25 jun. 2016

No tienen remedio tus males...

No tienen remedio tus males,
la desdicha a tu vera ha tejido una red...
Larga es la noche del que sufre....
Pesada la carga del que llora...
Tenebroso el día del que vive sin sueños,
Malditos los días del que nada espera
ni un solo milagro que alivie sus penas...
Satán lleva encerrado su cor
en una caja repleta de dolor....
No tienen remedio sus males...

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30 sept. 2015

Tenebrosa adversidad.

Desde el precipicio ves más claros tus sueños, miedos y debilidades. Desde la tenebrosa penumbra el miedo que cala tus huesos se adentra en las entrañas, te obliga a vomitar tristezas para no ahogarte, para seguir de pie y resistir a pesar de todas las adversidades, es un absurdo juego de resistencia la vida esa que tiñe de negro todos los rincones.
La noche no da tregua, es larga esta eterna madrugada de tenebrosos paisajes, de inesperados puñales que caen unos detrás de otros como gotas de lluvia , te sacuden te arrastran, te vuelven débil, vulnerable.
No puedes escapar de la tormenta....sencillamente no puedes...tejes alas que se vuelven redes...



16 sept. 2014

Como un peregrino que vuelve a casa así me siento hoy....

Un peregrino que vuelve a casa después de una larga travesía en medio de la tormenta i un sin fin de decepciones. Así me siento hoy que estoy retomando la tarea de mi bloc que un día tome por entretenimiento hace muchos años ya.

Uno de los libros que me has me ha gustado de Allende será siempre  sin duda Paula una historia triste donde la escritora nos muestra las heridas del alma esas que no se muestran a cualquiera solo a quienes se aprecia de verdad. No imagino su dolor pero cuando lees el libro lo sientes muy profundamente en las entrañas del ánima. Se cuelan de pronto por las paredes de tu corazón los innumerables momentos de una vida  hecha de retazos, de remiendos, de angustias, quebrantos, jolgorio i esperanzas. Mostrándonos que el sufrimiento i el dolor es igual para todos i no importa los años que pasen siempre estará como el más fiel de los acompañantes dejándonos el sabor amargo de alguna ausencia, de algún engaño, de alguna mentira, de alguna traición, de alguna decepción, al final las letras cambian pero la música es la misma para todos.

Cuando decidí abrir este bloc estaba atravesando momentos muy difíciles a veces el destino te pone las más duras pruebas, te exprime, te sacude, te golpea, te arrastra sin compasión. Aprendes que el camino de la vida es muy duro de transitar i esta en tus manos hacer ese andar minimamente soportable.
Escogí distraer a la imaginación darle alas libertad, viajar a ratos a los mundos secretos de Allende que sus historias llenas de magia me hiciesen sacudir la tristeza, consumir lentamente la mejor de las drogas la literatura, absorber a ratos la sabiduría de la maga de las palabras.

Se posa en mi rostro alguna lágrima, me ha costado mucho volver el camino se volvió empedrado i espinoso, se deshilacho el corazón, se rompieron los espejos hiriendo muy profundamente mi ánima, el espíritu se agazapo entre los abrojos, el fango i las espinas...

Adoro escribir aunque no sepa hacerlo, aunque mi capacidad literaria sea muy limitada, amo la literatura solo como amo a dos personas en el mundo de una manera sobrenatural, las palabras logran colarse por las hendijas de mi alma, revolotean en mi mente, le susurran cosas dulces a mi ánima, juegan con mi imaginación i existe entre ellas una complicidad un incondicional amor,  las palabras  logran ayudarme a vivir...

Hoy me siento como un peregrino que vuelve a casa luego de una dolorosa i larga travesía...




10 jul. 2012

Las Horas subterráneas, Delphine de Vigan


LAS HORAS SUBTERRÁNEAS
Delphine de Vigan

Fue entonces cuando comenzó un proceso de destrucción al que le llevaría meses ponerle nombre. 
Pero cada vez volvía a la misma pregunta: ¿es que aquello bastaba para que todo se tambaleara?
¿Es que aquello bastaba para que su vida entera fuera tragada por un combate absurdo e invisible, perdido de antemano?
Ese día, al final del mes de septiembre, en un lapso de diez minutos, algo se había enturbiado.
…Se había puesto en marcha otro mecanismo, silencioso e inflexible, que no se detendría hasta aplastarla.
Se había quedado mirándola, esa mirada no era de confianza, sino una mirada que la juzgaba, que buscaba el error.
Después se había dedicado a cuestionar sistemáticamente sus decisiones, pedir precisiones, reclamar pruebas, justificaciones, argumentos, emitir dudas y recriminaciones.
Ella pensó que Jacques volvería a entrar en razón. Que renunciaría a su cólera, que dejaría que las cosas volvieran a su curso.
No había reaccionado a ninguno de sus ataques, a las reflexiones irónicas sobre sus zapatos, o su abrigo nuevo, comentarios descorteses, o la repentina ilegibilidad de su letra, había respondido con un silencio paciente, indulgente.
Había respondido con la confianza que ella tenía en él. Pero Jacques había continuado por el mismo camino, cada día un poco más molesto, lejano, brutal.
Ese día comprendió que la tarea de destrucción emprendida por Jacques no se limitaría a su departamento, que había empezado a desacreditarla fuera y tenía todo el PODER para hacerlo.
La forma que se sentaba frente a ella para observarla, un sinfín de detalles insidiosos y ridículos, que habían ido aislándola día a día, porque no había sabido medir la importancia de lo que estaba pasando, porque no había querido dar la voz de alarma. Una suma de pequeñas cosas cuya acumulación le había quitado el sueño.
Pero es demasiado tarde, él quiere acabar con ella.
¿Cuántas veces ha pensado que se podría morir de algo parecido a lo que está viviendo, morir de tener que sobrevivir diez horas diarias en un medio hostil?
Parece como si estuviera desarrollando una especie de resistencia al dolor. Se esta endureciendo.
Intentó contarles la forma en la que se dejó atrapar, poco a poco, y lo difícil que era ahora salir. 
Intentó explicar las amabilidades superficiales y los rencores mudos, los incidentes fronterizos y las guerras de territorio, los secretos de alcoba y las notas transmitidas.
Intentó contar los silencios culpables, las sospechas, las insinuaciones. Esa acumulación de pequeñas vejaciones, de humillaciones soterradas, de hechos minúsculos. 
Debería haberlo contado desde el principio, desde el principio del todo, todo el odio contenido en esa palabra que ella no había querido escuchar.
Hubiera debido contar los suspiros de exasperación, los comentarios hirientes disfrazados de humor, y las llamadas que nunca contesta.
Incidentes sin importancia cuya acumulación, sin brillo, sin estruendo, había terminado por DESTRUIRLA.
No sabía que una empresa podía tolerar tal grado de violencia, aunque fuera tan SILENCIOSA. Admitir en su seno ese tumor exponencial. Sin reaccionar, sin intentar ponerle remedio.
Sabe muy bien por qué calla, mantiene silencio porque siente VERGÜENZA.
Porque Jacques vigila de cerca sus horarios, sus ausencias, buscando un paso en falso. Poco a poco Jacques ha conseguido apartarla de todos los proyectos importantes en los que estaba trabajando, alejarla de toda responsabilidad, reducir al mínimo sus relaciones con el equipo.
Bajo los pretextos más diversos y cada vez más oscuros, ha conseguido alejarla de las citas que hubieran podido permitirle mantenerse informada.
Va a sentarse porque nadie la espera ya no sirve para nada. La gente amable es la más peligrosa. Amenazan el edifico, minan la fortaleza, una palabra más y Mathilde podría echarse a llorar.
La menor brisa, el más pequeño rayo cegador podría hacerla caer. Ha llegado hasta ese punto de fragilidad, de desequilibrio, en el que las cosas han perdido su sentido, la proporción. Hasta ese punto de permeabilidad en que el más ínfimo detalle puede llenarla de alegría o reducirla a la nada.
Pero todo documento validado por ella recibía las críticas de Jacques. De todas formas es demasiado tarde. Sin darse cuenta, ha dejado a Jacques construir un sistema de arrinconamiento, de exclusión, que no deja de probar su eficacia y contra el cual no puede hacer nada.
No es posible. No de esta forma. Sin que, nunca, se haya dicho nada. Nada que pueda permitirle pasar a otra cosa, rectificar.
Ella a la que la empresa ha aislado como medida sanitaria, un tumor descubierto de forma tardía, un amasijo de células insanas amputado del resto del cuerpo. Cuando la miran se siente JUZGADA. Entonces calla. Ya no responde. Cambia de acera cuando se cruza con ellos.
Le gustaría hablar con alguien. Alguien que ignorara todo sobre su situación, que no sintiera por ella ninguna compasión.
He llegado al limite de lo que podía soportar. He pedido explicaciones, he intentado en vano mantener el diálogo, he sido paciente, he hecho todo lo que estaba en mi mano para que la situación se arreglara.
El problema es que Mathilde sólo posee una carta.
El problema es que ella ha SUFRIDO ya cierto número de DAÑOS.
Y que ignora cuántos puntos le quedan.
Pero tú sigues ahí, aguantas desde hace muchos meses, ahí donde otros habrían sido pulverizados.
Los buenos luchan por hacer respetar sus derechos. A los buenos no les falta ambición, pero rechazan el saqueo y la mezquindad para obtener sus fines. Los buenos tienen ética. No pisotean a sus vecinos. 
Los malos han dedicado su vida a hundirse en el pantano de la empresa, no tienen más identidad que la inscrita en su nómina, están dispuestos a todo para ascender un escalón o aumentar un coeficiente de clasificación. Hace tiempo que han renunciado a sus principios, si por ventura los tuvieron alguna vez.
Si la empresa no es, por definición un lugar de destrucción. Si la empresa, en sus rituales, en su jerarquía, en su forma de funcionamiento, no es simplemente el lugar donde reina LA VIOLENCIA Y LA IMPUNIDAD.
Laetitia fue la primera en adivinar lo que le pasaba a Mathilda, poco a poco, con retazos de conversación, respetó su silencio, su pudor. Pero nunca soltó la presa, se dio cuenta que los daños sufridos eran permanentes e irreversibles.
Hoy tiene cuarenta, y un gilipollas con un traje de tres piezas está destruyéndola a FUEGO LENTO.
Hasta el día en el que un pez enloquecido se pone a devorar a los demás.
Sola no lo vas a conseguir. No das la talla. Ese tío es un ENFERMO, y no ha terminado de JODERTE.
Pero tú por tu parte, no debes ceder debes protegerte. Seguir exactamente como si la GUERRA fuera a continuar. Debes ponerte en lo peor.
DESCONFIA, es necesario que busques AYUDA, no te quedes sola.
Le ha explicado como guardar copia de todo, apuntar cada detalle, describir de la manera más gráfica posible lo que ha cambiado, la evolución objetiva de la situación. Le ha sugerido redactar una especie de CRONOLOGÍA con el fin de trazar el deterioro de sus relaciones con Jacques, etapa por etapa, anotando las fechas clave. Tiene que realizar un informe.
En estos casos, siempre se espera demasiado. Se intenta luchar y uno se agota.
Porque es  DEMASIADO TARDE, ya no sabe hablar, ya no  tiene palabras. Ella, que era temible por su capacidad retórica. Ella, que era capaz de imponer su punto de vista sola contra diez, ahora ella forma parte de los débiles, de los transparentes, de los chiquititos, de los silenciosos. Ahora se marchita en un despacho al lado del váter porque es el lugar que merece. No hay razón para que sea de otro modo.
Mathilde ha desarrollado su intuición para adivinar si se encuentra ante un amigo o un adversario. En el mundo de Azeroth, en el umbral de la Puerta de las Tinieblas, es importante conocer a los aliados.
Jacques continúa. Responde a su silencio con exclamaciones indignadas, se ofende, se irrita, exactamente como si reaccionase  a sus ataques.
No Jacques no estaba enamorado de ella.
Había hecho de Mathilde  su colaboradora más cercana, su brazo derecho, le había concedido la estima que con tanta avaricia guardaba y la confianza que negaba a los demás. Porque en conjunto él y ella sonaban afinados, sin ningún choque ni desvío.
Ella rechazaba la piedad, la compasión, no soportaba la idea de que hubiese con ella precauciones o indulgencias, detestaba esas actitudes.
Jacques había hecho de ella una especie de discípulo. Él sabía la admiración que ella sentía por él. Ella le veía tal como era.  Hasta donde le llegaba la memoria Mathilde nunca se había dejado impresionar. Los estados de ánimo de Jacques no le interesaban. De hecho, sin duda era una de las razones por las que él apreciaba tanto trabajar con ella.
La empresa había sido motivo de su renacer. A salir de su torpeza. A retomar el curso de su vida.
Durante ocho años había ido a trabajar con una especie de entusiasmo de convicción. Había ido con el sentimiento de ser útil, de aportar su contribución, de tomar parte de algo, de ser parte integrante de un todo.
Ahora le parece que la empresa es un lugar que tritura. Un espacio totalitario, un lugar de  depredación, un lugar de mistificación y ABUSO DE PODER, un lugar de TRAICION Y MEDIOCRIDAD.  Ahora le parece que la empresa es el síntoma patético del más vano de los psitacismos.

Jacques a pasado a la ofensiva. No va a quedarse ahí. Le conoce. En el transcurrir de las horas, ALGO SE TRAMA QUE ELLA IGNORA TODAVÍA. Es necesario adivinar su estrategia, anticipar los próximos ataques. No sólo resistir o defenderse, atacar.
Mathilde ha envejecido, cansada, le han caído diez años en unos meses, ya no se reconoce.
Está en el corazón de lo absurdo del mundo, de su desequilibrio.

A base de patrañas y mentiras Jacques logra apartarla y hundirla en un pozo sin fondo donde solo reina la oscuridad y preguntas que nunca han de tener respuesta.

En una carta que él mismo ha redactado, menciona las continuas agresiones verbales de las que es objeto, los insultos que supuestamente ella le ha dirigido y el hecho de que Mathilde le hubiese colgado el teléfono en varias ocasiones, se queja de su aislamiento voluntario y su rechazo a comunicarse con los demás.

El Defensor del Alba de Plata no es de los que se lanzan a la acción sin haberse tomado tiempo para pensar.

Todo esto no puede estar pasando sino en un sueño, todo esto no es más que una pesadilla de serie B, un escalofrío en medio de la noche que no significa nada. Llegará un momento en el que se despertará, o se preguntará por la diferencia entre la realidad y el sueño, o comprenderá que sólo era eso, UNA LARGA PESADILLA, o sentirá ese intenso alivio que  sigue a la vuelta a la consciencia, incluso si su corazón late todavía hasta salirse del pecho, incluso si está empapada en sudor en la oscuridad de su habitación, UN MOMENTO EN EL QUE SERA LIBERADA.
Pero todo eso ha pasado desde el principio. Todo eso puede ser analizado, diseccionado, paso a paso. Esa mecánica despiadada, su enorme INGENUIDAD y los innombrables errores tácticos que ha cometido.
Atada de pies y manos, Jacques no va a dejarla escapar, sustraerse a su poder tan fácilmente.
Ella ha llegado al final de una larga espiral tras la cual no hay nada. En el desarrollo lógico de las cosas, su escalada progresiva e implacable, si lo piensa bien, ya no le queda nada.

¿Qué más puede hacer para aplastarla?, ¿ Otras advertencias, otras HUMILLACIONES?

Haga lo que haga, diga lo que diga, ella saldrá perdiendo. Será esa princesa de los cuentos infantiles, bajo un terrible sortilegio, esperando a ser liberada.

Ella es como él. Como todos ellos. Tan mediocre, tan pequeña. La empresa ha hecho de ella ese ser mezquino e injusto. La empresa ha hecho de ella ese ser de rencor y amargura, ávido de represalias.

La compasión no tiene lugar hasta el momento en el que nos reconocemos en el otro, el momento en el que tomamos consciencia de que todo lo que concernía al otro podría pasarnos a nosotros, exactamente, con la misma VIOLENCIA, la misma BRUTALIDAD.

En esta consciencia de no estar al abrigo de poder caer tan bajo, y solo así, podría llegar la compasión. La compasión no es nada más que el miedo por uno mismo.

¿Somos responsables de los que nos pasa?, ¿Lo que nos pasa es siempre algo que nos merecemos?

¿ Cree usted que somos victimas de algo así porque somos débiles, porque nos lo buscamos, porque, aunque parezca incomprensible, lo hemos elegido?, ¿Cree que algunas personas, sin saberlo, se convierten ellas mismas en VICTIMAS?

Creo que es su capacidad para resistir lo que la convierte en víctima. No es usted responsable de lo que le pasa.

Mathilda se sentía un deshecho, una pieza estropeada rechazada por el conjunto, un residuo. Quizás sólo se ama una vez. Eso no se recarga. 

¿Y ella?, ¿A qué mundo pertenece ella? ¿Al mundo de los cobardes, de los sumisos, de los que dimiten?


(En resumidas palabras la historia de mi vida, me identifico con el personaje de M. , su excesiva confianza e ingenuidad, la llevo a confiar en las personas equivocadas, las mismas que haciendo uso de su PODER le hundieron la vida, hasta hacerla sentir como un deshecho, gente a la que uno admira sin razón, amigos invisibles, que en las sombras, se tornan enemigos implacables, que nos obligan a pensar que no existe la bondad en ningún rincón del mundo, porque la hipocresía, la codicia, el odio, la injusticia, la violencia, son la única realidad palpable, cuando el espejo se rompe, ya nadie puede volver a pegar  los pedazos, somos testigos de la degeneración de los seres humanos, “somos ratas viviendo en una caja demasiado estrecha“, que por dinero vendemos el alma, “cuanto tienes, cuanto vales”, mi Jacques particular, siempre me repite la misma frase, y lo más duro y triste es que en este averno el PODER y el DINERO es lo único que realmente vale, los nobles sentimientos solo son basura, aunque digas la VERDAD siempre le creerán al que tiene más, en el mundo real David nunca ganará a Goliat)   


7 ene. 2012

Del Remitente al Destinatario

Del Remitente al Destinatario

Son las ocho y cuatro minutos , perdona, he llegado un poco tarde a la cita, traigo la mochila algo húmeda, estaba lloviznando, he traído el termo lleno de café, unas cuantas galletas tus favoritas y las mías, también traje un rosario hoy acabamos con el quinto misterio lo recuerdas, en eso de la fe tu y yo discordamos un poco, yo nací con un chic de incredulidad y con los años adopte la doctrina de Santo Tomas “ver para creer”, nunca he comprendido ese afán de la gente por creer que todo es posible cuando la realidad dice lo contrario, una dosis de sueños no viene mal pero una sobredosis nos puede matar por exceso de fe.
He portado una caja de música y mi pequeña y fiel amiga mi mini grabadora para que escuchemos bajito ese casete que tanto te gusta, la música enamora almas y hace bailar espíritus.
No viene mucha gente por este sitio solo he tropezado con un hombre con actitud sospechosa, me temo que iba totalmente borracho pero fingía muy bien su sobriedad.
Detrás iban cuatro monjas con cara de condenación imagino que todas las monjas tienen esa cara.
El día tiene ojos de nostalgia sabor a melancolía, vengo algo cansada el camino hasta aquí es muy largo, además me entretuve viendo un par de ancianas dando migas a las palomas, son de esas sencillas escenas que enamoran mis sentidos.
-Escucha-, traje también tu libro favorito con esas historias macabras que tanto te gustan, ayer nos quedamos en que el Dragón de fuego era la pista que faltaba para encontrar al asesino de las dagas.
A veces me pregunto de donde nace tu extraña fascinación hacia el misterio, el suspenso, lo sobrenatural, las cosas ocultas, esa rara atracción por intentar deshilvanar secretos, posees la paciencia infinita del mejor investigador para esperar, observar cada detalle, indagar, atar cabos, intentar descubrir al asesino antes del final de la historia, lo mas impresionante es que casi siempre aciertas, no se como lo haces pero siempre consigues impresionarme.
He portado flores las agarre en el campo me parecieron apropiadas para la ocasión, te has fijado, aquel anciano del banco del costado lleva horas ahí sentado esta muy guapo va de traje, lleva un hermoso ramo de rosas blancas y rojas mis favoritas, siempre digo que el día que muera deseo solo dos cosas la primera donar mis órganos para aquella gente que se encuentra al filo de la muerte y el otro deseo es que lancen mis cenizas en el Mediterráneo siento un amor casi poético por ese lugar
Y no existe mejor lugar para descansar que en los brazos del “ser amado”, pues lo confieso Yo Amo el Mediterráneo y es en sus aguas que deseo Descansar.
Imagino mi funeral, una densa lluvia, mis cenizas lanzadas al mar y detrás aunque sea un par de rosas una blanca y otra roja con una me basta, el amor no es cuestión de exageraciones ese es perceptible a los sentidos se siente y basta…
Te hablaba de aquel hombre mayor, le llevare un poco de café debe tener frío, pobrecito mío, lleva muchas horas esperando, escucha me ha regalado dos rosas una de cada color y lo mas bonito me regalo una sonrisa, siempre digo que los gestos de amor solo nos devuelven alegría.
Me gusta este sitio, la paz, el silencio, el perfume de las flores, aun las hojas marchitas huelen bien, el suave murmullo del agua que baja por las montañas le da a este lugar un toque muy especial.
¡Ah!, casi lo olvido te traje mis cartas, hoy es cuatro de abril nada realmente especial me ha sucedido solo pude narrarte mis deseos, mis miedos, mis constantes preguntas sin respuesta acerca de este mundo, escribirte a diario me relaja, mi corazón se desahoga es mi mejor ejercicio espiritual, mi mejor terapia emocional, ya sabes no confío en la gente tengo muy clara esa cita bíblica que dice, “maldito el hombre que confía en el hombre”, y yo mejor que nadie ha probado cuan amarga es esta verdad porque al final todos terminan traicionándome y no admito traiciones ya lo sabes.
El paisaje se ha tornado gris el anciano del costado se ha marchado con su cara mustia, en sus ojos una marcada resignación, hay amenaza de lluvia “se mojaran los sueños de mi mochila” estas cartas absurdas con las que pretendo espantar la soledad, en las que trato de expresar mi horror por la vida, mi inconformidad, mis desencantos, mis decepciones, si alguien mas las leyese serían objeto de burla, los sueños de una demente , una india con elevadas pretensiones nada más, algún día las quemare las lanzare al mar rogare a Inti y Quilla las acojan en su seno y las guarden en su templo en ellas hay demasiado dolor, demasiados secretos.
He traído también mis apuntes de Filosofía y Literatura lo de pensar se me da mas o menos pero lo de escribir se me da fatal, mi ortografía requiere serias correcciones, es igual que mi vida toda repleta de tachones, errores y horrores.
Necesito inspiración, originalidad, aquí lo encuentro es en lo sencillo donde descubro lo esencial como diría “el principito”, mi vida cobra sentido en este sitio puedo analizar el principio, el trayecto y observar con mucha calma el camino final.
Quiero quedarme aquí en medio del silencio, necesito seguir aquí a los pies de este almendro, deseo seguir desahogando el corazón, nadie aparece por este sitio, hace mucho frío, esta oscuro, solo brilla el rosario que deje junto a tu cruz, mis palabras se pierden, se confunden, se extravían, necesito que mis recuerdos, mis sueños, mis lamentos, descansen en paz junto a ti….
Despierta vuelve a contarme otro cuento…

6 ene. 2012

Llora el mundo el universo se estremece


Cuando las situaciones son adversas la Navidad pasa de costado, y para tratar de esquivar a la tristeza de vez en cuando tratamos de despertar al niño que vive dentro de cada uno de nosotros, los niños esos espíritus libres capaces de crear mundos alucinantes, situaciones emblemáticas, pintores de sueños.

Los adultos suelen usar más la razón que el corazón, la lógica es un método mas sabio de entendimiento humano, y los actos casi siempre de esos mismos “adultos lógicos” nos dicen lo contrario, no suelen predicar con el ejemplo, “el verbo es mas fácil que el hecho“.
Vivimos en un increíble mundo de contradicciones, en un Reino de hipocresía alucinante que espantaría al mismísimo JUDAS ISCARIOTE.
Cuando era niña en aquellos largos días de invierno cuando el fino cristal liquido del cielo alimenta la tierra, acostumbraba a tumbarme cerca del jardín de mi abuela abría la boca y trataba de beber toda el agua posible, quería crecer que de mi brotaran espinas como en las rosas, convertirme en un árbol enorme cuya imponente presencia espantase a las sombras de la brutalidad humana.
Aprendí a desarrollar el olfato a percibir la maldad de lejos, aprendí a observar las malas intenciones disfrazadas de halagos y cortejos, aprendí que te pueden robar incluso el alma haciendo malabarismos de ilusionistas, aprendí lo que hay que saber para vivir en la selva de cemento que es el mundo, donde por mas lejos que vayas jamás podrás escapar de los depredadores, de los cazadores, de los leñadores, es imposible huir de la inclemencia humana e imposible conocer realmente el corazón del hombre por más métodos, teorías, o sabiduría los códigos del corazón son indescifrables, como injustificadas muchas actuaciones, nada es lo que parece es todo farsa es todo una mera ilusión.

Los pájaros hacen sus nidos en lo alto para guardarse del peligro, el hombre se cubre con una coraza de insensibilidad, y aun así el peligro es inminente, no existe lugar seguro, somos demasiado frágiles, y basta una enorme tempestad para hundirnos en el mas profundo lodazal
Adentrarnos en un laberinto de incontables desdichas, donde caminamos siempre al filo del abismo, donde una leve brisa suele tumbarnos, un mínimo tropiezo paralizarnos, siempre con miedo a caer, recorremos el camino sujetos a las ramas del prejuicio, la mentira, el engaño, la maldad, el odio, el egoísmo, la venganza, el desprecio, la codicia, rara vez nos sujetamos a las ramas del Amor porque aun no aprendemos a observar con los ojos del corazón…

Deseo aprender a ver pero hay demasiada bruma y no lo consigo, será que debo abandonar la búsqueda, solo hay llanto, abrojos, mentiras a mi alrededor, el aire tiene olor a melancolía, la brisa trae el perfume de las rosas muertas, y sigo viendo al mundo cual niño perdido en un rincón temblando de miedo de frío, con fuertes golpes en todo su cuerpo, costillas rotas, corazón deshecho…

11 jun. 2010

Doña Primavera Gabriela Mistral

Doña Primavera
viste que es primor,
viste en limonero
y en naranjo en flor.

Lleva por sandalias
unas anchas hojas,
y por caravanas
unas fucsias rojas.

Salid a encontrarla
por esos caminos.
¡Va loca de soles
y loca de trinos!

Doña Primavera
de aliento fecundo,
se ríe de todas
las penas del mundo...

No cree al que le hable
de las vidas ruines.
¿Cómo va a toparlas
entre los jazmines?

¿Cómo va a encontralas
junto de las fuentes
de espejos dorados
y cantos ardientes?

De la tierra enferma
en las pardas grietas,
enciende rosales
de rojas piruetas.

Pone sus encajes,
prende sus verduras,
en la piedra triste
de las sepulturas...

Doña Primavera
de manos gloriosas,
haz que por la vida
derramemos rosas:

Rosas de alegría,
rosas de perdón,
rosas de cariño,
y de exultación.

Con Amor..



Siempre ten presente que:
La piel se arruga, el pelo se vuelve blanco,
los días se convierten en años...
Pero lo importante no cambia; tu fuerza y tu convicción no tienen edad.

Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña.
Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida.
Detrás de cada logro, hay otro desafío.
Mientras estés vivo, siéntete vivo.
Si extrañas lo que hacías vuelve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas...

Sigue aunque todos esperen que abandones.
No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.
Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.
Cuando por los años no puedas correr, trota.
Cuando no puedas trotar, camina.
Cuando no puedas caminar, usa el bastón.
¡Pero nunca te detengas!

Madre Teresa de Calcuta


Déjanos predicar sin sermones. No mediante palabras, sino con nuestro ejemplo.
Dios siempre cuida sus criaturas, pero lo hace a través de los hombres.
Si alguna persona muere de hambre o pena, no es que Dios no haya cuidado,
es porque nosotros no hicimos nada para ayudarla.
No fuimos instrumentos de su amor, no supimos reconocer a Cristo bajo la apariencia de ese hombre desamparado, de ese niño abandonado.

Tómate tiempo para hacer caridad. Es la llave del cielo.
La gente teme vincularse con el otro por el miedo al rechazo o por no atreverse a dar.Se olvidan que no hay como dar para recibir. La verdadera dicha es dar.
Cuando uno conoce a Dios, nunca más está solo.


Un vaso de agua que se da a un pobre con misericordia y amor, es un vaso de agua que se da al mismo Dios.
                Dios ama a quién ayuda con alegría.


26 mar. 2010

La culpa del silencio

Callar cuando se comete un delito es una falta grave más aun cuando tienes la certeza de que no paran de acosarte sin razón alguna. Continuan  y aun despues de tanto tiempo no sé aun lo que pretenden y estoy segura no lograré saberlo por el momento Dios guarde a todos en especial a quienes levantan falsos testimonios contra otras personas y nunca se dignan a aceptar su error y pedir disculpas aun lo espero porque el acoso continua.

23 dic. 2009

Lloro cada vez que leo esto es demasiado bello...

Dónde está Dios, aunque no exista
Fernando Pessoa

" ¿Dónde está Dios, aunque no exista? Quiero rezar y llorar, arrepentirme de crímenes que no he cometido, disfrutar de ser perdonado por una caricia no propiamente maternal. Un regazo para llorar, pero un regazo enorme, sin forma, espacioso como una noche de verano, y sin embargo cercano, caliente, femenino, al lado de cualquier fuego… Poder llorar allí cosas impensables, faltas que no sé cuáles son, ternuras de cosas inexistentes, y grandes dudas crispadas de no sé qué futuro…Una infancia nueva, un ama vieja otra vez, y una cama pequeña donde acabe por dormirme, entre cuentos que arrullan, mal oídos, con una atención que se pone tibia, de rayos que penetraban en jóvenes cabellos rubios como el trigo… Y todo esto muy grande, muy eterno, definitivo para siempre, de la estatura única de Dios, allá en el fondo triste y somnoliento de la realidad última de las cosas…Un regazo o una cuna o un brazo caliente alrededor de mi cuello…Una voz que canta bajo y parece querer hacerme llorar…El ruido de la lumbre en el hogar… Un calor en el invierno… Un extravío suave de mi conciencia… Y después, sin ruido, un sueño tranquilo en un espacio enorme, como la luna rodando entre estrellas…Cuando coloco en un rincón, con un cuidado lleno de cariño –con ganas de darles besos- mis juguetes, las palabras, las imágenes, las frases –¡me quedo tan pequeño y tan inofensivo, tan solo en un cuarto tan grande y tan triste, tan profundamente triste…! Después de todo, ¿quién soy yo cuando no juego? Un pobre huérfano abandonado en las calles de las sensaciones, tiritando de frío en las esquinas de la Realidad, teniendo que dormir en los escalones de la Tristeza y que comer el pan regalado de la Fantasía. De un padre sé el nombre; me han dicho que se llama Dios, pero el nombre no me da idea de nada. A veces, de noche, cuando me siento solo, le llamo y lloro, y me hago una idea de él a la que poder amar… Pero después pienso que no le conozco, que quizás no sea así, que quizás no sea nunca ese padre de mi alma…¿Cuándo se terminará todo esto, estas calles por las que arrastro mi miseria, y estos escalones donde encojo mi frío y siento las manos de la noche entre mis harapos? Si un día viniese Dios a buscarme y me llevase a su casa y me diese calor y afecto… Pero el viento se arrastra por la calle y las hojas caes en la acera… Alzo los ojos y veo las estrellas que no tienen ningún sentido… Y de todo esto apenas quedo yo, un pobre niño abandonado…Tengo mucho frío. Estoy tan cansado en mi abandono. Vé a buscar, oh Viento, a mi Madre. Llévame por la Noche a la casa que no he conocido…Vuelve a darme, oh Silencio, mi alma y mi cuna y la canción con que dormía. "

21 dic. 2009

Entrevista con Dios

Soñé que tenía una entrevista con Dios…
“¿Te gustaría entrevistarme?” Dios me preguntó.
“Si tienes tiempo,” le dije.
Dios sonrió:
“Mi tiempo es eterno, ¿qué quieres preguntarme?”

“Ninguna nueva, ni difícil para Ti,” le respondí.
¿Qué es lo que más te sorprende de la humanidad?

Me contestó:
“Que tienen prisa por crecer, y tan pronto crecen quieren ser niños de nuevo.
Pierden su salud para hacer dinero y luego deben usar su dinero para recobrar la salud.
Que por pensar ansiosamente en el futuro, descuidan su presente, con lo que no viven el presente ni el futuro.
Que viven como si no fueran a morirse, y se mueren como si no hubieran vivido...”
Las manos de Dios tomaron las mías y estuvimos en silencio por un rato y entonces le pregunté...

“¿Me dejas hacerte otra pregunta?”
No me respondió con palabras, sino sólo con Su tierna mirada.

“Padre, dime, ¿qué lecciones deseas que como Tu hijo yo aprenda?”
Dios me respondió con una sonrisa:
“Que aprendas que no puedes hacer que todos te amen y lo que sí puedes hacer es amar a los demás.
Que aprendas que lleva años construir una confianza y sólo segundos destruirla.
Que lo más valioso no es lo que tienes en tu vida, sino a quién tienes en tu vida.
Que aprendas que no es bueno compararte con los demás, pues siempre habrá alguien mejor o peor.
Que aprendas que una persona rica no es la que tiene más, sino la que necesita menos.
Que aprendas que debes controlar tus actitudes, o tus actitudes te controlarán cada vez.
Que aprendas que únicamente toma unos segundos herir profundamente a una persona que amas, y que puede tomar muchos años cicatrizar la herida.
Que perdonar se aprende perdonando.
Que aprendas que hay personas que te aman entrañablemente, pero que muchas veces no saben cómo expresarlo.
Que aprendas que el dinero lo compra todo menos la felicidad y que si primero eres feliz, será más fácil que tengas dinero.

Que tanto los pobres como los ricos pueden ser buenos o malos, sin importar el dinero que tengan o que no tengan.
Que a veces tienes derecho a sentir molestia, pero eso no te da derecho a molestar a quienes te rodean.
Que los grandes sueños requieren tanto de grandes alas, como de un tren de aterrizaje para lograrlos.
Que los amigos de verdad son tan escasos, que cuando encuentras uno, has encontrado un verdadero tesoro.
Que aprendas que dos personas pueden mirar la misma cosa y las dos percibir algo diferente.
Que aprendas que eres dueño de lo que callas y esclavo de lo que dices.
Que lo que siembras, cosechas: si siembras chismes, cosecharás intrigas; si siembras amor, cosecharás felicidad.

Que aprendas que la verdadera felicidad no es lograr lo que no tienes, sino aprender a disfrutar de lo que tienes mientras buscas mejorar.
Que aprendas que la felicidad no es cuestión de suerte, sino producto de tus decisiones: Decide ser feliz con lo que eres y tienes, o muere de envidia y celos por lo que no eres o te falta.
Que sin importar las consecuencias, quienes son honestos consigo mismos llegan lejos en la vida.
Que a pesar que pienses que no tienes nada más que dar, cuando un amigo llora contigo, encuentras la fortaleza para vencer tus dolores.
Que retener a la fuerza a las personas que amas, les aleja más rápidamente de ti; y al dejarlas ir, las dejas para siempre a tu lado.

Que nunca harás nada tan grande para que Yo te ame más, ni nada tan malo para que deje de amarte mucho; simplemente te amo a pesar de cómo eres.
Que aprendas que la distancia más lejos que puedes estar de mi es la de una simple oración.
Que perdonar a los demás no es fácil, que no siempre es suficiente ser perdonado por otros y que perdonarte a tí mismo es el primer paso...”

“Gracias por tu tiempo,” le dije. “¿Hay algo más que quieras que aprenda?”
Dios sonrió, y me contestó:
“Que sepas que Yo estoy aquí para todos... Siempre...”

1 oct. 2009

Hay canas y canas

Por MAR ESQUEMBRE
En los encuentros con mis amigas es frecuente que comentemos los cambios en nuestro aspecto físico y, de manera indefectible, esas conversaciones siempre acaban centrándose en la progresiva invisibilidad de las mujeres a partir de los 40 años y su agudización alrededor de los 60, especialmente por lo que atañe a los códigos de atracción entre los sexos. En una reciente entrevista a Isabel Allende en la que la periodista le hacía la observación de que el chocolate, una energía misteriosa para la escritora, luego se veía a la altura de la cadera, provocó la respuesta en el sentido que más arriba les he apuntado: "Después de los sesenta da igual, querida, porque, tengas caderas o no, ya eres invisible. Podrás andar en pelotas en la Plaza de Armas, y no te van a mirar".
La juventud y la belleza son claramente valores o atributos que priman sobre todos los demás asociados a las mujeres. Pero ni las técnicas más avanzadas pueden conservarlos eternamente. Así que la madurez aboca a la invisibilidad. Eso no ocurre con los hombres. Miren lo que pasa en la mayoría de los informativos de las cadenas generalistas españolas: ellas, jóvenes, guapas y delgadas. Ellos, como poco, diez años mayores, sin los atributos de ellas, sustituidos por una madurez que se interpreta como "experiencia". La "BBC", que no es ajena a esta situación, se ha propuesto enmendar los errores del pasado y busca presentadoras mayores de 50 años.
Está claro que las huellas del paso del tiempo en el cuerpo, aunque se encuentren por igual en mujeres y hombres, no nos afectan de la misma forma. No tienen más que comprobar que, cuando una pareja se rompe, por lo general el hombre siempre encuentra otra más joven, cosa que no suele suceder al revés. ¿Cuestión de biología?, ¿está en la naturaleza de hombres y mujeres que ello sea así? No me parece que sea una cuestión de carácter biológico, es decir, natural, sino cultural y, por tanto, susceptible de transformación. Una transformación que pasa por la eliminación de los estereotipos de género (y no sólo de los asociados al aspecto físico). Algo nada fácil porque la presión por cumplir con los mandatos de género desde todos los ámbitos, especialmente desde los medios de comunicación, es brutal. Y esa presión la llevamos instalada como si de un código genético se tratase; por más que nos afanemos en desmontar esos estereotipos, caemos víctimas de ellos. Yo la primera, cuando este verano mi marido descubrió que tenía canas. Me dijo "tendrás que ir a la peluquería, que tienes muchas canas". Intenté resistirme y razonar: "tantas como tú y no te digo nada". Me contestó: "Pero no es lo mismo", y salí pitando a que me hicieran las mechas. Ya ven cómo está el patio.

30 ago. 2009

El Amor


El Amor es una quimera,
un invento de la pasión,
el delirio de un poeta,
espejismo del corazón...

El Amor no tiene amigos,
porque a todos los traiciona,
hermitaño, desertor,
huye de quien lo añora...

El Amor como las rosas,
viene cargado de espinas,
crece de a poco en el alma,
y deja profundas heridas...

El Amor es la cicuta del ánima ,
leal aliado de las lágrimas,
viajero errante,nómada
del que todos huyen al que todos claman....

4 jun. 2009

El Poema de las Lágrimas (Lord Byrón)

Cuando el Amor o la Amistad le deben
a la ternura despertar el alma,
y el alma debe aparecer sincera
en la mirada,
podrán los labios engañar, fingiendo
una sonrisa seductora y falsa,
pero la prueba real sólo se muestra
con una lágrima.

Una sonrisa puede ser a veces
un artificio que el temor disfraza;
tras ella puede ocultarse el odio
que nos amarga.
Por eso quiero más que solo un suspiro
cuando los ojos, expresión del alma,
por un momento miro obscurecerse
con una lágrima.
¡Oh! cuántas veces por lograr la gloria
más de un soldado con furor se afana
en matar sin piedad a su enemigo
en las batallas;
pero levanta al que cayó en el suelo
y sus heridas compasivo baña
con amor, con piedad, con sentimiento,

con una lágrima
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Cuando al imperio de la eterna noche
tome su vuelo para siempre el alma;
cuando mi cuerpo exánime repose
bajo una lápida,
si por ventura os acercáis un día
donde mi triste sepultura se halla
humedeced tan sólo mis cenizas
con una lágrima.
Yo no deseo mármol ni monumento
que a la ambición la vanidad levanta;
manto suntuoso con que el necio orgullo
cubre su nada;
no darán sus emblemas a mi nombre
el falso orgullo ni la gloria vana;
lo que yo quiero, lo que sólo pido

Es una Lágrima.


Lord Byron
1788-1824

11 abr. 2009

Amor Eterno..

Si me voy algún día que no se empañe tu sonrisa,
que sigas flotando en la nube rosa de mi eterno amor,
que mis besos te acompañen en tus noches calladas,
que mis brazos te arropen en tus eternas madrugadas...

Si me voy algún día vida mía que la luz de tus ojos no se apague
porque son las estrellas que me guian.
Sentiras en el alma el fuego de mi amor que te abraza,
sentiras a tu lado esa fuerza extraña que nos ata.....
Si me voy algún día vida mia escribiras nuestra historia de amor,
la tejeras con rosas, claveles y azucenas la pintaras
con los colores del Amor aquellos que inventamos los dos...
y si te vas primero no habra en el mundo nadie que te extrañe como yo....

Si me voy algún día caballero azul de mis sueños dorados,
quiero que guardes la miel de mis apasionados labios,
que recuerdes mi sonrisa, mis disparatados anhelos,
mi optimismo,mi alegría, aquellos momentos inolvidables y bellos....


Si me voy algún día Amor de mi vida primavera de mis invernales tristezas,
te suplico no me llores mantenme viva en tu alegría,
dejame ser esa luz que siga alumbrado con mi amor tu vida,
dejame ser la mujer que en tus brazos se vuelve una niña....

Si me voy algún día recordaras mi perfume y mis rosas azules,
seguiran creciendo en tu corazón aquellas semillas de amor eterno
que nos juramos aquella noche de invierno,
aquella noche en que la luna se enamoro del sol.....

26 sept. 2008

Plenitud de Vida y espiritus

PLENITUD DE VIDA Y ESPIRITU
( entrevista a Isabel Allende por Eileen Truax)
Se ha curtido en experiencias enriquecedoras, que le han mostrado las fases de su creatividad literaria y su existencia como mujer; por eso, Isabel Allende grita que es feminista, que la globalización no la convence, que trabaja a diario con su realidad de inmigrante y que sólo se arrepiente de lo que no ha hecho en sus 65 años.
“Llega un momento en la vida en que uno se da cuenta de que no hay que vivir limitado; hay que vivir con exageración, porque vamos a vivir una vez”. Y a sus 65 años de edad, Isabel Allende es una mujer que ha vivido casi de todo, y lo ha vivido bien.
Nacida en Lima, Perú, hija de Tomás Allende y sobrina del que fuera presidente de Chile, Salvador Allende, Isabel ha vivido desde su infancia saboreando las mieles y los sinsabores de quien recorre el mundo, unas veces por voluntad propia y otras porque las circunstancias la han obligado; pero en todos los casos, sus experiencias han quedado plasmadas a través de sus letras, convirtiéndola en una de las escritoras latinoamericanas más prolíficas y queridas de los últimos tiempos.
“Yo he sido extranjera toda mi vida porque soy hija de diplomáticos y siempre nos cambiábamos antes de que alcanzara a hacer amigos en alguna parte”, recuerda.
“Así que siempre era la niña nueva en el colegio, la niña nueva en el barrio, muchas veces no hablaba el idioma, no tenía amigos; no fue una infancia fácil. Llegué a Chile a los 15 años y dije: ya no me muevo más de aquí, yo quiero pertenecer a alguna parte”.
Pero 15 años después llegó el golpe militar a Chile y la escritora buscó refugio político en Venezuela, donde permaneció por 13 años.
Su última migración, la que la trajo a vivir a California hace 20 años, fue por amor.
Un día de visita en San Francisco conoció al abogado y también escritor William C. Gordon, y al poco tiempo estaba haciendo una maleta para quedarse con él definitivamente.
Fue junto a él que pasó el trance más difícil de su vida, la muerte de su hija Paula, que diera origen a uno de sus libros más exitosos y por el cual aún le siguen llegando cartas de todo el mundo.
“La diferencia es que cuando vine a los Estados Unidos no fue por situaciones forzadas: yo tomé la decisión”, puntualiza al hablar de su arribo a este país. “Y yo vine no porque estaba enamorada de Estados Unidos, ni perseguía el ‘sueño americano’; vine por Willy”.
Como en el caso de todos los hispanos en Estados Unidos, la migración no fue un paso fácil. “Al principio me costó mucho porque no entendía las reglas del juego, no hablaba el idioma, Willy tenía una vida muy rara”, relata.
“El amor siempre era más que los problemas, menos mal; pero me costó mucho. Hasta que me di cuenta de que yo no tenía por qué perder nada de lo que traía; ni el idioma, ni mis costumbres, ni mis tradiciones, ni la memoria de las cosas pasadas, ni el sentido de familia, del honor, ni todas las cosas que me habían acompañado toda mi vida. Se trataba de ir agregando, tomar de este país lo mejor que me ofrecía, aprender el idioma, incorporarme sin renunciar a nada de lo anterior. Y lo hemos conseguido, tenemos una familia completamente bicultural”.
VIVIR EN INGLÉS,HABLAR EN ESPAÑOL
Isabel Allende es como escribe: sencilla, cálida, serena y al tiempo apasionada, hablando con una gran convicción.
Aunque la cita para la entrevista tiene lugar en medio de un evento concurrido, ella se las ingenia para encontrar un lugar privado y acaba conversando con la reportera en una recámara, sentada sobre la cama.
“A mi edad miro para atrás y me arrepiento de lo que no he hecho, no de lo que he hecho. No hay amores de los que me arrepienta, no hay comidas deliciosas de las que me arrepienta, todo lo contrario. Me arrepiento de las dietas que he hecho, de haberme pasado esclavizada con la virtud y el pecado y un montón de cosas que son puras limitaciones”, dice con una certeza que pretende ser un mensaje directo.

Con más de 25 años en la producción literaria, Allende reconoce que su evolución como escritora ha estado en parte marcada por sus cambios de residencia. “Vivo en inglés y escribo en español; ha habido una influencia en el idioma y ahora escribo de una manera más directa, con frases más cortas, menos adjetivos. Pero también han pasado muchos años; si yo escribiera hoy un libro como La casa de los espíritus no tendría el éxito que tuvo entonces”, considera.
“Hoy día la literatura es mucho más visual, más inmediata, hay una gran influencia del cine, de la cultura del video, de la cultura urbana”.

A pesar de ello, reconoce que no es una entusiasta del fenómeno de la globalización. “Hasta ahora solamente es globalización para el capital, para el dinero, para los empresarios; los seres humanos están limitados por fronteras artificiales. Si vamos a hablar de globalización, globalicémonos en todo: en las ideas, en la tecnología, en la ciencia, en la inmigración, en el trabajo, y no solamente en el capital”, señala.

Sin embargo, en esta evaluación, Allende considera que América Latina, su Latinoamérica plasmada en cada uno de sus 18 libros, se encuentra mejor ahora.
“Salvo el caso de Venezuela con Chávez, la izquierda no se presenta como era en los años 70. Ahora hay, sobre todo en los países latinoamericanos, una búsqueda de soluciones intermedias, que utilizan el mercado libre para que económicamente exista una forma de capitalismo y al mismo tiempo una combinación con sistemas socialistas que ayuden y protejan a la población. Y prácticamente no hay dictaduras en América Latina”, dice refiriéndose a los regímenes que la obligaron a vivir en el exilio. “Ahora la gente aún se mueve, vienen a Estados Unidos de México y de todo Centroamérica, pero es por razones económicas”.
Y justamente ahí es donde hay pendientes. “A Estados Unidos lo veo mal, peor que nunca”, afirma.

“Los años del período de (George W.) Bush han sido fatales para la imagen de Estados Unidos, afuera e internamente; tenemos un país polarizado, en el que hay 47 millones de personas sin seguro médico. El problema es que tenemos un gobierno corrupto, que ha mentido básicamente. La gente se ha acostumbrado a vivir con miedo y a vivir con la mentira, y eso es muy grave en un país.”

Al hablar de migración, Allende considera “inevitable” la construcción de una política migratoria “que permita a la gente venir a trabajar y regresar a su país con trato de trabajo digno, no lo que hay hoy día”.
“Como mujer siento que tengo mucho que hacer todavía. Cuando empecé en el feminismo yo pensaba que era una revolución imparable. Hoy me doy cuenta de que falta todo por hacer; en cualquier circunstancia, guerra, fundamentalismo, crisis económica, la primera víctima es la mujer. Por eso me da mucha rabia que las mujeres jóvenes no quieran llamarse feministas”, asegura enfática.
“Si no les gusta la palabra feminista, que usen otra, pero el trabajo hay que hacerlo, por nosotras y por nuestras hermanas que todavía están fritas”.

Fuente: La Opinión, Los Angeles, EE.UU.
Eileen Truax

29 may. 2008

Para Meditar...




¿Cuál Es ?



¿El dia mas bello? Hoy
¿El obstaculo mas grande? El miedo
¿La raiz de todos los males? El egoísmo
¿La peor derrota? El desaliento
¿La primera necesidad? Comunicarse
¿El misterio mas grande? La muerte
¿La persona mas peligrosa? La mentirosa
¿El regalo mas bello? El perdón
¿La ruta mas rápida? El camino correcto
¿El resguardo mas eficaz? La sonrisa
¿La mayor satisfacción? El deber cumplido
¿Las personas mas necesarias? Los padres
¿ La cosa mas fácil? Equivocarse
¿El error mayor? Abandonarse
¿La distracción mas bella? El trabajo
¿Los mejores profesores? Los niños
¿Lo que mas hace feliz? Ser útil a los demas
¿El peor defecto? El malhumor
¿El sentimiento mas ruin? El rencor
¿Lo mas impresindible? El hogar
¿La sensacion mas grata? La paz interior
¿El mejor remedio? El optimismo
¿La fuerza mas potente del mundo? La fe
¿La cosa mas bella de todo? El Amor

21 mar. 2008

Pablo Neruda

POEMA XX

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos."

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
¡Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos!

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

¡Qué importa que mi amor no pudiera guardarla!
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Yo no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise..
Mi voz buscaba al viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

Pablo Neruda, poeta chileno (1904-1973)

Dejadme llorar orillas del mar...

La más bella niña
De nuestro lugar,
Hoy viuda y sola
Y ayer por casar,
Viendo que sus ojos
A la guerra van,
A su madre dice,
Que escucha su mal:
Dejadme llorar

Orillas del mar.

Pues me distes, madre,
En tan tierna edad
Tan corto el placer,
Tan largo el pesar,
Y me cautivastes
De quien hoy se va
Y lleva las llaves
De mi libertad,

Dejadme llorar
Orillas del mar.

En llorar conviertan
Mis ojos, de hoy más,
El sabroso oficio
Del dulce mirar,
Pues que no se pueden
Mejor ocupar,
Yéndose a la guerra
Quien era mi paz,

Dejadme llorar
Orillas del mar.

No me pongáis freno
Ni queráis culpar,
Que lo uno es justo,
Lo otro por demás.
Si me queréis bien,
No me hagáis mal;
Harto peor fuera
Morir y callar,

Dejadme llorar
Orillas del mar.

Dulce madre mía,
¿Quién no llorará,
Aunque tenga el pecho
Como un pedernal,
Y no dará voces
Viendo marchitar
Los más verdes años
De mi mocedad?

Dejadme llorar
Orillas del mar.

Váyanse las noches,
Pues ido se han
Los ojos que hacían
Los míos velar;
Váyanse, y no vean
Tanta soledad,
Después que en mi lecho
Sobra la mitad.

Dejadme llorar
Orillas del mar.

Luis de Góngora y Argote, 1580

Volveran las oscuras Golondrinas (Gustavo Adolfo Bécquer)

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.

Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres...
¡esas... no volverán!.

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.

Pero aquellas, cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día...
¡esas... no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido...;
desengáñate, ¡así... no te querrán!

20 mar. 2008

Las Abandonadas (Julio Sesto)

Las abandonadas
A ellas

¡Cómo me dan pena las abandonadas,
que amaron creyendo ser también amadas,
y van por la vida llorando un cariño,
recordando un hombre y arrastrando un niño!...


¡Cómo hay quien derribe del árbol la hoja
y al verla en el suelo ya no la recoja,
y hay quien a pedradas tire el fruto verde
y lo eche rodando después que lo muerde!


¡Las abandonadas son fruta caída
del árbol frondoso y alto de la vida;
son, más que caída, fruta derribada
por un beso artero como una pedrada!


Por las calles ruedan esas tristes frutas
como maceradas manzanas enjutas,
y en sus pobres cuerpos antaño turgentes,
llevan la indeleble marca de unos dientes...


Tienen dos caminos que escoger: el quicio
de una puerta honrada o el harem del vicio;
¡y en medio de tantos, de tantos rigores,
aún hay quien a hablarles se atreve de amores!


Aquellos magnates que ampararlas pueden,
más las precipitan para que más rueden,
¡y hasta hay quien se vuelva su postrer verdugo
queriendo exprimirlas si aún les queda jugo!


Las abandonadas son como el bagazo
que alambica el beso y exprime el abrazo;
si aún les queda zumo, lo chupa el dolor;
¡son triste bagazo, bagazo de amor!


Cuando las encuentro me llenan de angustias
sus senos marchitos y sus caras mustias,
y pienso que arrastra su arrepentimiento
un niño que es hijo del remordimiento...


¡El remordimiento lo arrastra algún hombre
oculto, que al niño niega techo y nombre!
Al ver esos niños de blondos cabellos
yo quisiera amarlos y ser padre de ellos.


Las abandonadas me dan estas penas,
porque casi todas son mujeres buenas;
son manzanas secas, son fruta caída
del árbol frondoso y alto de la vida.


No hay quien las ampare, no hay quien las recoja
mas que el mismo viento que arrastra la hoja...
¡Marchan con los ojos fijos en el suelo,
cansadas en vano, de mirar al cielo!


De sus hondas cuitas, ni el Señor se apiada,
porque de estas cosas... ¡Dios no sabe nada!
Y así van las pobres, llorando un cariño,
recordando un hombre y arrastrando un niño.

2 abr. 2007

Flor y Canto

FLOR Y CANTO01 de abril de 2007
Por: Adela Celorio

“El arte es el alma de un pueblo, es por eso que yo pretendo gobernar en prosa, pero también con poesía y sin olvidar la música”.
Eso, dicho por un político, suena a primavera. Y eso es más o menos lo que yo escuché que dijo Michele Bachelet en el encuentro literario que organizó la embajada de Chile con motivo de la visita de su Presidenta a nuestro país.
Algo inédito por cierto, ya que a los políticos sólo les ocupa la cosa política; pero resulta que la Presidenta de Chile es mujer y eso hace la gran diferencia.

Acompañada de sus compatriotas los escritores Isabel Allende y Antonio Skármenta y moderados nada menos que por el doctor Ramón de la Fuente, rector de la UNAM, la señora Bachelet presidiría el evento que prometía ser un banquetazo que yo empezaba a saborearme cuando más adelante leí en la invitación: “Antiguo Colegio de San Ildefonso” ¡Ay, no! ¿Allá en lo más conflictivo del Centro Histórico?
Sólo de pensar en arrojarme al turbulento mar de autos con locos furiosos al volante, enfrió mi entusiasmo; aunque pensándolo un poco, me dije a mí misma: -Mí misma, todo sacrificio vale la pena-.
Y fue entonces cuando, magnánima, decidí extender la invitación a mi incondicional amiga Barullo. –No te lo puedes perder, es un evento excepcional y si te animas, yo puedo acompañarte –ofrecí-.
¿Y dices que es hasta el Centro?, respondió Barullo como queriendo dudar.
Pero adelantándome a una negativa, le dije contundente: -Está bien, pasa por mí a las cinco porque la cita es a las siete.
Puntual como es ella, a las cinco estaba en mi puerta y juntas partimos hacia el Centro.
Mientras Barullo al volante se concentraba en avanzar contra viento y marea, yo relajada me entregué al disfrute del paisaje terroso, pero recamado en jacarandas.
Tuve tiempo de agasajarme con las glicinas y bugambilias que se columpian en las bardas de las casonas que aún persisten en los altos del Paseo de la Reforma y con los tímidos anticipos de mayo en los brotes de las azucenas en los camellones.
Más adelante, ya en la zona devastada por el secuestro temporal que le infligieron las hordas perredistas, ahora en franco proceso de restauración, es sede de exposiciones de escultura, conciertos, conferencias, teatro y danza con que se celebra en este mes el Festival de Primavera, cuyo origen es en realidad la fundación de México-Tenochtitlan, un 13 de marzo allá por 1325.
(Buen momento y buena opción para quienes, aprovechando que los capitalinos salimos en estampida este fin de semana, quieran venir a vacacionar por acá).
Hora y media más tarde, llegamos al Zócalo donde toda felicidad se apagó.
Algunas calles cerradas para privilegiar el paso de la señora Bachelet, nos obligaron a llegar hasta el barrio de Tepito, donde aún con la destreza de Barullo al volante encallamos entre los puestos de vendedores “ambulantes” que invaden las calles.
¡Ni modo! Abandonamos el auto a su suerte y seguimos en un taxi para llegar tarde como todo mundo.
Por supuesto el evento se retrasó y estuvimos a tiempo para escuchar a Isabel Allende, cuyos ojos enormes y redondos me recordaron los de una ardilla inteligente: “Los mexicanos al menos ventilan su machismo en las canciones; los chilenos, en cambio, lo ocultan”, dijo entre otras cosas, muchas de las cuales no pude escuchar porque el salón era muy grande y mi oído muy torpe.
Skármenta ameno y ligero como es, relató anécdotas de Borges, de Rulfo y por supuesto de la chilena Gabriela Mistral; pero el plato fuerte fue indiscutiblemente esa mujer culta, lúcida, guapota, agnóstica, comunista, madre soltera y primera mujer presidenta de Chile.
Valió la pena una odisea que nos permitió recuperar, aunque sólo sea por unas horas, nuestra más genuina vocación de flor y canto.

6 mar. 2007

Dolores Veintimilla de Galindo

DOLORES VEINTIMILLA DE GALINDO (Quito, 1829-1857)


A MIS ENEMIGOS
¿Qué os hice yo, mujer desventurada,

que en mi rostro, traidores, escupís
de la infame calumnia la ponzoña
y así matáis a mi alma juvenil?

¿Qué sombra os puede hacer una insensata
que arroja de los vientos al confín
los lamentos de su alma atribulada
y el llanto de sus ojos? ¡ay de mí!

¿Envidiáis, envidiáis que sus aromas
le dé a las brisas mansas el jazmín?
¿Envidiáis que los pájaros entonen
sus himnos cuando el sol viene a lucir?

¡No! ¡no os burláis de mí sino del cielo,
que al hacerme tan triste e infeliz,
me dio para endulzar mi desventura
de ardiente inspiración rayo gentil!

¿Por qué, por qué queréis que yo sofoque
lo que en mi pensamiento osa vivir?
Por qué matáis para la dicha mi alma?
¿Por qué ¡cobardes! a traición me herís?

No dan respeto la mujer, la esposa,
La madre amante a vuestra lengua vil...
Me marcáis con el sello de la impura...
¡Ay! nada! nada! respetáis en mí!

¡QUEJAS!
¡Y amarle pude! ... Al sol de la existencia

se abría apenas soñadora el alma ...
Perdió mi pobre corazón su calma
desde el fatal instante en que le hallé.

Sus palabras sonaron en mi oído
como música blanda y deliciosa;
subió a mi rostro el tinte de la rosa;
como la hoja en el árbol vacilé.

Su imagen en el sueño me acosaba
siempre halagüeña, siempre enamorada;
mil veces sorprendiste, madre amada,
en mi boca un suspiro abrasador;
y era él quien lo arrancaba de mi pecho,
él, la fascinación de mis sentidos;
él, ideal de mis sueños más queridos,
él, mi primero, mi ferviente amor.

Sin él, para mí, el campo placentero
en vez de flores me obsequiaba abrojos;
sin él eran sombríos a mis ojos
del sol los rayos en el mes de Abril.
Vivía de su vida aprisionada;
era el centro de mi alma el amor suyo,
era mi aspiración, era mi orgullo ...
¿por qué tan presto me olvidaba el vil?

No es mío ya su amor, que a otra prefiere;
sus caricias son frías como el hielo.
Es mentira su fe, finge desvelo...
Mas no me engañará con su ficción. . .
¡Y amarle pude delirante, loca!
¡No! mí altivez no sufre su maltrato;
y si a olvidar no alcanzas al ingrato
¡te arrancaré del pecho, corazón!

8 feb. 2007

QUEJAS DE DOLORES VEINTIMILLA DE GALINDO


¡QUEJAS!
¡Y amarle pude! ... Al sol de la existencia
se abría apenas soñadora el alma ...
Perdió mi pobre corazón su calma
desde el fatal instante en que le hallé.

Sus palabras sonaron en mi oído
como música blanda y deliciosa;
subió a mi rostro el tinte de la rosa;
como la hoja en el árbol vacilé.
Su imagen en el sueño me acosaba
siempre halagüeña, siempre enamorada;
mil veces sorprendiste, madre amada,
en mi boca un suspiro abrasador;
y era él quien lo arrancaba de mi pecho,
él, la fascinación de mis sentidos;
él, ideal de mis sueños más queridos,
él, mi primero, mi ferviente amor.

Sin él, para mí, el campo placentero
en vez de flores me obsequiaba abrojos;
sin él eran sombríos a mis ojos
del sol los rayos en el mes de Abril.
Vivía de su vida aprisionada;
era el centro de mi alma el amor suyo,
era mi aspiración, era mi orgullo ...
¿por qué tan presto me olvidaba el vil?

No es mío ya su amor, que a otra prefiere;
sus caricias son frías como el hielo.
Es mentira su fe, finge desvelo...
Mas no me engañará con su ficción

. . .¡Y amarle pude delirante, loca!
¡No! mí altivez no sufre su maltrato;
y si a olvidar no alcanzas al ingrato
¡te arrancaré del pecho, corazón!
Dolores Veintimilla de Galindo (Ecuatoriana)

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