7 ene. 2012

Del Remitente al Destinatario

Del Remitente al Destinatario

Son las ocho y cuatro minutos , perdona, he llegado un poco tarde a la cita, traigo la mochila algo húmeda, estaba lloviznando, he traído el termo lleno de café, unas cuantas galletas tus favoritas y las mías, también traje un rosario hoy acabamos con el quinto misterio lo recuerdas, en eso de la fe tu y yo discordamos un poco, yo nací con un chic de incredulidad y con los años adopte la doctrina de Santo Tomas “ver para creer”, nunca he comprendido ese afán de la gente por creer que todo es posible cuando la realidad dice lo contrario, una dosis de sueños no viene mal pero una sobredosis nos puede matar por exceso de fe.
He portado una caja de música y mi pequeña y fiel amiga mi mini grabadora para que escuchemos bajito ese casete que tanto te gusta, la música enamora almas y hace bailar espíritus.
No viene mucha gente por este sitio solo he tropezado con un hombre con actitud sospechosa, me temo que iba totalmente borracho pero fingía muy bien su sobriedad.
Detrás iban cuatro monjas con cara de condenación imagino que todas las monjas tienen esa cara.
El día tiene ojos de nostalgia sabor a melancolía, vengo algo cansada el camino hasta aquí es muy largo, además me entretuve viendo un par de ancianas dando migas a las palomas, son de esas sencillas escenas que enamoran mis sentidos.
-Escucha-, traje también tu libro favorito con esas historias macabras que tanto te gustan, ayer nos quedamos en que el Dragón de fuego era la pista que faltaba para encontrar al asesino de las dagas.
A veces me pregunto de donde nace tu extraña fascinación hacia el misterio, el suspenso, lo sobrenatural, las cosas ocultas, esa rara atracción por intentar deshilvanar secretos, posees la paciencia infinita del mejor investigador para esperar, observar cada detalle, indagar, atar cabos, intentar descubrir al asesino antes del final de la historia, lo mas impresionante es que casi siempre aciertas, no se como lo haces pero siempre consigues impresionarme.
He portado flores las agarre en el campo me parecieron apropiadas para la ocasión, te has fijado, aquel anciano del banco del costado lleva horas ahí sentado esta muy guapo va de traje, lleva un hermoso ramo de rosas blancas y rojas mis favoritas, siempre digo que el día que muera deseo solo dos cosas la primera donar mis órganos para aquella gente que se encuentra al filo de la muerte y el otro deseo es que lancen mis cenizas en el Mediterráneo siento un amor casi poético por ese lugar
Y no existe mejor lugar para descansar que en los brazos del “ser amado”, pues lo confieso Yo Amo el Mediterráneo y es en sus aguas que deseo Descansar.
Imagino mi funeral, una densa lluvia, mis cenizas lanzadas al mar y detrás aunque sea un par de rosas una blanca y otra roja con una me basta, el amor no es cuestión de exageraciones ese es perceptible a los sentidos se siente y basta…
Te hablaba de aquel hombre mayor, le llevare un poco de café debe tener frío, pobrecito mío, lleva muchas horas esperando, escucha me ha regalado dos rosas una de cada color y lo mas bonito me regalo una sonrisa, siempre digo que los gestos de amor solo nos devuelven alegría.
Me gusta este sitio, la paz, el silencio, el perfume de las flores, aun las hojas marchitas huelen bien, el suave murmullo del agua que baja por las montañas le da a este lugar un toque muy especial.
¡Ah!, casi lo olvido te traje mis cartas, hoy es cuatro de abril nada realmente especial me ha sucedido solo pude narrarte mis deseos, mis miedos, mis constantes preguntas sin respuesta acerca de este mundo, escribirte a diario me relaja, mi corazón se desahoga es mi mejor ejercicio espiritual, mi mejor terapia emocional, ya sabes no confío en la gente tengo muy clara esa cita bíblica que dice, “maldito el hombre que confía en el hombre”, y yo mejor que nadie ha probado cuan amarga es esta verdad porque al final todos terminan traicionándome y no admito traiciones ya lo sabes.
El paisaje se ha tornado gris el anciano del costado se ha marchado con su cara mustia, en sus ojos una marcada resignación, hay amenaza de lluvia “se mojaran los sueños de mi mochila” estas cartas absurdas con las que pretendo espantar la soledad, en las que trato de expresar mi horror por la vida, mi inconformidad, mis desencantos, mis decepciones, si alguien mas las leyese serían objeto de burla, los sueños de una demente , una india con elevadas pretensiones nada más, algún día las quemare las lanzare al mar rogare a Inti y Quilla las acojan en su seno y las guarden en su templo en ellas hay demasiado dolor, demasiados secretos.
He traído también mis apuntes de Filosofía y Literatura lo de pensar se me da mas o menos pero lo de escribir se me da fatal, mi ortografía requiere serias correcciones, es igual que mi vida toda repleta de tachones, errores y horrores.
Necesito inspiración, originalidad, aquí lo encuentro es en lo sencillo donde descubro lo esencial como diría “el principito”, mi vida cobra sentido en este sitio puedo analizar el principio, el trayecto y observar con mucha calma el camino final.
Quiero quedarme aquí en medio del silencio, necesito seguir aquí a los pies de este almendro, deseo seguir desahogando el corazón, nadie aparece por este sitio, hace mucho frío, esta oscuro, solo brilla el rosario que deje junto a tu cruz, mis palabras se pierden, se confunden, se extravían, necesito que mis recuerdos, mis sueños, mis lamentos, descansen en paz junto a ti….
Despierta vuelve a contarme otro cuento…

6 ene. 2012

Llora el mundo el universo se estremece


Cuando las situaciones son adversas la Navidad pasa de costado, y para tratar de esquivar a la tristeza de vez en cuando tratamos de despertar al niño que vive dentro de cada uno de nosotros, los niños esos espíritus libres capaces de crear mundos alucinantes, situaciones emblemáticas, pintores de sueños.

Los adultos suelen usar más la razón que el corazón, la lógica es un método mas sabio de entendimiento humano, y los actos casi siempre de esos mismos “adultos lógicos” nos dicen lo contrario, no suelen predicar con el ejemplo, “el verbo es mas fácil que el hecho“.
Vivimos en un increíble mundo de contradicciones, en un Reino de hipocresía alucinante que espantaría al mismísimo JUDAS ISCARIOTE.
Cuando era niña en aquellos largos días de invierno cuando el fino cristal liquido del cielo alimenta la tierra, acostumbraba a tumbarme cerca del jardín de mi abuela abría la boca y trataba de beber toda el agua posible, quería crecer que de mi brotaran espinas como en las rosas, convertirme en un árbol enorme cuya imponente presencia espantase a las sombras de la brutalidad humana.
Aprendí a desarrollar el olfato a percibir la maldad de lejos, aprendí a observar las malas intenciones disfrazadas de halagos y cortejos, aprendí que te pueden robar incluso el alma haciendo malabarismos de ilusionistas, aprendí lo que hay que saber para vivir en la selva de cemento que es el mundo, donde por mas lejos que vayas jamás podrás escapar de los depredadores, de los cazadores, de los leñadores, es imposible huir de la inclemencia humana e imposible conocer realmente el corazón del hombre por más métodos, teorías, o sabiduría los códigos del corazón son indescifrables, como injustificadas muchas actuaciones, nada es lo que parece es todo farsa es todo una mera ilusión.

Los pájaros hacen sus nidos en lo alto para guardarse del peligro, el hombre se cubre con una coraza de insensibilidad, y aun así el peligro es inminente, no existe lugar seguro, somos demasiado frágiles, y basta una enorme tempestad para hundirnos en el mas profundo lodazal
Adentrarnos en un laberinto de incontables desdichas, donde caminamos siempre al filo del abismo, donde una leve brisa suele tumbarnos, un mínimo tropiezo paralizarnos, siempre con miedo a caer, recorremos el camino sujetos a las ramas del prejuicio, la mentira, el engaño, la maldad, el odio, el egoísmo, la venganza, el desprecio, la codicia, rara vez nos sujetamos a las ramas del Amor porque aun no aprendemos a observar con los ojos del corazón…

Deseo aprender a ver pero hay demasiada bruma y no lo consigo, será que debo abandonar la búsqueda, solo hay llanto, abrojos, mentiras a mi alrededor, el aire tiene olor a melancolía, la brisa trae el perfume de las rosas muertas, y sigo viendo al mundo cual niño perdido en un rincón temblando de miedo de frío, con fuertes golpes en todo su cuerpo, costillas rotas, corazón deshecho…

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