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18 jul. 2009

Un Encuentro Inolvidable con Isabel Allende

Y he vuelto a la vida.

Isabel Allende vino y he sobrevivido la visita. ¿Qué como fue?

¡¡¡ESPECTACULAR!!!

Uno de los momentos más maravillosos de mi vida. Y no porque compartí mi taza de chocolate caliente con una de las figuras más importantes de la literatura mundial, pero sino porque fue la culminación de un año de trabajo muy duro. Y lo logramos.
Déjenme contarles.
Las semanas previas al evento fueron llenas de ansiedad, exceso de trabajo y pocas horas de sueño.
Tratamos de hacer milagros con casi mínimos recursos. Pero el día llegó y me encontré cara a cara con Isabel Allende. La fui a encontrar al hotel para llevarla a el cocktail en su honor. Me sorprendí de lo bajita que es, probablemente de la misma altura de mi mami. Traté de dar una buena impresión pero me temo que bajo toda la presión solo logro sonar más estúpida que de costumbre y tirar mi típicos chistes fomes:

IA- ¿Y hace cuanto que vives aquí?
Yo- Hace solo 3 años. solía vivir en Ohio antes.
IA- ¿Y cómo llegaste a esta ciudad?
Yo- Aquí se me acabó la bencina.
:/

Ya lo sé. Pésima manera de romper el hielo, pero después de semanas sin dormir más de 5 horas al día, nadie tiene derecho de juzgarme.
Isabel Allende es como esas fuerzas de la naturaleza, que te sorprenden pero te asustan. Se mueve con una seguridad increíble por lugares en los que nunca antes ha puesto un pie. Yo la miraba y me sentía aun mas torpe que de costumbre.
Después del cocktail fuimos a la Universidad para que diera su discurso y fue fuera de serie. Ella tiene la habilidad de conectar con la audiencia de un modo que muy pocos logran. Teníamos cerca de 800 personas y todas esas personas estaban clavadas en sus asientos, totalmente encantadas con esta mujer pequeñita que les hablaba de amor y de las cosas mas importantes en nuestras vidas.

Desde principio al final el publico rió y se emocionó con ella y no recibimos nada más que halagos por el evento. Todo el mundo dejó el auditorio con la sensación de satisfacción que solo una noche mágica e inolvidable podría entregarles.
Pero nada de eso paga la alegría que me causa el saber que los estudiantes que lograron estar ahí esa noche, ya sea como voluntarios ayudando con los detalles, o aquellos que recibieron boletos gratis porque de otro modo no podrían pagarlos, estaban extasiados. Dudo que de otro modo podrían haber tenido una oportunidad como esta al alcance. Y todo el trabajo, las lagrimas y el sudor que precedió este evento valieron la pena solo por eso.

Soy una mujer feliz.
Isabel Allende no solo es EXTREMADAMENTE interesante como escritora y como ser humano, pero es generosa como pocos, y encantadora.
El Jueves recibimos una colección de sus libros para la pequeña biblioteca que estamos creando.
Y eso es solo un botón de muestra.
Soy feliz, porque esto no es un logro para mí, sino que es un regalo para los estudiantes, para la comunidad y para todos aquellos que estuvieron con nosotros esa noche.
Como dice Isabel Allende:
Al dar, conecto con otros. ¿Cuál es el punto de tener experiencia, conocimiento o talento si no se lo entrego a los demás?

3 comentarios:

Chapellina dijo...

Fabuloso. Todo un honor.

AnDRóMeDa dijo...

Dios!!!!
Qué suerte! Daría mi brazo derecho por sentarme así junto a Isabel, platicar, beber un trago o un café o incluso un té de hierba, lo que ella quiera! Sin embargo, es casi seguro que no podré pronunciar más de dos palabras por la estupefacción que significaría estar a su lado. Mis amigas me dicen que le hable de escritos, creaciones e intercambiar ideas con ella pero nooo... para mí sería cometer un sacrilegio.
Cuándo vendrá a Chile????
Gracias por tan maravillosas imagenes ;)
Un beso!

Anónimo dijo...

me podrias dar un coreo electronico donde te pudiera escribir e dejo el mio.. rperez_16@yahoo.com.mx

Te lo agradecria

Rosalinda

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