4 jun. 2009

El Poema de las Lágrimas (Lord Byrón)

Cuando el Amor o la Amistad le deben
a la ternura despertar el alma,
y el alma debe aparecer sincera
en la mirada,
podrán los labios engañar, fingiendo
una sonrisa seductora y falsa,
pero la prueba real sólo se muestra
con una lágrima.

Una sonrisa puede ser a veces
un artificio que el temor disfraza;
tras ella puede ocultarse el odio
que nos amarga.
Por eso quiero más que solo un suspiro
cuando los ojos, expresión del alma,
por un momento miro obscurecerse
con una lágrima.
¡Oh! cuántas veces por lograr la gloria
más de un soldado con furor se afana
en matar sin piedad a su enemigo
en las batallas;
pero levanta al que cayó en el suelo
y sus heridas compasivo baña
con amor, con piedad, con sentimiento,

con una lágrima
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Cuando al imperio de la eterna noche
tome su vuelo para siempre el alma;
cuando mi cuerpo exánime repose
bajo una lápida,
si por ventura os acercáis un día
donde mi triste sepultura se halla
humedeced tan sólo mis cenizas
con una lágrima.
Yo no deseo mármol ni monumento
que a la ambición la vanidad levanta;
manto suntuoso con que el necio orgullo
cubre su nada;
no darán sus emblemas a mi nombre
el falso orgullo ni la gloria vana;
lo que yo quiero, lo que sólo pido

Es una Lágrima.


Lord Byron
1788-1824

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