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23 dic. 2009

Isabel Allende: "La novela es la esperanza colectiva"

miercoles,16 de Diciembre 2009
En Buenos Aires
Dentro de unos minutos, apenas termine esta entrevista -la última de una serie-, la escritora chilena Isabel Allende irá a la televisión y, a la tarde, a firmar libros, cara a cara con su lectores.

El libro que va a firmar es, claro, La isla bajo el mar, su última novela, de la que habló mucho con Clarín cuando apareció, en agosto.

La novela habla de la esclavitud y la rebelión en Haití y le ha servido a Allende para nombrar, de paso, la esclavitud en el mundo contemporáneo. "Cuando terminé el libro me enteré que había grupos abolicionistas, porque nunca existieron tantos esclavos como ahora, 27 millones. Y quién sabe cuántos más hay, porque ningún país admite que tiene esclavitud", dice ahora, en un elegante hotel de Buenos Aires. "Hay aldeas completas, en Paquistán, que tienen servidumbre de deuda: un antepasado contrajo una deuda y la pagan hasta los bisnietos. O, en Estados Unidos, los inmigrantes que vienen de México y Centroamérica, que llegan y no les pagan".

Allende habla de la realidad. ¿Es una escritora comprometida? "Cuando escribo no me propongo bajar un mensaje, ni informar ni educar. Quiero contar una historia. Eso del compromiso del escritor no es aplicable a la ficción, pero quién es uno es algo que se ve entre líneas. Sería muy difícil que un lector encontrara entre mis libros un mensaje religioso o de la derecha."

Justamente, la derecha es un tema para Chile ahora, que el candidato de ese sector, Sebastián Piñera, sacó mayoría en las elecciones presidenciales y va al ballotage. "En Chile la derecha ha sido siempre fuerte, cohesionada y con una visión muy clara. Y siempre han tenido un porcentaje alto, por los menos un 33% ", dice. Pero, advierte: "Piñera que no es un presidente, es un gerente.

¿El futuro de la literatura? Cada vez más la gente va a leer en pantalla: no podemos seguir matando árboles. La novela va a seguir existiendo: la necesidad de que nos cuenten es mucho más que entretenimiento y escapismo, es el inconsciente colectivo, es la esperanza colectiva. Se quedan todos esperando que tú termines el 'había una vez'. Leemos para sentir que somos".

Dice. Y se va. A la televisión. Y a los lectores.

Isabel Allende: "¡Escribo bien! Por lo menos admítanme eso"

Isabel Allende: "¡Escribo bien! Por lo menos admítanme eso"
Aunque su última novela está en tiendas desde agosto, la escritora la presentará en estos días en Chile, donde esta mañana habló de todo en un encuentro con la prensa.
Jueves 17 de Diciembre de 2009 12:31

''Si vuelve la derecha (al poder) no van a ser demasiado grandes los cambios, porque el país está muy bien'', dijo la escritora, quien alabó la imagen que proyecta Chile en el resto del mundo.
Foto: Andrea Robles, El Mercurio

SANTIAGO.- Lleva cuatro meses sin salir de los primeros lugares del ránking, ha vendido más de 40 mil ejemplares de su última novela en Chile y más de 500 mil en el mundo, y a estas alturas son pocos los que no saben que Isabel Allende editó una novela llamada "La isla bajo el mar", sobre una esclava en Santo Domingo.

Sin embargo, la escritora aprovechará su viaje al país —donde pasará las fiestas de fin de año junto a sus padres— para cumplir con todos los ritos necesarios para un nuevo libro, incluyendo presentaciones y firmas (ver recuadro), y comprobando que, pese a los meses transcurridos, las expectativas a su alrededor no decaen.

En ese marco, la escritora se reunió esta mañana con la prensa, para conversar sobre su última novela, fruto de "cuatro años de investigación y de año y medio de escritura. Estoy muy contenta de habérmela sacado de encima, porque estuve como obsesionada durante mucho tiempo", dijo.

Sobre el éxito que nuevamente alcanzó con "La isla bajo el mar", la autora de "La casa de los espíritus" asegura que "nunca se sabe por qué un libro tiene éxito", y que no piensa en ese reultado de antemano. "Escribo lo que quiero escribir y porque me apasiona escribirlo. No pienso en vender miles de ejemplares, porque eso me tendría paralizada", cuenta.

De este modo se aventuró en una historia sobre la esclavitud, que "pareciera que no tiene ninguna actualidad, pero debe haber algo flotando en el inconciente colectivo, porque se pusieron en contacto conmigo grupos abolicionistas actuales. En este momento en el mundo hay 27 millones de esclavos contados. Son personas retenidas contra su voluntad, obligadas a trabajar sin remuneración, bajo amenaza de violencia y que no pueden escapar. Eso incluye a las niñitas que venden a los prostíbulos (...). Con esa definición, hay esclavitud en muchas partes".

Sin embargo, vuelve a la pregunta sobre el éxito y se la formula ella misma para responderla definitivamente: "¿por qué pegó el libro? Bueno, ¡porque escribo bien! Por lo menos admítanme eso", dice.

Política, Chile y el Premio Nacional

La escritora aprovechó su encuentro con la prensa para hablar de los más diversos temas partiendo por la coyuntura política en Chile. En esa área, aseguró que "si vuelve la derecha (al poder) no van a ser demasiado grandes los cambios, porque el país está muy bien. Yo que vivo afuera te puedo decir que desde allá Chile se ve regio. Hay estabilidad política, económica, social, es un país que está mucho mejor que la mayoría de los países del mundo. Qué decir de la imagen de Michelle Bachelet afuera", dijo, y agregó que "los partidos de centro-izquierda (Concertación) han hecho un muy buen gobierno".

En la misma arena, defendió una mayor inclusión de mujeres en los círculos de poder. "En todas partes del mundo las mujeres están entrando mucho en política. Son mucho más honestas, más trabajadoras y menos vanidosas que los hombres", manifestó.

Sin embargo, agregó que "todavía podemos nombrar a las presidentas, lo que quiere decir que no hay un número crítico de mujeres en el poder. Pero creo que la única esperanza para el mundo del futuro, para que haya un verdadero cambio pronto, es incorporar a ese 51 por ciento de la humanidad en un número crítico en el manejo del mundo".

La escritora también abordó dos de los temas que cada tanto la devuelven a las noticias locales con alguna cuota de polémica. El primero es qué tan chilena se reconoce, a lo que respondió que "vengo a Chile por lo menos tres veces al año, me comunico con Chile todos los días a través de Skype con mi mamá, estoy enterada de lo que pasa y cuando me preguntan 'qué eres' digo automáticamente 'chilena'. Vivo en América, pero me siento profundamente chilena en la manera de vivir, de ser: soy mandona, metete, dominante, intrusa, hospitalaria, tribal".

El segundo tiene relación con su regular figuración como candidata al Premio Nacional de Literatura, del que dijo que "no creo que me lo vaya a ganar ni estoy postulando. El premio más grande que tengo es el cariño de la gente, desde la persona que me limpia la pieza en el hotel hasta la que me timbra el pasaporte cuando entro al país. Todos son cariñosos, me hablan de los libros. Ese premio lo tiene muy poca gente".

"Va a depender de tu marido que no salga la derecha", le vomitó

Isabel Allende reprochó a Karen la postulación de su díscolo esposo
18-12-2009 13h30
Presentación del nuevo libro de la escritora se transformó en debate político en Centro Cultural del Palacio de La Moneda.

La autora de "La Casa de los Espíritus" demostró una vez más que no tiene pelos en la lengua. Y lo ratificó anoche.
Con una parada de carros de antología, la escritora Isabel Allende dejó patuleca por unos segundos a la bella presentadora de televisión Karen Doggenweiler, quien era la encargada de presentar el último libro "La isla bajo el mar", del crédito de las letras chilena radicada en Estados Unidos.
El lanzamiento se realizó en la tarde de ayer en el Centro Cultural del Palacio de La Moneda.
El incidente se vivió en la cineteca del recinto, la cual estaba atiborrada de gente, fanáticos y personalidades como el ex Presidente Patricio Aylwin y su señora, el analista político Patricio Navia y Max Marambio, generalísimo de la campaña de Marco Enríquez-Ominami, esposo de la periodista de TVN.
CONSULTA
Fue la "inocente" consulta de Karen sobre qué es lo que piensa Isabel Allende sobre el actual momento político chileno. Ahí no más quedó la grande.
"Bueno, creo que va a depender de tu marido que no salga la derecha", le lanzó la escritora, lo que ocasionó los vítores y aplausos del respetable.
Aunque muchos de los espectadores pensaron que era imposible salir jugando con tamaño batatazo, la matea Karen esperó que los aplausos cesaran para sacar las garras.
"No puedes echarle la culpa a un joven de 36 años", lo que inmediato provocó aplausos.
Y cuando la cosa ya se estaba poniendo color de hormiga Isabel conciliadora y siempre con la palabra precisa le explicó:
"La campaña de Obama en Estados Unidos la ganaron los jóvenes. Fue la primera que herramientas como twitter y la tecnología estuvieron al servicio de su campaña".
Luego de la clase magistral de Allende, la esposa de ME-O no se aguantó y en alusión directa a su marido le soltó que "en todo caso tendríamos una segunda vuelta más apasionante".
Finalmente, los dimes y diretes se sellaron con el análisis de la escritora, quien cree que más allá del resultado de las próximas elecciones "no va haber cambios tan grandes. Chile tiene una estabilidad social, económica y política de un país desarrollado".
NADA CAMBIA
Horas antes, la autora de Allende había opinado que en Chile nada cambiará si gana la derecha. "Ya no se dan las condiciones como para que se repita lo que pasó en 1973. El país no está en esa situación, ni tampoco el mundo. No creo que puedan volver a hacer lo que hicieron antes", detalló.

Por Francisco Bonifaz R.

Isabel Firma de Libros

Isabel Allende firma libros en Alto Las Condes
La escritora se encuentra promocionando su novela La isla bajo el mar.
18/12/2009 - 13:26

Mañana sábado, de 11 a 13 horas, la destacada autora nacional Isabel Allende se encontrará en el Mall Alto Las Condes firmando ejemplares de su última novela, La Isla bajo el mar.

El libro, resultado de una investigación de la elogiada escritora, relata la historia de una esclava en el Santo Domingo del siglo XVIII que logrará librarse de los estigmas que la sociedad le ha impuesto para conseguir la libertad y, con ella, la felicidad. Zarité es mujer, mulata y esclava, tres características que en el Caribe de esa época condenaban a ser prisionera de un destino en manos de un amo, blanco y libre.

Los lectores de la novela deberán dirigirse con sus ejemplares al tercer nivel de Alto Las Condes, en el puente ubicado frente a la tienda Zoo Concept, donde se encontrará la escritora nacional radicada en EEUU.

"Hay que reemplazar el patriarcado por una civilización de paridad", afirma Isabel Allende


Por Agencia EFE – hace 6 días

Santiago de Chile, 17 dic (EFE).- La escritora chilena Isabel Allende expresó hoy su satisfacción por la entrada gradual de las mujeres en la política y abogó por reemplazar "el patriarcado por una civilización de paridad".

"(Las mujeres políticas) son generalmente más trabajadoras, más honestas que los hombres y mucho menos vanidosas", indicó la autora, de 67 años, durante la presentación en Chile de su última novela, "La isla bajo el mar".

Sin embargo, Allende lamentó que casos como el de la presidenta chilena, Michelle Bachelet, aún son poco habituales en el panorama político mundial.

"La única esperanza para el mundo del futuro para que haya un verdadero cambio pronto es incorporar a ese 51% de la humanidad en un número crítico del manejo del mundo", insistió.

La autora, sobrina del fallecido presidente chileno Salvador Allende (1970-1973), se refirió también a la situación política del país, donde el próximo 17 de enero se celebrará la segunda vuelta de las elecciones presidenciales entre el derechista Sebastián Piñera y el oficialista Eduardo Frei.

Opinó que los gobiernos de la Concertación, coalición de centroizquierda que ha gobernado el país desde la recuperación de la democracia en 1990, han hecho un "muy buen trabajo" y pronosticó que si la derecha accede al poder no habrá grandes cambios en el país porque goza de una gran estabilidad.

"Afuera (de Chile) el país se ve regio, tiene estabilidad política, social y económica, está mejor que el resto de países latinoamericanos", dijo.

"Los ricos están más ricos que nunca, así que no sé cuánto más se van a enriquecer con (Sebastián) Piñera", agregó.

Allende, quien tras el golpe de Estado del general Augusto Pinochet se exilió en Venezuela, se mostró sorprendida por la elevada popularidad de que goza la presidenta Michelle Bachelet y la alta votación que obtuvo el candidato derechista en las elecciones del domingo pasado, en las que consiguió 14 puntos de ventaja sobre Frei.

La autora atribuyó los resultados electorales a que Chile "siempre ha tenido una derecha muy fuerte, cohesionada y muy clara respecto a sus objetivos".

En "La isla bajo el mar", Allende narra la historia de una esclava mulata vendida a los nueve años a un francés dueño de una importante plantación de azúcar en el Haití de fines del siglo XVIII.

La escritora, que dedicó cuatro años a investigar el trasfondo histórico de la novela y un año y medio a redactarla, lamentó que aún hay cerca de 27 millones de personas que viven en situación de esclavitud en todo el mundo.

Afirmó también que se siente "profundamente chilena", pese a que reside en Estados Unidos desde hace 22 años y tiene la nacionalidad de ese país.

"Me siento profundamente chilena en la manera de vivir y de ser. Soy mandona, metete (cotilla), dominante, intrusa, hospitalaria y tribal con mi familia", dijo la autora de "La casa de los espíritus", "Hija de la fortuna" y "Paula", entre otros títulos.

© EFE 2009. Está expresamente prohibida la redistribución y la redifusión de todo o parte de los contenidos de los servicios de Efe, sin previo y expreso consentimiento de la Agencia EFE S.A.

La Isla bajo el Mar en Chile

Jueves 17 Diciembre 2009 | 17:57

Isabel Allende promociona en Chile su libro " La Isla bajo el Mar"
La destacada escritora nacional Isabel Allende, autora de libros de fama mundial y records de ventas, llegó de visita al país con la finalidad de promocionar su última novela ‘La Isla Bajo el Mar’ y pasar las fiestas de fin de año con sus familiares.

Esta mañana la escritora contó aspectos de su vida, se refirió a su éxito editorial y esbozó algo de su futuro, el cual contempla el comienzo de una nueva obra a partir del 8 de enero próximo.

Mostró su alegría de estar nuevamente en Chile, donde aseguró que viene “unas tres veces al año y me encanta el contacto con la gente, que siempre me trata con mucho cariño y acoge mis libros con mucho interés”.

Isabel Allende nació en Perú, país donde su padre cumplía labores de diplomacia. Vivió en Chile entre 1945 y 1975, con largas temporadas de residencia en otros lugares, en Venezuela hasta 1988 y, a partir de entonces, en California.

Inició su carrera literaria en el periodismo, en Chile y en Venezuela. En 1982 su primera novela ‘La Casa de los Espíritus se convirtió en uno de los títulos míticos de la litaratura latinoamericana. A ella le siguieron varios más, todos los cuales han sido éxitos internacionales.

Entre sus éxitos caben mencionar ‘Eva Luna’, ‘De Amor y de Sombra’, ‘Paula’ ‘Afrodita’, ‘La Hija de la Fortuna’, ‘Inés del Alma Mía’ y ‘La Suma de los Días’.

Isabel Allende es una escritora ‘bestseller’, que ha vendido cerca de 56 millones de ejemplares. Sus obras han sido traducidas a 35 idiomas. Su máximo éxito, ‘La Casa de los Espíritus’, ya ha vendido 12 millones de unidades y recientemente, fue elegida como uno de los 60 mejores libros de los últimos sesenta años por el diario británico The Times.
Publicado por Gabriela Ulloa

Magia y Tragedia

ISABEL ALLENDE
Un clima de magia y tragedia invade "La isla bajo el mar"


La explotación de los esclavos en el Caribe del siglo XVIII es el trasfondo de la última novela de Isabel Allende, La isla bajo el mar, cuya protagonista -la negra Zarité- emprende un largo camino hacia la libertad en un escenario alucinante donde se entremezclan el retumbar de los tambores, el terror y la magia del vudú.

"Yo creo que los personajes que imagino existen y se me aparecen porque tenía hecha la investigación hace tres años y no estaba lista para la novela, por eso escribí una memoria (La suma de los días) sin saber muy bien qué estaba haciendo, yo creo que dándome tiempo para que se me apareciera Zarité", dice la autora.

Allende no sabe si lo vio o lo soñó "en esa hora rara del amanecer cuando uno cree que esta viendo fantasmas: una mujer alta, con pómulos marcados, de manos y cuello largos, los ojos medio dormidos, una mulata oscura, con el pelo muy corto".

"No sé que empieza primero en el proceso lento y largo de escribir una novela, es como ir echando cosas a una olla de sopa y al final ya no puedes separar los ingredientes. La idea empezó en Nueva Orleáns en 2005 y me enamoré de esa ciudad. Tiene ese sabor francés único en Estados Unidos, la cosa mágica del vudú, y el jazz, el arte, la cultura afroamericana. Todo está allí".

En ese lugar, la autora de Eva Luna, La Casa de los Espíritus, De amor o de sombras, entre otras novelas, descubrió de donde salió ese sabor francés: "No tanto el hecho de que fue colonia francesa un tiempo, también lo fue española, se lo dieron los 10.000 refugiados que llegaron en el 1800 escapando de la revolución haitiana".

"Eran colonos franceses blancos que llegaron con sus familias y con esclavos domésticos y concubinas africanas y sus hijos de sangre mezclada. Y surgió una clase social de gente de color libre que tenía acceso a la educación y recursos económicos. Y tuvo una época de oro que duró años hasta que las leyes racistas americanas acabaron con ella", recuerda Allende.

Valmorain, el amo de Zarité, llega de París a la isla de Santo Domingué (Haití), porque su padre -al frente de una plantación de azúcar- está gravemente enfermo, pensando que su estadía en el nuevo mundo iba a durar muy poco.

"Es un personaje complejo, un hombre culto para la época, un humanista que en principio nunca le había preocupado el tema de la esclavitud ni lo que hacía su padre en esa plantación en la que nunca había puesto los pies -apunta-. Trata de mejorar cuando llega la situación y se lo va comiendo el clima, la cultura... de alguna forma termina destrozado".

"Una de las cosas más fascinantes es que no se explica el triunfo de la revolución haitiana, que es la única rebelión de esclavos en la historia que ha triunfado".

La formación de Haití, observa Allende, "se explica por el vudú, por el sentimiento mágico de la vida. Enfrentaban a los cañones de Napoleón a pecho desnudo con un machete en la mano, convencidos que por cada uno de ellos que peleaba había diez mil espíritus de los muertos que venían a pelear con ellos. Hasta los soldados franceses lo creían ante tanto valor sobrehumano".

Para Allende, la esclavitud o el trabajo de las mujeres en su lucha por ser reconocidas no es un problema del siglo XVIII sino que continúa hasta ahora.

"Nadie te va a dar ni un solo derecho si no lo has peleado. Las ventajas de las muchachas jóvenes no les llegaron solas, les llegaron por la lucha de sus madres y sus abuelas y las pueden perder con una enorme facilidad", dijo.

Y acerca de la magia, subraya Allende que sigue existiendo en Haití y en Nueva Orleáns. "Por eso no hubo que rastrear mucho, está todo ahí, y esa es la maravilla de una buena investigación que deja emerger todas estas cosas con tiempo y con calma".

El camino de Zarité fue trazándose a lo largo de la escritura de Allende, porque no sabía desde el vamos si su personaje iba a vivir finalmente o se iba a morir, en su búsqueda de la libertad. "No supe hasta el final qué hacer, me daba pena matarla... murmura sin revelar en voz alta el destino de la protagonista de su última novela.

Y tampoco anticipa, deberá esperar hasta el 8 de enero -fiel a una cábala que siempre se repite-, para enterarse ella misma de qué se trata su próxima novela cuando se siente ese día y empiece a escribirla.

www.eldia.com.ar

Isabel Allende : “Zarité ha venido a mostrarme una historia de resistencia, de sobrevivencia”

23-12-2009 12:37
En Radio Universidad de Chile
Isabel Allende : “Zarité ha venido a mostrarme una historia de resistencia, de sobrevivencia”
Sebastián Silva y Paula Correa


La escritora chilena Isabel Allende conversó de su último libro “La isla bajo el Mar” en el programa Vuelan las Plumas de nuestra emisora, donde señaló que la protagonista de la historia, Zarité, es uno de los personajes más importantes que ha escrito, debido a su compleja situación de vida.

En el programa Vuelan las Plumas de Radio Universidad de Chile, la escritora Isabel Allende se explayó sobre su nueva novela “La isla bajo el mar”.

El texto es el resultado de cuatro años de investigación y relata la historia de Zarité, una esclava en el Santo Domingo del siglo 18, que lucha incansablemente por conseguir su libertad y alcanzar la felicidad. La obra fue lanzada en agosto y ya se ha situado entre los libros más vendidos en Latinoamérica.

La escritora confiesa que este personaje es uno de los más importantes que ha desarrollado, ya que nadie ha tenido la carga emotiva que Zarité, quien busca vencer duros obstáculos que habrían derrumbado a cualquiera.

“Ha venido a mostrarme una historia de sobrevivencia, de resistencia, de obsesión con la libertad, de pasión, de maternidad, de todos los temas que me interesan, de todos los temas que me encanta tocar. He tenido muchos personajes femeninos fuertes que vencen obstáculos en mis novelas, unas históricas y otras no, pero nadie con tantas limitaciones como Zarité, sin educación, esclava, violada, le pasó de todo, africana, trasplantada a una colonia espantosa que fue Haití. Nunca había tenido a nadie con tantos obstáculos”, afirmó Allende.

“La isla bajo el mar” habla de los prejuicios que Zarité debe enfrentar como mujer, mulata y esclava, tres características en su contra que la condenan a la esclavitud. De esta manera, la obra busca poner sobre la mesa los derechos de las mujeres.

Por lo mismo, Isabel Allende llama la atención sobre la fragilidad que tienen las garantías del mundo femenino que, según su opinión, pueden alterarse en cualquier momento y afirma que es necesario un cambio radical, en que lo femenino no sea visto como débil.

“Cuando las mujeres salimos a trabajar en los años 60 teníamos que sacar de donde no teníamos o desde donde tal vez teníamos, pero no sabíamos que teníamos, agresividad, espíritu de competencia, fortaleza, todas las cosas que se le atribuyen al hombre. Del mismo modo, los hombres tienen valores femeninos, compasión, de maternidad que nosotros tenemos, de paternidad en el caso de ellos, que se consideran valores sentimentales, de segunda categoría, porque vivimos en un patriarcado. Cuando esos valores femeninos tengan el mismo peso en la en la cultura, en la sociedad, en el alma, en hombres y mujeres, va a cambiar el mundo”, señaló la escritora.

Un evento clave que dio origen a este libro fue la visita de la escritora a la ciudad de Nueva Orleans, donde existe una amplia cultura haitiana, dado que a esa zona llegaron cerca de diez mil refugiados huyendo de la revolución de los esclavos en el 1800.

Algo que, según Isabel Allende, no se entiende sin agregar un elemento importante: el vudú, la magia, lo que denomina “real maravilloso” y que da cuenta de una rica espiritualidad en este pueblo, que en base a sus creencias sacaba fuerzas para resistir la dura esclavitud.

“No se explica la revolución haitiana ni la sobrevivencia del pueblo haitiano hoy sin esa real maravillosa, sin la espiritualidad ¿Te has fijado que cuando se trata de otros se llama magia, pero cuando se trata de nosotros se llama religión? Pero es la misma cosa. Son creencias. Y las creencias nuestras no son más valiosas ni más verdaderas que las del vecino, son todas igual, tienen la misma racionalidad”, aseguró Allende.

Isabel Allende es considerada la novelista iberoamericana más popular, superando los 51 millones de ejemplares y su trabajo ha sido traducido a múltiples idiomas.

Lloro cada vez que leo esto es demasiado bello...

Dónde está Dios, aunque no exista
Fernando Pessoa

" ¿Dónde está Dios, aunque no exista? Quiero rezar y llorar, arrepentirme de crímenes que no he cometido, disfrutar de ser perdonado por una caricia no propiamente maternal. Un regazo para llorar, pero un regazo enorme, sin forma, espacioso como una noche de verano, y sin embargo cercano, caliente, femenino, al lado de cualquier fuego… Poder llorar allí cosas impensables, faltas que no sé cuáles son, ternuras de cosas inexistentes, y grandes dudas crispadas de no sé qué futuro…Una infancia nueva, un ama vieja otra vez, y una cama pequeña donde acabe por dormirme, entre cuentos que arrullan, mal oídos, con una atención que se pone tibia, de rayos que penetraban en jóvenes cabellos rubios como el trigo… Y todo esto muy grande, muy eterno, definitivo para siempre, de la estatura única de Dios, allá en el fondo triste y somnoliento de la realidad última de las cosas…Un regazo o una cuna o un brazo caliente alrededor de mi cuello…Una voz que canta bajo y parece querer hacerme llorar…El ruido de la lumbre en el hogar… Un calor en el invierno… Un extravío suave de mi conciencia… Y después, sin ruido, un sueño tranquilo en un espacio enorme, como la luna rodando entre estrellas…Cuando coloco en un rincón, con un cuidado lleno de cariño –con ganas de darles besos- mis juguetes, las palabras, las imágenes, las frases –¡me quedo tan pequeño y tan inofensivo, tan solo en un cuarto tan grande y tan triste, tan profundamente triste…! Después de todo, ¿quién soy yo cuando no juego? Un pobre huérfano abandonado en las calles de las sensaciones, tiritando de frío en las esquinas de la Realidad, teniendo que dormir en los escalones de la Tristeza y que comer el pan regalado de la Fantasía. De un padre sé el nombre; me han dicho que se llama Dios, pero el nombre no me da idea de nada. A veces, de noche, cuando me siento solo, le llamo y lloro, y me hago una idea de él a la que poder amar… Pero después pienso que no le conozco, que quizás no sea así, que quizás no sea nunca ese padre de mi alma…¿Cuándo se terminará todo esto, estas calles por las que arrastro mi miseria, y estos escalones donde encojo mi frío y siento las manos de la noche entre mis harapos? Si un día viniese Dios a buscarme y me llevase a su casa y me diese calor y afecto… Pero el viento se arrastra por la calle y las hojas caes en la acera… Alzo los ojos y veo las estrellas que no tienen ningún sentido… Y de todo esto apenas quedo yo, un pobre niño abandonado…Tengo mucho frío. Estoy tan cansado en mi abandono. Vé a buscar, oh Viento, a mi Madre. Llévame por la Noche a la casa que no he conocido…Vuelve a darme, oh Silencio, mi alma y mi cuna y la canción con que dormía. "

22 dic. 2009

Isabel Allende










Mariana Arias y una entrevista a Isabel Allende

21 de Diciembre de 2009 |07:03

"Dímelo Tú" es conducido por la destacada modelo internacional y culmina su programación del año con dos envíos de lujo: una entrevista exclusiva con la escritora Isabel Allende, dividida en dos partes.
Hoy, en el habitual horario de la medianoche, el canal Magazine emitirá el primer envío de una conversación apasionante entre la autora chilena y Mariana Arias.
Su vasta obra y los momentos más intensos de su vida son repasados por Isabel Allende en la entrevista más intimista concedida durante su reciente visita al país.
Idea, conducción y producción general, Mariana Arias; producción periodística, Ariel Cuch.
Los reportajes de Mariana Arias han sido publicados en el libro Dímelo Tú. Una conversación íntima (Editorial Dunken), y pueden verse en YouTube.

Los premios reflejan la dinámica machista del mundo literario, según Isabel Allende


Santiago de Chile, 21 dic (EFE).- El mundo literario es machista y eso se refleja en una "acumulación" de hombres en los jurados y los ganadores de premios, a pesar de que las mujeres escriben tanto y tan bien como ellos, según la escritora chilena Isabel Allende.

Esa dinámica se observa generalmente en que en el otorgamiento de los premios participan, como parte del jurado, aquellos que los han ganado antes, "y así se van acumulando hombres", dijo en una entrevista con Efe la autora de "La casa de los espíritus".

"Siempre estas cosas han estado tradicionalmente en manos de hombres: la crítica, las editoriales, los profesores de literatura", apunta la escritora de 67 años, autora de una veintena de obras traducidas a 27 idiomas y con ventas que sobrepasan los 50 millones de ejemplares.

Allende suena como posible candidata al Premio Nacional de Literatura en 2010 y este año también figuró, por primera vez, entre los candidatos al Premio Cervantes, que finalmente ganó el mexicano José Emilio Pacheco. Son dos galardones que en conjunto solo suman a cinco ganadoras.

A juicio de Allende, "todavía es muy difícil para una mujer que la respeten y la reconozcan en el plano intelectual y en el plano de la literatura".

Pese a que acumula una treintena de premios a lo largo de su carrera, para la también autora de "De amor y sombra" e "Hija de la fortuna", en literatura una mujer "tiene que hacer el doble o el triple de esfuerzo para obtener la mitad del reconocimiento que un hombre".

Para Isabel Allende (Lima, 1942), superar ese machismo pasa "por hablar del tema, ponerlo sobre la mesa, hay que discutir sobre las cosas que uno quiere cambiar", pero lamenta que hasta ahora, "a nadie le importa (el tema), no se habla".

"Hay (en Chile) escritoras de calidad, como Elisabeth Subercasseaux o Marcela Serrano, que están publicando afuera, que tienen reconocimiento internacional y no lo tienen en Chile", sostiene.

Por lo demás, los premios, "¿para qué son? Los premios honran a quien lo da, más que a quien lo recibe", considera, "porque lo que importa es lo que uno ha hecho, lo que uno ha escrito".

"No voy a ganar el Premio Nacional, quienes lo dan son los mismos que me odian", apunta, en alusión a la inquina que le tiene un sector de la crítica local, que la juzga, en su opinión, no por lo que escribe sino por su apellido o porque la catalogan como una escritora comercial, producto de la mercadotecnia.

"La gente compra porque sigue a un autor, o porque le gustan los libros, o porque se recomienda de boca a boca. Lo demás, es pensamiento mágico", apostilla la escritora, quien se queja de que en Chile hay una suerte de envidia que lleva a tratar "de tirar abajo a todo aquel que no sea futbolista y sobresale de la media".

Sobre quienes la consideran un fruto de la mercadotecnia señala: "esa es una tontería, mientras más gente uno atraiga a la lectura, mientras más lectores haya, todos ganamos", subraya Allende, que considera una falacia que los libros se vendan sólo por efecto de campañas de mercado.

"En Chile hay esta idea, completamente subdesarrollada de que el marketing es una varita mágica que puede vender cualquier cosa".

La escritora, que vive en San Francisco (EE.UU.), considera que su obra tiene como constante a la mujer.

"Me ha tocado hablar mucho de la temática de la mujer, en un tiempo, en un espacio en el que su presencia era muy pobre, no había casi escritoras en el boom de la literatura latinoamericana", reflexiona.

Ello, "a pesar de que había muchas mujeres escribiendo, pero los que conformaron el boom eran hombres; los personajes femeninos en esas novelas a menudo eran estereotipos. He contribuido, junto con otras mujeres a darle voz al personaje femenino", remarca la autora, que ya siente ganas de escribir el próximo libro.

Lo hará el 8 de enero próximo, cuando bajará el telón de "La isla bajo el mar", una historia acerca de la esclavitud en el Haití del siglo XVIII para la que hizo investigación durante cuatro años.

Escribir una novela es, para Isabel Allende, un trabajo de tres partes: "una que es pura disciplina, otra parte que es inspiración y una tercera que es una suerte loca".

"Nunca trato de dar un mensaje ni de educar al lector ni de informarlo particularmente", sentencia Allende, que cree que por su formación periodística, no es ella la que entrega algo a sus lectores, sino al revés.

"No es que yo esté dando nada, soy yo la que recibe lo que está flotando por ahí y soy capaz de ponerlo en palabras, nada más", cuenta esta creadora, fanática de la corrección, que rehace "mil veces" un párrafo, o puede pasar la noche "pensando en un sustantivo que reemplace a tres adjetivos".

© EFE 2009. Está expresamente prohibida la redistribución y la redifusión de todo o parte de los contenidos de los servicios de Efe, sin previo y expreso consentimiento de la Agencia EFE S.A.

21 dic. 2009

Entrevista con Dios

Soñé que tenía una entrevista con Dios…
“¿Te gustaría entrevistarme?” Dios me preguntó.
“Si tienes tiempo,” le dije.
Dios sonrió:
“Mi tiempo es eterno, ¿qué quieres preguntarme?”

“Ninguna nueva, ni difícil para Ti,” le respondí.
¿Qué es lo que más te sorprende de la humanidad?

Me contestó:
“Que tienen prisa por crecer, y tan pronto crecen quieren ser niños de nuevo.
Pierden su salud para hacer dinero y luego deben usar su dinero para recobrar la salud.
Que por pensar ansiosamente en el futuro, descuidan su presente, con lo que no viven el presente ni el futuro.
Que viven como si no fueran a morirse, y se mueren como si no hubieran vivido...”
Las manos de Dios tomaron las mías y estuvimos en silencio por un rato y entonces le pregunté...

“¿Me dejas hacerte otra pregunta?”
No me respondió con palabras, sino sólo con Su tierna mirada.

“Padre, dime, ¿qué lecciones deseas que como Tu hijo yo aprenda?”
Dios me respondió con una sonrisa:
“Que aprendas que no puedes hacer que todos te amen y lo que sí puedes hacer es amar a los demás.
Que aprendas que lleva años construir una confianza y sólo segundos destruirla.
Que lo más valioso no es lo que tienes en tu vida, sino a quién tienes en tu vida.
Que aprendas que no es bueno compararte con los demás, pues siempre habrá alguien mejor o peor.
Que aprendas que una persona rica no es la que tiene más, sino la que necesita menos.
Que aprendas que debes controlar tus actitudes, o tus actitudes te controlarán cada vez.
Que aprendas que únicamente toma unos segundos herir profundamente a una persona que amas, y que puede tomar muchos años cicatrizar la herida.
Que perdonar se aprende perdonando.
Que aprendas que hay personas que te aman entrañablemente, pero que muchas veces no saben cómo expresarlo.
Que aprendas que el dinero lo compra todo menos la felicidad y que si primero eres feliz, será más fácil que tengas dinero.

Que tanto los pobres como los ricos pueden ser buenos o malos, sin importar el dinero que tengan o que no tengan.
Que a veces tienes derecho a sentir molestia, pero eso no te da derecho a molestar a quienes te rodean.
Que los grandes sueños requieren tanto de grandes alas, como de un tren de aterrizaje para lograrlos.
Que los amigos de verdad son tan escasos, que cuando encuentras uno, has encontrado un verdadero tesoro.
Que aprendas que dos personas pueden mirar la misma cosa y las dos percibir algo diferente.
Que aprendas que eres dueño de lo que callas y esclavo de lo que dices.
Que lo que siembras, cosechas: si siembras chismes, cosecharás intrigas; si siembras amor, cosecharás felicidad.

Que aprendas que la verdadera felicidad no es lograr lo que no tienes, sino aprender a disfrutar de lo que tienes mientras buscas mejorar.
Que aprendas que la felicidad no es cuestión de suerte, sino producto de tus decisiones: Decide ser feliz con lo que eres y tienes, o muere de envidia y celos por lo que no eres o te falta.
Que sin importar las consecuencias, quienes son honestos consigo mismos llegan lejos en la vida.
Que a pesar que pienses que no tienes nada más que dar, cuando un amigo llora contigo, encuentras la fortaleza para vencer tus dolores.
Que retener a la fuerza a las personas que amas, les aleja más rápidamente de ti; y al dejarlas ir, las dejas para siempre a tu lado.

Que nunca harás nada tan grande para que Yo te ame más, ni nada tan malo para que deje de amarte mucho; simplemente te amo a pesar de cómo eres.
Que aprendas que la distancia más lejos que puedes estar de mi es la de una simple oración.
Que perdonar a los demás no es fácil, que no siempre es suficiente ser perdonado por otros y que perdonarte a tí mismo es el primer paso...”

“Gracias por tu tiempo,” le dije. “¿Hay algo más que quieras que aprenda?”
Dios sonrió, y me contestó:
“Que sepas que Yo estoy aquí para todos... Siempre...”

Isabel Allende en Chile y Argentina


Jueves 17 Diciembre 2009 | 17:57
Isabel Allende promociona en Chile su libro ‘La Isla Bajo el Mar’
Publicado por Gabriela Ulloa • La información es de Agencia UPI •

La destacada escritora nacional Isabel Allende, autora de libros de fama mundial y records de ventas, llegó de visita al país con la finalidad de promocionar su última novela ‘La Isla Bajo el Mar’ y pasar las fiestas de fin de año con sus familiares.
Esta mañana la escritora contó aspectos de su vida, se refirió a su éxito editorial y esbozó algo de su futuro, el cual contempla el comienzo de una nueva obra a partir del 8 de enero próximo.
Mostró su alegría de estar nuevamente en Chile, donde aseguró que viene “unas tres veces al año y me encanta el contacto con la gente, que siempre me trata con mucho cariño y acoge mis libros con mucho interés”.
Isabel Allende nació en Perú, país donde su padre cumplía labores de diplomacia. Vivió en Chile entre 1945 y 1975, con largas temporadas de residencia en otros lugares, en Venezuela hasta 1988 y, a partir de entonces, en California.
Inició su carrera literaria en el periodismo, en Chile y en Venezuela. En 1982 su primera novela ‘La Casa de los Espíritus se convirtió en uno de los títulos míticos de la litaratura latinoamericana. A ella le siguieron varios más, todos los cuales han sido éxitos internacionales.
Entre sus éxitos caben mencionar ‘Eva Luna’, ‘De Amor y de Sombra’, ‘Paula’ ‘Afrodita’, ‘La Hija de la Fortuna’, ‘Inés del Alma Mía’ y ‘La Suma de los Días’.
Isabel Allende es una escritora ‘bestseller’, que ha vendido cerca de 56 millones de ejemplares. Sus obras han sido traducidas a 35 idiomas. Su máximo éxito, ‘La Casa de los Espíritus’, ya ha vendido 12 millones de unidades y recientemente, fue elegida como uno de los 60 mejores libros de los últimos sesenta años por el diario británico The Times.

Isabel Allende:Las Mujeres tienen el don de restituirlo todo

En su más reciente libro, La isla bajo el mar, esa imbatible contadora de historias que es Isabel Allende, ha vuelto a reafirmar, una vez más, que ``las mujeres tienen el don de restituirlo todo''. Y esta vez, se trata de una constatación incluso anterior a la narración misma. Comenzó a pensar en la historia hace un par de años, en Nueva Orleans, mientras recorría los escenarios donde se cruzaron los destinos del pirata Jean Lafitte y de El Zorro, cuando descubrió que esa ciudad no se parecía a ninguna otra de los Estados Unidos porque había absorbido las enormes hordas de franceses derrotadas por sus antiguos esclavos en la indómita Haití.
Y, sin embargo, cada vez que intentaba narrar la épica de esa isla en donde las europeas enloquecían de miedo, y los hijos de la revolución francesa despreciaban la sangre negra que vertían para extraer la blanquísima azúcar a ritmo frenético, la historia se le salía de las manos. No le valió, como otras veces, haberla iniciado un 8 de enero. Fue necesario que dos mujeres hicieran su aparición. Una emergió de la historia misma de la rebelión de los esclavos. ``Supe que cuando se juntaron en Bois Cayman en la gran reunión que precedió la insurrección, una mujer vieja poseída por Ogún, alzó sus brazos en medio de la ceremonia vudú y de un solo tajo, mató al cerdo negro''. Cree que sin el poder de esa muerte ritual oficiada por una anciana que adquirió una fuerza sobrehumana, no hubiera sido posible lograr que la enorme muchedumbre de esclavos harapientos y apenas armados con palos o machetes se convirtiera en una sola fuerza alzada capaz de derrotar los contingentes del ejército francés y de formar la primera república independiente de los negros. ``Lo único que hice --afirma Allende-- fue darle ese papel a mi personaje Tante Rose. Me tomé la libertad de hacerlo''.
Pero esta mujer, sacerdotisa y curandera, no habría podido tampoco cobrar cuerpo, de no ser por la aparición de una figura de cuya realidad no hay ninguna constatación y que sin embargo, Allende vio llegar, como desde el entresueño, para entregarle el tono de una historia que no se iba a dejar contar sino desde esa voz. La voz de una esclava. Ese escenario que inauguró en América las sagas de lo real maravilloso y que Alejo Carpentier narró desde la perspectiva masculina del esclavo Ti-Noel, reaparece en La isla bajo el mar, no sólo en los acontecimientos que se desencadenaron décadas después, sino transfigurado por la manera de narrar la historia de las mujeres. Allende vio a Zarité --supo que ese nombre que nunca antes había escuchado era el que le correspondía-- vestida de blanco, con turbante, ya mujer, en el momento en que pedía su libertad. ``Vi a esta mujer alta, con una especie de natural elegancia, con una dignidad extraordinaria, posesionada de sí misma, contenida y silenciosa y desde ella empecé a contar la historia que estaba buscando''. Su libro contiene el drama de esta esclava altiva que sin embargo permanece atada al amo que le repugna para proteger los hijos que éste le ha engendrado; y escarba en los reductos de libertad que buscaban las mestizas cortesanas, o en los dilemas sociales de los hombres blancos que llegaban a amar a las ``cuarteronas'', sin reunir el coraje de desafiar las convenciones. Pero sobre todo narra el modo en que las hipocresías que sostienen la doble moral son el caldo de cultivo de las atrocidades que en determinados momentos históricos convierten a las multitudes de cualquier raza en hordas asesinas. Y, además, recobra el modo en que después de todas las sagas del horror, las mujeres se levantan a reinventar el mundo. Esa convicción es mucho más que literaria: la ha refrendado, por ejemplo, a través de la fundación que creó en memoria de su hija Paula, en lugares como la propia Haití, donde constata que uno de los modos más eficaces de combatir la miseria es apoyar las iniciativas de las mujeres, no sólo porque éstas sostienen las familias y redes enteras de vínculos a los cuales irradian cualquier beneficio, sino porque suelen retornar el dinero que se invierte en ellas. De este modo, la aparición de Zarité no sólo le permitió urdir una novela, sino que la llevó a comprometerse con proyectos sociales liderados por mujeres en la isla donde la vio surgir. ``He pasado mi vida rodeada de mujeres fuertes, extraordinarias. Las conozco bien'', asegura.
Isabel Allende cuenta que la abuela que viajó desde Chile hasta Lima para su nacimiento, pronosticó que sería muy afortunada cuando descubrió un lunar en forma de estrella en su nalga. ``He tenido en efecto, una suerte total''. En buena parte, ésta ha provenido del eje femenino de su vida. No obstante, ante la pregunta de si asume conscientemente un papel como narradora buscando recontar la historia invisible de las mujeres, responde de modo muy concreto, sin investir de un aura especial el papel que ha tenido al narrar en sus ficciones la historia vista a través de los ojos de las mujeres. ``Sencillamente cuento lo que me interesa, lo que entiendo. Si me pidieran que escribiera sobre Wall Street no podría hacerlo porque no podría ponerme en el papel de esas personas. Me interesan los marginales, la gente que se sobrepone a los obstáculos, la gente que cae de rodillas y se puede poner de pie. Si entre líneas se desliza la persona que soy o aquellas cosas contra las cuales o a favor de las cuales estoy es sencillamente porque resulta inevitable que el autor se refleje en lo que escribe''. •

17 dic. 2009

La Casa de los Espirítus de Isabel Allende

Pancho Melo lidera versión teatral de “La casa de los espíritus”
Por Romina Abarca / La Nación
El actor de TVN se concentra en su nuevo papel, como patriarca de la familia Trueba de la historia de Isabel Allende. También está participando de un nuevo proyecto Bicentenario del canal estatal y aún no decide cuál será su candidato para la segunda vuelta presidencial.
Miércoles 23 de diciembre de 2009 | | Cultura
Pancho Melo lidera versión teatral de “La casa de los espíritus”
El candidato de Francisco Melo para segunda vuelta aún no tiene nombre. “Por ahora no lo tengo claro”, dice quien se mostró partidario de la candidatura de Marco Enríquez-Ominami.

Foto: Leandro Chávez
“La casa de los espíritus”, de Isabel Allende, es el libro más vendido por una chilena, a nivel nacional e internacional y será llevado, por primera vez, al teatro por un elenco compuesto exclusivamente por chilenos. El mítico hacendado déspota y clasista, Esteban Trueba, será interpretado por el actor Francisco Melo.

El libro es un clásico de la literatura latinoamericana y, gracias al gran éxito que tuvo, fue llevado a la pantalla grande en 1993. Hollywood y el mundo entero conocieron a la escritora nacional. La película contó con un elenco de lujo. Actores de la talla de Jeremy Irons, Winona Ryder, Glenn Close, Meryl Streep y Antonio Banderas, participaron de la película.

La versión teatral de la novela se presentó en febrero de este año en la ciudad de Nueva York, donde recibió buenas críticas. José Sayas fue el director, y en Chile también será el encargado de dirigir y montar la puesta en escena. “La casa de los espíritus”, versión teatro, se estrenará a fines mayo del 2010 en la salitrera de Humberstone. Tras su paso por el norte, llegará a la capital los primeros días de junio.

“Se elige Humberstone porque uno de los sponsors es la Minera Collahuasi. Pero también por el significado que tiene la salitrera. Es un lugar fantasmagórico y nos pareció una idea atractiva hacer el pre-estreno allá”, cuenta Guillermo Gallardo, productor ejecutivo de la obra teatral.

Los preparativos están en proceso. El día de ayer se realizó la primera reunión con el elenco completo. “En abril llega el director de Estados Unidos para reunirse con todos y estará dos meses trabajando en el montaje de la obra”, dice Gallardo.

¿LOS 40?

Melo es un hombre de teleseries. La exitosa “¿Dónde está Elisa?” fue su último melodrama. Pero en relación a una nueva producción, señala que “no tengo claridad alguna, se rumorea que participaré de la nocturna “Los 40”, pero nada es claro aún”.

Además, en el marco del bicentenario, el actor terminó de grabar hace un par de días el programa docu-ficción “Algo habrán hecho”, donde se recogen los hechos históricos más relevantes de la historia de Chile desde una perspectiva actual, mezclando recreaciones, imágenes y el relato del actor, en compañía del historiador Manuel Vicuña.

“Es un recorrido por la historia de Chile, desde Pedro de Valdivia hasta el bicentenario. Con Manuel hacemos un viaje donde él me va mostrando cuáles son los hitos más importantes de la historia de nuestro país. Juntos viajamos en el tiempo y visitamos el Morro de Arica y el lugar donde ocurrió el combate naval de Angamos, entre muchos otros”, afirma Francisco.

FUTURO PRESIDENTE... INCIERTO
Durante la propaganda electoral, el actor se sumó a la candidatura de Marco Enríquez-Ominami. Hace sólo un par de semanas, Melo señalaba que MEO era el hombre capaz de desarrollar una nueva política más honesta y aseguraba que esa campaña lo identificaba. Hoy, el actor aún no decide. “Por ahora no lo tengo claro, no me siento cercano a ninguna candidatura”, dice.

La Isla Bajo el Mar

Nota correspondiente a la publicación del día Jueves de 17 de Diciembre de 2009
CULTURA
Isabel Allende reveló a Télam detalles de su nueva novela


La explotación de los esclavos en el Caribe del siglo XVIII es el trasfondo de "La isla bajo el mar", cuya protagonista -la negra Zarité- emprende un largo camino hacia la libertad en un escenario alucinante donde se entremezclan el retumbar de los tambores, el terror y la magia del vudú. La autora habló con Télam sobre su nuevo libro antes de llegar a Buenos Aires
Por Mora Cordeu

"Yo creo que los personajes que imagino existen y se me aparecen porque tenía hecha la investigación hace tres años y no estaba lista para la novela, por eso escribí una memoria (`La suma de los días`) sin saber muy bien que estaba haciendo, yo creo que dándome tiempo para que se me apareciera Zarité", dice la autora en una entrevista con Télam, a horas de su llegada a Buenos Aires.

Allende no sabe si lo vio o lo soñó "en esa hora rara del amanecer cuando uno cree que esta viendo fantasmas: una mujer alta, con pómulos marcados, de manos y cuello largos, los ojos medio dormidos, una mulata oscura, con el pelo muy corto".

"No sé que empieza primero en el proceso lento y largo de escribir una novela, es como ir echando cosas a una olla de sopa y al final ya no puedes separar los ingredientes. La idea empezó en Nueva Orleáns en 2005 y me enamoré de esa ciudad. Tiene ese sabor francés único en Estados Unidos, la cosa mágica del vudú, y el jazz, el arte, la cultura afroamericana. Todo está allí", completó.

En ese lugar, la autora de "Eva Luna", "La Casa de los Espíritus", "De amor o de sombras", entre otras novelas, descubrió de donde salió ese sabor francés: "No tanto el hecho de que fue colonia francesa un tiempo, también lo fue española, se lo dieron los 10.000 refugiados que llegaron en el 1800 escapando de la revolución haitiana".

"Eran colonos franceses blancos que llegaron con sus familias y con esclavos domésticos y concubinas africanas y sus hijos de sangre mezclada. Y surgió una clase social de gente de color libre que tenía acceso a la educación y recursos económicos. Y tuvo una época de oro que duró años hasta que las leyes racistas americanas acabaron con ella", recuerda Allende.

Valmorain, el amo de Zarité, llega de París a la isla de Santo Domingué (Haití), porque su padre -al frente de una plantación de azúcar- está gravemente enfermo, pensando que su estadía en el nuevo mundo iba a durar muy poco.

"Es un personaje complejo, un hombre culto para la época, un humanista que en principio nunca le había preocupado el tema de la esclavitud ni lo que hacía su padre en esa plantación en la que nunca había puesto los pies -apunta-. Trata de mejorar cuando llega la situación y se lo va comiendo el clima, la cultura ... de alguna forma termina destrozado".

"Una de las cosas más fascinantes cuando me metí en el tema y la investigación -menciona la escritora- fue ver que entonces se vivía en un clima de terror. A los esclavos le podían hacer cualquier cosa pero también los blancos vivían aterrorizados con la idea de que los podían envenenar, atacar por la espalda: el terror era mutuo".

"La otra cosa que me pareció fascinante -continúa- es que no se explica el triunfo de la revolución haitiana, que es la única rebelión de esclavos en la historia que ha triunfado".

La formación de Haití, observa Allende, "se explica por el vudú, por el sentimiento mágico de la vida. Enfrentaban a los cañones de Napoleón a pecho desnudo con un machete en la mano, convencidos que por cada uno de ellos que peleaba había diez mil espíritus de los muertos que venían a pelear con ellos. Hasta los soldados franceses lo creían ante tanto valor sobrehumano".

Uno de los héroes de Haití fue un esclavo llamado Macandán, que lo quemaron vivo y se fue en un insecto, según cuentan, "y la ironía es que vuelve cuando Napoleón manda a 30.000 hombres a combatir la revolución y murieron infectados de malaria y de todas las enfermedades pasadas por los mosquitos", relata.

Para Allende, la esclavitud o el trabajo de las mujeres en su lucha por ser reconocidas no es un problema del siglo XVIII sino que continúa hasta ahora.

"Nadie te va a dar ni un solo derecho si no lo has peleado. Las ventajas de las muchachas jóvenes no les llegaron solas, les llegaron por la lucha de sus madres y sus abuelas y las pueden perder con una enorme facilidad", dijo.

Y acerca de la magia, subraya Allende que sigue existiendo en Haití y en Nueva Orleáns. "Por eso no hubo que rastrear mucho, está todo ahí, y esa es la maravilla de una buena investigación que deja emerger todas estas cosas con tiempo y con calma".

Lo mismo le pasó con la ciudad de San Francisco, "que tenía algo quijotesco y extravagante, muy rara y me encantó. Me pongo a investigar (de allí salió su novela `Hija de la fortuna`) y la ciudad tenía 150 años de vida. Acababa de nacer. Y fue creada por un grupo de aventureros, prostitutas, visionarios que fueron por la fiebre del oro, los llevó allí la codicia".

El camino de Zarité fue trazándose a lo largo de la escritura de Allende, porque no sabía desde el vamos si su personaje iba a vivir finalmente o se iba a morir, en su búsqueda de la libertad.

"No supe hasta el final qué hacer, me daba pena matarla... murmura sin revelar en voz alta el destino de la protagonista de su última novela.
Y tampoco anticipa, deberá esperar hasta el 8 de enero -fiel a una cábala que siempre se repite-, para enterarse ella misma de que se trata su próxima novela cuando se siente ese día y empiece a escribirla.

27 oct. 2009

La Mejor Escritora de Latinoamerica

La escritora Isabel Allende, vocal del Patronato del Instituto Cervantes
EFE
El Consejo de Ministros ha nombrado hoy vocal del Patronato del Instituto Cervantes a Isabel Allende, la escritora de habla hispana con mayor número de lectores en el mundo y autora de una amplia obra en la que figuran títulos como "La casa de los espíritus", "Eva Luna", "Paula" o "Hija de la fortuna".

El Patronato es el órgano que orienta las actividades del Cervantes y sus vocales electos son designados entre destacados representantes de las letras y la cultura española e hispanoamericana, de las Reales Academias, universidades y otras instituciones sociales.

Además de los escritores galardonados con el Premio Cervantes, que son vocales natos, hay personalidades hispanoamericanas que forman parte del patronato como vocales electos, entre ellos Tomás Eloy Martínez, Juan Villoro, Federico Luppi, Ángeles Mastretta y, a partir de hoy, Isabel Allende, que sustituye a la poeta peruana Blanca Varela, fallecida el pasado mes de marzo.

Chilena nacida en Lima en 1942, donde su padre, Tomás Allende -primo hermano del presidente de Chile Salvador Allende-, estaba destinado como diplomático, la autora de "El plan infinito" publicó "La casa de los espíritus", su primera novela, en 1982, con la que comenzó una carrera literaria jalonada de éxitos.
Su obra está traducida a una treintena de idiomas y ha vendido 51 millones de ejemplares de sus novelas.

Además de los títulos ya citados, Allende es autora también de los libros "De amor y de sombra", "Cuentos de Eva Luna", "Afrodita", "Retrato en sepia", "Chile, mi país inventado", "Inés del alma mía" y "La suma de los días", entre otros.

El pasado mes de septiembre presentó en España su última novela, "La isla bajo el mar", en la que narra la vida de una esclava mulata en el Santo Domingo del siglo XVIII.

Residente en California desde hace veintiún años, Allende ha merecido numerosos premios y distinciones, entre los que figuran el de Autora del Año en Alemania (1984 y 1986), Grand Prix d'Evasion de Francia, Premio Gabriela Mistral de Chile, Premio Bancarella de Italia, Caballero de la Orden de las Artes de las Letras de Francia, y Premio Literario Harold Washington.

3 oct. 2009

La más reconocida

Es Isabel Allende una de las escritoras más reconocidas de América Latina
02 de Octubre, 2009 - 17:14 —
Reconocida escritora chilena por novelas bastante populares
México, 2 Oct. (Notimex).- Desde administradora de una secundaria durante su exilio caraqueño, hasta funcionaria de la Organización de las Naciones Unidas, la escritora chilena, Isabel Allende, es una de las novelistas más populares de Iberoamérica.
Ha sido distinguida en la Academia de Artes y Letras de Estados Unidos, tras reconocer su variada obra, que va del realismo mágico, la novela histórica, cuento, arte culinario hasta la literatura infantil y juvenil.
Varios de sus libros han nacido de cartas o reflexiones personales, y el humor es parte integral de sus escritos, ya sean periodísticos u obras literarias.
En una entrevista realizada por la revista "Selecciones", la autora, sobrina del fallecido presidente chileno, Salvador Allende, confesó que escribir se ha convertido en parte de su vida.
"No lo hago como sacrificio ni como trabajo, ni para ganar plata, sino que así, como otra gente medita, reza o viaja. yo escribo", explicó Allende, quien nació el 2 de agosto de 1942 en Lima, Perú, mientras su padre, Tomás, se desempeñaba como embajador en aquella nación.

Para Isabel Allende, escribir es un proceso lento que lleva muchas revisiones hasta llegar a la versión definitiva. "A veces leo en voz alta un párrafo que acabo de escribir y no me gusta el tono, pero si uno cambia tres adjetivos en un párrafo, le puede cambiar el tono a la realidad de lo que está contando".
Al hablar de su más exitoso libro, "La casa de los espíritus", su primera novela que alcanzó fama internacional y fue llevada a la pantalla grande, comentó que fue rechazada por cinco editoriales latinoamericanas.

El volumen está basado en un manuscrito que le escribió a su abuelo en la víspera de su muerte. "Haber pasado mi niñez con él me marco en definitiva", expresó la autora.
"Me marcó el carácter, la personalidad y los habitos con su manera estoica de ver el mundo, y de él obtuve un anecdotario muy rico para todos los libros que he escrito", indicó al apuntar que no hubiera podido escribir "La casa de los espíritus" sin esas experiencias.

El abandono de su padre cuando ésta tenía tres años de edad, quizá la marcó en sus libros, pues reconoció que en ellos no existe el personaje del padre amoroso, sino autoritario, remoto o ausente. Sigue Es Isabel. dos. ausente
"Hay mujeres fuertes y muy pocos padres. Hay maridos, amantes, pero padres no. Creo que al principio la vida me hizo feminista, me generó una desconfianza natural por el macho, por el hombre, pero luego adquirí esa confianza con mi hijo y con Willy", su marido, explicó.

Pese a esa ausencia, heredó algunos aspectos de su padre, entre ellos la rapidez mental y la ironía, una especie de atrevimiento frente a la vida.

Con todo ello, sus ancestros están presentes en todo momento de su vida: su abuela, su abuelo o su fallecida hija Paula, por quien escribió uno de sus libros.

"Los llevo dentro; en la sangre, en la memoria, en el anecdotario familiar. Son fuente de inspiración, y cada uno tenía en vida características particulares a las que recurro cuando necesito ese tipo de ayuda", concluyó.

1 oct. 2009

Hay canas y canas

Por MAR ESQUEMBRE
En los encuentros con mis amigas es frecuente que comentemos los cambios en nuestro aspecto físico y, de manera indefectible, esas conversaciones siempre acaban centrándose en la progresiva invisibilidad de las mujeres a partir de los 40 años y su agudización alrededor de los 60, especialmente por lo que atañe a los códigos de atracción entre los sexos. En una reciente entrevista a Isabel Allende en la que la periodista le hacía la observación de que el chocolate, una energía misteriosa para la escritora, luego se veía a la altura de la cadera, provocó la respuesta en el sentido que más arriba les he apuntado: "Después de los sesenta da igual, querida, porque, tengas caderas o no, ya eres invisible. Podrás andar en pelotas en la Plaza de Armas, y no te van a mirar".
La juventud y la belleza son claramente valores o atributos que priman sobre todos los demás asociados a las mujeres. Pero ni las técnicas más avanzadas pueden conservarlos eternamente. Así que la madurez aboca a la invisibilidad. Eso no ocurre con los hombres. Miren lo que pasa en la mayoría de los informativos de las cadenas generalistas españolas: ellas, jóvenes, guapas y delgadas. Ellos, como poco, diez años mayores, sin los atributos de ellas, sustituidos por una madurez que se interpreta como "experiencia". La "BBC", que no es ajena a esta situación, se ha propuesto enmendar los errores del pasado y busca presentadoras mayores de 50 años.
Está claro que las huellas del paso del tiempo en el cuerpo, aunque se encuentren por igual en mujeres y hombres, no nos afectan de la misma forma. No tienen más que comprobar que, cuando una pareja se rompe, por lo general el hombre siempre encuentra otra más joven, cosa que no suele suceder al revés. ¿Cuestión de biología?, ¿está en la naturaleza de hombres y mujeres que ello sea así? No me parece que sea una cuestión de carácter biológico, es decir, natural, sino cultural y, por tanto, susceptible de transformación. Una transformación que pasa por la eliminación de los estereotipos de género (y no sólo de los asociados al aspecto físico). Algo nada fácil porque la presión por cumplir con los mandatos de género desde todos los ámbitos, especialmente desde los medios de comunicación, es brutal. Y esa presión la llevamos instalada como si de un código genético se tratase; por más que nos afanemos en desmontar esos estereotipos, caemos víctimas de ellos. Yo la primera, cuando este verano mi marido descubrió que tenía canas. Me dijo "tendrás que ir a la peluquería, que tienes muchas canas". Intenté resistirme y razonar: "tantas como tú y no te digo nada". Me contestó: "Pero no es lo mismo", y salí pitando a que me hicieran las mechas. Ya ven cómo está el patio.

28 sept. 2009

"Me casé con un Pene"

Isabel Allende, autora de La isla bajo el mar, confiesa moverse entre la imaginación, la magia y los sueños

¿Usted cree que hay islas bajo el mar?
En el caso de mi libro, sí. Los esclavos de la colonia francesa de Saint Domingue creían que para ir al paraíso había que bajar al fondo del mar, donde estaba Guinea.

¿Usted tiene, como ellos,sus loas protectoras?
En Brasil me echaron las conchitas ésas, y dijeron que mi loa es Iemanyá, la diosa madre, la del agua y el mar. Dije: son tonterías. Lo volví a hacer en otra ciudad, y salió lo mismo. Así que empiezo ya a creer un poquito.

Entiendo lo de la diosa madre. Siempre dice que va de matriarca.
Porque incluye madre, suegra, abuela, hija. Soy como Marlon Brando en El Padrino.

¿Un poco Corleone?
Sí. Podría asesinar fácilmente a quien haga daño a alguien que yo quiera.

¿De qué es esclava?
Ay, de los sentimientos. Del cariño, por mis padres, por los hijos; de algunas causas: todas las que atañen a la justicia, a la mujer. Y del chocolate negro.

¿A quién le haría un buen vudú?
A Obama. Le colgaría algún fetiche, algún collar para protegerlo de tanto loco suelto que anda por ahí.

¿Y el vudú de los alfileritos?
¿El de la magia negra? A todos los torturadores. Y después, posiblemente a los banqueros, que han quebrado a tanta gente y la tienen en la ruina.

Cuenta que, por ser muy independiente, siempre estuvo obsesionada con que nadie le pagara un restaurante. ¿No tendría que revisar su postura, tal y como está el patio?
Ahora me toca a mí pagarlo [ríe].

Trabajó como periodista. ¿No pudo haber hecho algo de provecho?
Podria haber hecho empanadas. Me habría ido mejor. Hago algunas comidas, pero el que cocina es mi marido, mi gringo.

¿Sigue usando a su perra como despertador?
Sí, mi Olivia, a la que echo horriblemente de menos. Mire, se la voy a mostrar [saca foto de su Olivia]. Ahora, si me pide una foto de los nietos, no la tengo.

Y cuando viaja, ¿cómo se despierta?
Con Willie [su marido], que ronca, y me despierta tempranito.

"La ficción ocurre en el vientre, y si lo proceso demasiado, se me pone duro". ¿Ahora cómo lo tiene?
Vacío, y a punto de empezar a gestar algo, porque nos vamos aproximando al 8 de enero [fecha fetiche en la que empieza a escribir].

Su hijo dice que hay cosas peores que tener una escritora en la familia. ¿Usted lo cree?
Sí, dice que hay cosas peores. Yo podría ser, por ejemplo, un asesino a sueldo. O asesora de Bush.

Ha comentado que Freud opinaría que lo suyo es envidia del pene. ¿Lo echa de menos?

Tengo uno. Quiero decir que me casé con uno, con un pene [ríe]. No es que yo lo lleve puesto.

Su protagonista, Zarité, dice que ha bailado siempre. ¿Usted a qué son se mueve?
Al de la imaginación. Soy más mala para el baile... Es como mover un bus.

¿Huye de la realidad o tiene muchos pájaros en la cabeza?
Pájaros. Miles de pájaros. Según mi padrastro, soy mitómana, todo lo veo torcido, o distinto, o con otro ángulo. O lo exagero. O lo convierto en historia. Me tortura la imaginación. Cualquier cosa la sueño, la revivo, me obsesiona, me pena.

Siempre empieza los libros el 8 de enero y quema salvia. Lo hizo cuando escribió El Zorro. ¿Se ve más cerca del personaje o de Antonio Banderas?

Ay, ojalá estuviera cerca de Antonio Banderas. A lo mejor un ratito... Está buenísimo. Todavía está buenísimo.
¿Y esa importancia que da al helado de coco?

Ya no es importante. Ahora lo es el chocolate. En él hay algo oscuro. Está lleno como de una energía misteriosa.

Misteriosa, para nada: luego se ve a la altura de la cadera.
Después de los sesenta da igual, querida, porque, tengas caderas o no, ya eres invisible. Podrás andar en pelotas en la Plaza de Armas, y no te van a mirar.

Repite y repite que el punto G está en el oído. ¿No tiene usted una anatomía un poco rara?
No, querida, el punto G está en el oído. Se han hecho estudios sobre por qué los hombres ven pornografía, y es porque su erotismo es visual. A las mujeres tienen que susurrarnos en el oído. Eso sí que nos excita. Si Antonio Banderas te susurra en el oído, déjate de cosas [risas]. Aunque te recite la guía de teléfonos.

El caso es que le susurren.
Sí. Mi marido dice que es la única forma de que yo escuche.

¿Hay algo que le gustaría tener?
Piernas largas, veinte años menos y a Banderas un sábado por la noche.

¿Y si llega el 8 de enero y no se le ocurre nada?
Ya me ha pasado. La jodí.

Perfil
Tiene 67 años, un hijo, tres nietos y una perra con la que le gusta caminar. Cuenta que, a pesar de salir a libro cada dos años, tiene tiempo para todo, desde tomarse un café a hacer el amor o ir al cine. Dice tener muchos defectos: "Intrusa, dominante, curiosa, habladora, indiscreta, impertinente... Puedo ir por orden alfabético". Y una única manía: pintarse los ojos. Le encanta hacer collares, y se siente protegida por fuerzas invisibles.

Diario El País
KARMENTXU MARÍN 27/09/2009
Foto: GORKA LEJARCEGI

Conversando en Positivo,con Isabel Allende


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En esta conversación Isabel nos cautivó con su carisma, humor y sencillez. Esta gran escritora reconoce con humildad que el éxito no ha estado presente siempre en su vida, pues también ha conocido de fracasos y de grandes dolores. Hoy se reconoce en una vida plena, una existencia feliz, en paz, en donde ha aprendido de la absoluta incapacidad de controlar nada, más bien valora el haber llegado a un estado de fluir en forma relajada.

Este fluir tiene que ver con una vida de transeúnte, pues nuestra invitada se define como una eterna desterrada, desde su infancia experimentó el desarraigo, cambiando de casa y de país continuamente. Esto le ha llevado a adquirir una visión más desapegada de las cosas materiales, no así del apego a las personas.
Porque lo que a ella le interesan en realidad son las historias, lo que la gente vivió y cuenta de su vida. Cada persona tiene su propia historia como partes de la vida cotidiana que se entrelazan.

Sus novelas son como un mensaje en una botella que llega al mar y que alguna persona recoge. Ella escribe porque le encanta contar, de esa forma tiene cierto control sobre la vida, las emociones, lo que luego puede compartir.
El realismo mágico con que cautiva en sus historias contiene ingredientes extractados de la vida misma que se funden con la imaginación y lo irreal, tal como en una casa donde los espíritus de las almas que se han ido de este mundo conviven permanentemente con los seres vivos, ante los ojos de una niña increíblemente intuitiva y sensible.

Estos límites real-irreal, sueño-realidad, se encuentran completamente integrados. Tan integrados a su vida como la desgarradora experiencia del fallecimiento de su hija Paula en el año 1993, justo en uno de los momentos en que se encuentra celebrando un gran éxito literario recibe la estremecedora noticia del grave estado de salud en que su hija inesperadamente se encuentra. La felicidad y el dolor unidos y entrelazados como dos partes de un mismo todo, como dos polos de un mismo principio, como parte de una misma canción”gracias a la vida que ha dado tanto, me ha dado la risa y me ha dado el llanto”.

Las palabras, las letras que Isabel ha plasmado en el conjunto de cartas que por años se escribe con su madre, le permiten definir y contener este inmenso dolor. Se siente vacía, durante tres años no escribe, hasta que vuelve a llenar sus depósitos, alimentándose de la vida que recoge nota a nota en cada uno de sus viajes por el Nepal, India…luego de estos años de gestación llega el nacimiento de “Afrodita” donde nos regala sus reflexiones sobre la comida y el erotismo. Afrodita le habla a los amantes juguetones y también a los hombres asustados y a las mujeres melancólicas a través de cuentos, recetas y otros afrodisíacos.
Así hoy Isabel invita a los hombres a que descubran el punto G en las mujeres, aquel lugar en la oreja femenina, diseñado para acoger el susurro del amante inspirado, palabras lindas, poderosas, provocadoras de risas.

Aquel susurro que con sutileza y encanto consiga en la mujer la sensación de sentirse especial, única y completamente segura con su hombre, que venció el temor y descubrió el poder que tiene la palabra en el momento y punto exacto.A las mujeres las invita a descubrir el amor, mantenerse activas, trabajar, tener hijos, amigos, perros, darse a los demás, enamorarse de lo que hacen, trascender la existencia individualista y melancólica.

Fuimos conociendo a una mujer que irradia y transmite con encanto y agudeza una pasión intensa por la vida. Porque Isabel se define como una monógama en serie, en una relación de 21 años con su marido Willie Gordon, está vigente ese amor que se alimenta con inteligencia y gracias a dosis permanentes de imaginación, de sobrepasar experiencias límites y de buscar apoyo si ha sido necesario para superar los trances difíciles. Han sido claves los espacios de intimidad abrigados en el silencio, pues para ella preservar tiempos destinados a esta comunión en pareja es primordial.

Un vínculo esencial en la vida de nuestra invitada ha sido la relación con su madre, porque siendo ambas muy diferentes, se adoran. En esta relación profunda, la más antigua en su vida, ha sido vital la correspondencia mediante cartas, que pese a las distancias geográficas ha conservado la cercanía emocional entre ellas: en el compartir sus sueños, recetas, quejas, sentimientos, todo aquello que forma parte del lenguaje madre-hija.

Podría decirse que otro de los vínculos potentes para Isabel es el que mantiene con Chile, como Neruda “…por una razón o por otra, yo soy un triste desterrado. De alguna manera o de otra, yo viajo con mi territorio y siguen viviendo conmigo, allá, lejos, las esencias longitudinales de mi patria”. Isabel extraña, quizás con nostalgia, en estas visitas el Chile Nerudiano, de los bosques fríos del sur que el poeta describe. Se encuentra hoy con un Chile dividido, materialista, exitista. No obstante estos encuentros le permiten expresarse e interactuar con el acento y el idioma en el que escribe, con el sentido del humor propio de la cultura y que ella entiende y comparte tan bien.

Sobre la imagen que ella reconoce tienen en el extranjero sobre el país, señala que se ve muy bien desde afuera ya que se percibe como un país desarrollado, con estabilidad política, económica, con más educación y preocupación por problemas sociales y mejor que muchos países del continente y europeos.
Este idioma compartido un día a sus cuarenta años, la llevó a escribir su primera novela. Isabel se inició como periodista con un gran entrenamiento. Su ritual en la producción literaria se inicia con el tomar notas de los aromas, colores, sabores de los lugares que recorre y que más tarde formarán parte de su historia. Luego en su estudio frente a la computadora, va recogiendo e integrando una a una las notas que se entrelazan en el argumento, cuando estas notas se acaban ha llegado al primer manuscrito que luego será revisado y corregido antes de la versión final.

Esta versión final que muchas veces ha recibido importantes indicaciones desde los mensajes de los sueños. Los que escribe y recuerda, los interpreta y le sirven para entender y guiar tanto lo que pasa en su vida como los argumentos de sus libros.

Porque el sentido de la vida y la espiritualidad para nuestra invitada tiene que ver con la convicción de que no hay separación entre el estar despierto o soñando, entre lo real y lo irreal, entre la vida y la muerte, todo está integrado, esto le permite estar abierta al misterio y a lo que no conoce.
Una parte importante en la vida de Isabel y que le ha dado muchas satisfacciones ha sido la labor solidaria apoyando a 40 fundaciones a quienes entrega parte fundamental de sus ingresos económicos, pues señala que no quiere heredar riqueza a sus hijos y nietos, ya que espera darles como base una buena educación para que luego ellos mismos construyan su propio futuro.

Con la misma convicción que en sus planteamientos personales, nuestra invitada asevera que frente a la crisis financiera mundial, observa un cambio importante que es el sentido de comunidad que se ha generado. Pues ya no es tan prioritario ser rico, estar sano, tener sabiduría, inteligencia o conocimientos si todo ello no se comparte con los demás. Observa que los jóvenes actualmente aspiran a realizarse en el trabajo comunitario, con un compromiso con la ecología y con el cuidado del medio ambiente, esto refleja una nueva espiritualidad que se expresa con una mayor creatividad.

Isabel anima a los jóvenes a que trabajen en lo que amen, que sea una actividad que se realice con pasión, no hacer concesiones para ser feliz. En su experiencia, una vez que encauzó su vocación literaria su vida cambió. También destaca la importancia de correr riesgos pues actualmente existe un temor a sufrir, a arriesgarse, a ser lastimado, de esta forma se vive una vida neutra, para ella es vital arriesgarse pues se puede acertar.

Entre los anhelos de Isabel están que como humanidad logremos terminar con toda forma de violencia, hacia los niños, las mujeres, la naturaleza, los animales. Sueña con que todos entendamos la belleza, salirnos de lo mezquino, lo pequeño, lo feo; abrirnos a lo luminoso, lo etéreo, bello, amable, alegre, conectarnos a lo bello sería maravilloso, nos dice....
como si fuera una nueva historia de realismo mágico que se expande a muchas ediciones por todo el mundo y en todos los idiomas, porque al igual que sus novelas sus anhelos nos hablan en el idioma universal asentado en el corazón de la humanidad.

"De su vida y su obra, de lo que la mueve a escribir. De todo habló la escritora Isabel Allende en una entrevista exclusiva realizada ayer en el programa Consando en Positivo de nuestra emisora.

Nota de Radio Universidad de Chile
En una íntima conversación con Edgardo Vogel y Antonio Estévez, la novelista iberoamericana más popular del último tiempo se explayó sobre su inspiración a la hora de escribir y sobre el éxito que logran sus textos. Algo que, confiesa, nunca es premeditado.

Para Isabel Allende cada obra es un ejercicio íntimo, y a la vez una apuesta: una botella lanzada al mar"Uno escribe y es como tirar un mensaje en una botella, se lo lleva el mar, no se sabe a qué orillas llega, ni qué náufrago va a agarrar la botella, a veces nadie y otras mucha gente. Me sorprende mucho cuando voy a un país donde no habría puesto los pies normalmente y me encuentro con gente que ha leído un libro mío, pero cuando lo escribo no es esa la propuesta, ni siquiera la misión, escribo porque me encanta contar, nada más y porque al escribir tengo cierto control de mi vida", indicó la novelista.

La entrevista fue grabada un 2 de agosto, el mismo día en que la escritora celebraba su cumpleaños, hecho que sirvió para ahondar en su historia personal. Una vida llena de viajes por el mundo, pero también marcada por la dictadura y la imposibilidad de entrar a chile en esos años.De hecho Isabel Allende compara la nostalgia del Chile que dejó al irse del país con el que se encuentra ahora. Son dos naciones distintas, dice. "Cuando no podía volver a Chile había una nostalgia, a veces paralizante. En 1989 para el plebiscito volví y me encontré con otro Chile, yo recordaba el Chile Nerudiano, el Chile pobretón, el Chile solidario y me encontré con un Chile dividido, materializado, modernizado, exitista, entonces esa nostalgia se termino.

Afuera nunca echo de menos a Santiago, echo de menos el mar, el bosque frío del sur del país", recordó Isabel Allende. Y hablando de cambios a través del tiempo, estamos en un momento de colapso económico mundial, marcado la crítica a la concepción neoliberal. Trastornos que eran predecibles, según la escritora. Sin embargo, se manifiesta optimista por la oportunidad para construir una sociedad más solidaria, como una de las lecciones de la crisis."Creo que el mundo ha pasado por esto varias veces y estos son cambios fundamentales, me acuerdo cuando cayó el muro de Berlín y todo el mundo estaba celebrando el fin del comunismo y yo dije el fin del comunismo no significa el triunfo del capitalismo tan malo son el uno como el otro cuando no tienen límites.

Cómo se va a dejar a los empresarios que ellos se autocontrolen la codicia, es imposible, era lógico que tenía que caerse el mercado, era lógico que pasara todo lo ocurrido en materia económica en Estados Unidos y en el mundo, pero espero que salgamos con un cambio muy importante, en primer lugar el sentido de la comunidad", comentó la escritora. Su obsesión mientras escribe, los papeles amarillos que rodean su escritorio cuando investiga, la forma en que sus sueños le ayudan a terminar sus obras, su relación con dios y varios otros asuntos que ayudan a desentrañar a este personaje fueron parte de esta conversación."

Publicado por Conversando en Positivo en 8:59
Conducción:Edgardo Vogel ,Antonio Estévez

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