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16/10/2008

Isabel Allende; La impertinente civilizada

ISABEL ALLENDE: LA IMPERTINENTE CIVILIZADA


Eva Medalla
¿Cómo definiría la línea editorial de la revista Paula durante la época 1967-1973? ¿A quién iba dirigida, según usted? Isabel Allende: Creo que la línea de la revista era femenina y feminista, de vanguardia, no-politizada, moderna, glamorosa en comparación con otras revistas chilenas de entonces, intelectual, joven, dinámica, enérgica, contestataria.

¿Cómo se decidió a escribir su columna "Los Impertinentes"? ¿En qué se inspiró?
La idea de Los Impertinentes fue de la directora, Delia Vergara, quien había leído una carta mía que mi madre le mostró. Delia consideró que en esa carta había chispazos de humor y, sin conocerme, se puso en contacto conmigo y me invitó a participar en la revista. Colaboré desde el primer número con una columna de humor. Delia me dio plena libertad para escribir lo que yo quisiera. El humor se inspira generalmente en la vida cotidiana, los contrastes. Chile y su sociedad pacata y machista me servían de inspiración.
¿Qué la llevó a escribir "Civilice a su Hombre"?
En algunas notas se deja ver cierto tono de "pena" o "lástima" por estros "trogloditas". ¿Creía en aquel entonces que los hombres eran víctimas, en cierta forma, de los nuevos roles de la mujer en la sociedad? (en trabajo, política, otros).

El machismo chileno me dio tema para Civilice a su Troglodita. La idea era propagar el feminismo entre los hombres a través del humor. Los hombres leían esa columna más que las mujeres y se a veces me comentaban: “¡tengo un amigo igualito al que tú describes en tu civilice!” Siempre era un amigo. Es cierto que cuando comenzó el feminismo los hombres se sintieron atacados y se les movió el piso, pero nunca me dieron lástima; más lástima me daban las mujeres, que habían vivido por siglos sometidas y abusadas sin atreverse a chistar.

En Paula realizó muchos reportajes sobre decoración. ¿Qué buscaba en una casa para mostrarla? ¿Existía línea editorial para ello en cuanto a elegancia, modernidad, cambio, creatividad, etc.?
En la decoración buscábamos originalidad y algo que inspirara a las dueñas de casa de la clase media, que no tenían medios para comprar muebles de lujo u obras de arte. Pretendíamos belleza, buen gusto y comodidad sin gastar mucho. ¡Éramos ambiciosas!

En algunos reportajes, Malú Sierra y Amanda Puz la mencionan dentro del proceso de "crear" a personajes que salen a vivir las experiencias que reportean (consumir marihuana, consultar a un vidente). ¿Cómo se les ocurrían los reportajes que harían? ¿Pensaron alguna vez que su credibilidad o seriedad podría ponerse en riesgo por trabajar con aquellos toques de humor y hacérselo saber a sus lectoras?
Nos juntábamos en “reuniones de pauta" para programar el número de la revista que correspondía, generalmente con dos meses de anticipación, de manera que estábamos planeando la Navidad en octubre y la moda de invierno cuando todavía hacía mucho calor. Las ideas surgían en el grupo, se nos ocurrían a todas, pero la decisión final era de la directora. Delia asignaba los reportajes y a mí por lo general me tocaban los más atrevidos y los menos serios, los que nadie más quería hacer. Delia decía que yo inventaba los reportajes porque los hacía demasiado rápido, pero no es cierto. Lo que pasa es que trabajaba como esclava. Nunca temí que no me tomaran en serio. No me importaba demasiado la opinión de los demás, porque en general las lectoras me trataban con cariño.

¿Recuerda haber sufrido algún tipo de censura, directa o indirectamente en su trabajo en Paula durante el periodo de la Unidad Popular, entre 1970 y 1973?
Nunca hubo censura durante el período de la Unidad Popular. Conocimos la censura y la autocensura inmediatamente después del golpe militar.

¿Diría que hubo un cambio en el rol femenino entre los años 1970 y 1973? De ser así, ¿hacia dónde fue el giro? ¿Sucedió lo mismo con la sociedad en general (si acaso vivió un cambio en su conjunto)?
La sociedad cambió con la elección de Salvador Allende, el país se polarizó políticamente, se dividieron las familias, había “amigos” y “enemigos”. Por primera vez el pueblo sintió que tenía cierto poder y voz, que estaba representado por el gobierno. Había mucha confusión y desorden. El rol de la mujer también cambió, porque eran los años del movimiento de liberación femenina, la píldora, la revolución sexual, etc. De todas maneras, los chilenos siempre han sido conservadores en lo social y muy católicos, así es que los cambios no eran tan espectaculares como yo habría deseado.

En las fotografías de moda de la revista Paula publicadas entre 1970 y 1973 se ve poca ropa negra. ¿En aquel entonces las mujeres preferían los colores ante el negro para vestir?
En los años de la Unidad Popular se puso de moda la ropa artesanal, las telas naturales, los tejidos de lana, hasta los ponchos se usaban. Ahora, al pensar en esa moda, me parece horrorosa. Una vez nos visitó una periodista peruana y me preguntó, espantada, por qué las chilenas se vestían de leprosas. Tal vez en la revista no había mucha ropa negra, pero toda mujer chilena de entonces y de hoy tenía el clásico “vestidito negro” que se ponía para las ocasiones más o menos elegantes. Las mujeres vestidas de Armani último modelo son un fenómeno moderno del Chile de billonarios, que no existía entonces.

¿Recuerda usted cómo se vestía para ir a trabajar a la revista? ¿Debía vestir de una manera específica o contaba con completa libertad para hacerlo? ¿Usaba maquillaje?
En la revista nos vestíamos cómo queríamos y cómo podíamos. La mujer que hacía la moda era soltera y con muy buena facha, de una familia rica y con acceso a todo lo que las tiendas de moda podían ofrecer, así es que se vestía como modelo. Delia Vergara y Malú Sierra generalmente andaban de bluyines, pero se veía estupendas porque eran preciosas. Amanda Puz tenía ropa discreta y no llamaba la atención. Yo me hacía la ropa en la casa.

¿Cree que su manera de vestir decía algo sobre su espíritu literario y creativo?
Yo me vestía de faldas largas y a veces con sombreros con flores. No creo que fuera síntoma de “espíritu literario o creativo”, simplemente monería. Copiaba a los cuatro o cinco hippies que deambulaban por Santiago.

¿Cree que la revista ocupaba un rol "educador" o "reflexivo", más allá del informativo, hacia sus lectoras? La revista Paula cambió a la sociedad chilena, tuvo más influencia que ninguna otra en su época, porque se atrevió a poner en evidencia problemas que los chilenos barrían debajo de la alfombra y a desafiar los convencionalismos que venían desde la Colonia. No creo que tuviéramos la intención de educar, eso habría sido algo pretencioso, pero queríamos abrir los ojos de las mujeres, obligarlas a mirar el machismo de frente y mejorar sus vidas con las herramientas que tenían entre manos.

¿Cree que la revista fomentaba un ideal determinado de belleza o, incluso, de vida?
No creo que tuviéramos un ideal de belleza o de vida. Cuestionábamos todo. El ideal de belleza cambiaba en cada temporada, pero supongo que siempre eran mujeres más o menos altas y flacas. En cuanto a la vida, sabíamos que nuestras lectoras eran en su mayoría de clase media y clase media alta, así es que la moda, la decoración, los reportajes, el arte, todo estaba más o menos dirigido a ese público.

¿Cómo lidió con los acontecimientos y factores negativos de la época de la Unidad Popular -como el desabastecimiento- para continuar escribiendo con humor sus columnas, incluso cuando trataban sobre estos hechos (por ejemplo, el camaleón, la colitis, y luego del golpe el toque de queda)? La época de la Unidad Popular fue muy interesante. Había tantas contradicciones y contrastes, que era muy fácil hacer humor. Después del golpe militar y el humor ya no fue posible por la censura. Los militares, que daban para burlarse hasta el infinito, eran tema prohibido.

¿Sintió durante su trabajo que el país vivía un peligro real de golpe de Estado o que la vida suya y de algunos amigos podría correr peligro tras un acontecimiento así?
Hacia mediados de l973 ya se rumoreaba la posibilidad de un golpe militar, pero los civiles no sabíamos lo que eso era y creo que nadie entre la gente que yo conocía lo temía verdaderamente. Nunca pensamos podía suceder, que sería brutal o que nos afectaría en lo personal. Nos llevamos una sorpresa cuando sucedió.

Durante la época de la UP se vivió también una explosión de creatividad artística (murales, música, moda). ¿Cree que esa creatividad fue "politizada" por el régimen para poder prohibirla?
La creatividad en tiempos dela Unidad Popular fue una expresión del pueblo, que se manifestó en canciones de protesta, actos masivos, pinturas murales, danzas folklóricas, teatro, etc. El gobierno de Allende no era criticado en estas manifestaciones de arte, al contrario, el arte se puso al servicio de la causa socialista. Fue prohibido después por los militares justamente por eso. Los artistas e intelectuales fueron perseguidos después del golpe militar, nunca durante la Unidad Popular.

¿Siente que la censura periodística que sucedió al golpe de Estado afectó directamente a Paula? ¿Cómo se manifestó esa censura?
La censura afectó a todos los medios de información. El equipo de Paula se desmanteló. Primero tuvo que asilarse Amanda Puz, después detuvieron a Malú Sierra para interrogarla, finalmente nos despidieron a todas (yo fui la primera en salir). Al irse Delia Vergara, el espíritu de Paula se desinfló por completo y la revista desapareció. Después fue reemplazada por otra del mismo nombre, que se regalaba dentro de un periódico, porque nadie la habría comprado.

¿Recuerda si luego del golpe de Estado tuvo que cambiar de manera de vestir? (obviar pantalones o faldas cortas, ciertos colores, etc.)
La dictadura impuso – sobre todo al comienzo – una cierta manera de vestir: faldas para las mujeres, corbatas y caras afeitadas para los hombres. En algunos bancos, corporaciones y negocios se impuso un uniforme para los empleados, sobre todo para las mujeres. Yo no cambié mi manera de vestirme, no tuve necesidad, porque nunca había usado pantalones y porque al cabo de poco tiempo me fui de Chile.

¿Qué fue lo que más le gustó de trabajar en Paula?
Paula me formó intelectualmente, me dio un lenguaje articulado para expresar mis ideas, me confirmó como feminista, me dio seguridad. Lo que más me gustó de esa época fueron mis compañeras. Delia Vergara, Malú Sierra y Amanda Puz me enseñaron a escribir, investigar, contar algo con habilidad, conducir una entrevista, observar la realidad. A ellas les debo mucho.

¿Cree que las revistas femeninas actuales han cambiado mucho respecto de lo que hizo Paula durante sus primeros años? De ser así, ¿cree que es para mejor o para peor?
No conozco ninguna revista femenina chilena que tenga hoy el papel determinante en la sociedad que tuvo Paula desde l967 hasta l974. Es una lástima.

Desde su punto de vista "extranjero". ¿Cree que actualmente los chilenos son "fomes" o "autocensurados" para vestirse?
Los chilenos siempre hemos sido fomes para vestirnos porque nos da miedo ser diferentes o hacer el ridículo. Nos aterroriza llamar la atención. Desde tiempos muy antiguos hemos tenido el clásico “hombre de gris”, con su terno, sus zapatitos lustrados, su corbata prudente. Las mujeres siguen la moda, todas iguales. Si un año se usa el morado, toda la población femenina anda como santo de bulto en Semana Santa. Si en la temporada siguiente se usa blanco o celeste, todas parecen bandera griega. Pero al menos ahora hay más recursos económicos y la moda está al alcance de más gente, no es sólo un privilegio de los ricos.

Eva Medalla es egresada del PET de Periodismo.

1 comentario:

Consejos Moda dijo...

Excelente escritora latinoamericana, es mi escritora favorita.

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