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20 sept. 2007

ISABEL ALLENDE


Isabel Allende: «Muchas mujeres hemos inventado una espiritualidad para sobrevivir»
La autora chilena publica 'La suma de los días', un libro de memorias en el que intenta demostrar que vivir vale la pena. La obra trata de forma positiva las relaciones humanas
16.09.07 -
PACO SOTO



La escritora chilena Isabel Allende acaba de publicar en España 'La suma de los días' (Areté), un libro de memorias en el que narra aspectos fundamentales de su vida y de su atípica familia. Pero ante todo habla de sentimientos y amor, de episodios dolorosos y terribles pero también felices y maravillosos. Isabel Allende, que concedió esta entrevista en Berlín, donde viajó para participar en la feria del libro, pone de manifiesto que «el hecho de poder escribir diariamente lo que una siente me ayuda mucho a superar el dolor y el sufrimiento».


¿El hilo conductor de 'La suma de los días' es la importancia de los sentimientos en los seres humanos?

Yo diría más bien que es un libro sobre las relaciones, y, sin duda, cuando hablamos de relaciones humanas nos referimos también a sentimientos. El libro es una celebración también de mi familia y de la vida que tenemos. Mi familia ha vivido problemas muy graves, de hijos muertos, de drogas, de nietos que nacen enfermos. En fin, a pesar de tanto dolor, hay que celebrar muchas cosas. En todas las familias hay problemas y creo que nosotros hemos superado la mayoría.


¿Es por esto último por lo que dice que, a pesar de que aborda cuestiones muy duras, no es un relato pesimista?

Por supuesto que no es pesimista, es un libro alegre, porque he querido demostrar que, a pesar de los pesares, la vida vale la pena. A veces no nos damos cuenta, y es una lástima. Por desgracia en la vida hay mucho sufrimiento, y sé de lo que hablo, y hasta he llegado a creer que Dios ha sido secuestrado por los hombres. Es quizá por esto que muchas mujeres de mi generación hemos tenido que inventar una espiritualidad para poder sobrevivir. Pero los sentimientos positivos nos permiten seguir viviendo.Pero el dolor y el sufrimiento son consustanciales al ser humano.En la vida hay de todo. Tengo la suerte de que escribo una carta a mi madre diariamente. Entonces todo queda registrado. Esta carta que nunca acabo me ha permitido sobrevivir al dolor. Creo que la mayoría de los seres humanos acabamos olvidándonos de los malos recuerdos y nos quedamos con lo bello. Lo aparcamos en el recuerdo. He conseguido borrar lo malo.


¿Qué representa la escritura en su educación sentimental?
Pues algo muy bello. Me ha ayudado mucho a superar los problemas y a madurar como persona.


¿Y también como mujer, madre y compañera sentimental?
Sin lugar a duda. Gracias a la escritura creo que soy mejor persona, pero también mejor madre, compañera, abuela, y hasta mejor madre adoptiva de mujeres jóvenes que conozco y están desamparadas. Desde que se murió mi hija Paula he andado como buscando a otras mujeres jóvenes para poder ayudarlas. El amor define toda mi vida, el amor a mis hijos, a mi marido y a mi familia. 'La suma de los días' es un libro de memoria sobre mi familia en el que el amor es fundamental. Tengo 65 años y suficiente madurez para escribir un libro de esta naturaleza. Cada 10 años, más o menos, una persona siente la necesidad de hacer cosas nuevas, siente que algo cambia en su cuerpo y en su mente. Las personas a tu alrededor cambian también, la vida cambia.Su relación con Willie, su marido, es básica en 'La suma de los días'.


¿Cómo sería su vida sin él?
Sin el amor por Willie yo no estaría en Estados Unidos. Llevamos 20 años juntos y es un compañero maravilloso. Y gracias a su carácter alegre y su tolerancia hemos podido formar una familia. Lo que él y yo tenemos es lo que va quedar: el amor.
«Soy mandona»

¿Qué ha aprendido con su último libro?

Pues que todo es temporal en esta vida y que todo cambia. En estos últimos años los niños han crecido, Nicolás, mi hijo, ya tiene más de 40 años; Paula, mi hija, murió. Hemos tenido momentos difíciles y reconozco que estar casado conmigo no es fácil.¿Por qué?Porque soy una persona muy complicada y mandona. Tengo una vida pública compleja. Viajo mucho y soy muy desordenada.


¿El humor es algo esencial para que dos personas puedan mantenerse unidas?
Seguramente. Ni Willie ni yo tenemos una visión tétrica de la vida. Todo lo contrario. Hemos tenido momentos de gran tristeza, por ejemplo, cuando murieron Paula y la hija de Willie. Su hijo mayor estaba en una prisión de alta seguridad de EE. UU.; el otro, perdido en la calle y usando heroína.

¿Qué le parece el mundo actual?
Es un mundo muy materialista, y me parece que hay verdadera nostalgia por valores humanos más profundos y espirituales. Vivimos mejor, en términos generales, pero no somos más felices.

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