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20 sept. 2007

Allende prepara una novela histórica sobre esclavitud en el Haití siglo XVIII



Berlín.- La escritora chilena Isabel Allende, que acaba de publicar su libro de memorias "La suma de los días", prepara una novela histórica sobre la esclavitud, que estará ambientada en el Haití de finales del siglo XVIII.
En una entrevista concedida a Efe, Allende ha dicho que en enero de 2006, cuando pensaba comenzar a escribir esta novela histórica, "no estaba todavía madura y fue bueno que me llamara Carmen Balcells, mi agente, para que escribiera 'La suma de los días'".
Con este año ganado a los tres que ya había acumulado en la investigación previa, la escritora chilena, actualmente afincada en la costa oeste de EEUU, ha tenido tiempo "para seguir pensando, investigando y tratar de averiguar por qué quiero escribir esta historia".
Con la prevención habitual de todos los escritores a la hora de avanzar sus próximos proyectos, Allende, que participa en Berlín en un encuentro literario latinoamericano, ha revelado que "la historia comienza en el Haití de 1700, único lugar donde triunfó una revolución de esclavos, de las muchas que hubo en todo el mundo".
Aquellos esclavos revolucionarios, recuerda la autora, "vencieron a las tropas de Napoleón, que envió a 12.000 de sus mejores hombres y no lograron derrotar a los esclavos".
Aunque históricas, sus novelas del pasado pueden ser leídas en clave actual, como "Hija de la fortuna", una novela sobre la fiebre de oro en California, que "en realidad -aclara- es la historia de una mujer criada en un corsé en la época victoriana, que se escapa y entra en un mundo tan masculino como el de la fiebre del oro, un proceso en el que descubre la libertad".
Para Allende, el proceso de la escritura es, como ella misma recoge en "La suma de los días" (Areté), casi un "ritual", un viaje iniciático que "por autodisciplina" siempre comienza el 8 de enero.
"Si el libro que voy a escribir es una novela histórica, cuando comienzo el 8 de enero tengo ya investigados el lugar y la época en la que se desarrolla la trama", repone Allende.
Cuando la autora acomete la escritura de una novela histórica, el proceso de investigación previo es siempre muy similar: "empiezo por los libros de historia, luego trato de encontrar documentos de primera mano, como las cartas de los mineros que me sirvieron para 'Hija de la fortuna'; luego leo novelas sobre la época y veo las películas que tratan el mismo tema".
En el caso de "Hija de la fortuna", Allende no pudo ser más afortunada al coincidir su novela con el 150 aniversario del descubrimiento del oro en California, lo que propició exposiciones, documentales, artículos y suplementos en prensa, señala.
Sobre "La suma de los días", un libro de memorias continuación de "Paula", que recoge los avatares de su familia en los últimos trece años, desde la muerte de su hija, Allende confiesa que esta volumen puede ser considerado "terapéutico" porque le ha permitido reflexionar sobre lo vivido en estos últimos años, pero "en ningún caso se ha tratado de un exorcismo, porque es un libro celebratorio, alegre, que exalta la aventura de vivir".
Al tratarse de personajes reales, los miembros de su amplia familia, envió un borrador a cada uno de ellos -a la mitad traducido al inglés porque no leen español- y "al confrontar personalmente mi versión con la de ellos, pude profundizar en los detalles y me di cuenta de que muchas veces me quedaba en la pura anécdota".
Preguntada por la desnudez a la que expone a su familia con la publicación de este libro, Allende asevera que "si fuera pintora, pintaría lo que me importa, pero como soy escritora, escribo sobre lo que me importa, y eso es algo que mi hijo entiende y el resto de la familia empieza a entender".
Allende, instalada en su papel de matriarca del grupo, siente que "la escritura del libro y las posteriores reuniones conjuntas con toda la familia han servido para unirnos más, sentirnos más cercanos, porque somos una familia por elección, integrada por personas de diferentes orígenes, razas y creencias, que nos hemos juntado porque queremos estar juntos".

ISABEL ALLENDE


Isabel Allende: «Muchas mujeres hemos inventado una espiritualidad para sobrevivir»
La autora chilena publica 'La suma de los días', un libro de memorias en el que intenta demostrar que vivir vale la pena. La obra trata de forma positiva las relaciones humanas
16.09.07 -
PACO SOTO



La escritora chilena Isabel Allende acaba de publicar en España 'La suma de los días' (Areté), un libro de memorias en el que narra aspectos fundamentales de su vida y de su atípica familia. Pero ante todo habla de sentimientos y amor, de episodios dolorosos y terribles pero también felices y maravillosos. Isabel Allende, que concedió esta entrevista en Berlín, donde viajó para participar en la feria del libro, pone de manifiesto que «el hecho de poder escribir diariamente lo que una siente me ayuda mucho a superar el dolor y el sufrimiento».


¿El hilo conductor de 'La suma de los días' es la importancia de los sentimientos en los seres humanos?

Yo diría más bien que es un libro sobre las relaciones, y, sin duda, cuando hablamos de relaciones humanas nos referimos también a sentimientos. El libro es una celebración también de mi familia y de la vida que tenemos. Mi familia ha vivido problemas muy graves, de hijos muertos, de drogas, de nietos que nacen enfermos. En fin, a pesar de tanto dolor, hay que celebrar muchas cosas. En todas las familias hay problemas y creo que nosotros hemos superado la mayoría.


¿Es por esto último por lo que dice que, a pesar de que aborda cuestiones muy duras, no es un relato pesimista?

Por supuesto que no es pesimista, es un libro alegre, porque he querido demostrar que, a pesar de los pesares, la vida vale la pena. A veces no nos damos cuenta, y es una lástima. Por desgracia en la vida hay mucho sufrimiento, y sé de lo que hablo, y hasta he llegado a creer que Dios ha sido secuestrado por los hombres. Es quizá por esto que muchas mujeres de mi generación hemos tenido que inventar una espiritualidad para poder sobrevivir. Pero los sentimientos positivos nos permiten seguir viviendo.Pero el dolor y el sufrimiento son consustanciales al ser humano.En la vida hay de todo. Tengo la suerte de que escribo una carta a mi madre diariamente. Entonces todo queda registrado. Esta carta que nunca acabo me ha permitido sobrevivir al dolor. Creo que la mayoría de los seres humanos acabamos olvidándonos de los malos recuerdos y nos quedamos con lo bello. Lo aparcamos en el recuerdo. He conseguido borrar lo malo.


¿Qué representa la escritura en su educación sentimental?
Pues algo muy bello. Me ha ayudado mucho a superar los problemas y a madurar como persona.


¿Y también como mujer, madre y compañera sentimental?
Sin lugar a duda. Gracias a la escritura creo que soy mejor persona, pero también mejor madre, compañera, abuela, y hasta mejor madre adoptiva de mujeres jóvenes que conozco y están desamparadas. Desde que se murió mi hija Paula he andado como buscando a otras mujeres jóvenes para poder ayudarlas. El amor define toda mi vida, el amor a mis hijos, a mi marido y a mi familia. 'La suma de los días' es un libro de memoria sobre mi familia en el que el amor es fundamental. Tengo 65 años y suficiente madurez para escribir un libro de esta naturaleza. Cada 10 años, más o menos, una persona siente la necesidad de hacer cosas nuevas, siente que algo cambia en su cuerpo y en su mente. Las personas a tu alrededor cambian también, la vida cambia.Su relación con Willie, su marido, es básica en 'La suma de los días'.


¿Cómo sería su vida sin él?
Sin el amor por Willie yo no estaría en Estados Unidos. Llevamos 20 años juntos y es un compañero maravilloso. Y gracias a su carácter alegre y su tolerancia hemos podido formar una familia. Lo que él y yo tenemos es lo que va quedar: el amor.
«Soy mandona»

¿Qué ha aprendido con su último libro?

Pues que todo es temporal en esta vida y que todo cambia. En estos últimos años los niños han crecido, Nicolás, mi hijo, ya tiene más de 40 años; Paula, mi hija, murió. Hemos tenido momentos difíciles y reconozco que estar casado conmigo no es fácil.¿Por qué?Porque soy una persona muy complicada y mandona. Tengo una vida pública compleja. Viajo mucho y soy muy desordenada.


¿El humor es algo esencial para que dos personas puedan mantenerse unidas?
Seguramente. Ni Willie ni yo tenemos una visión tétrica de la vida. Todo lo contrario. Hemos tenido momentos de gran tristeza, por ejemplo, cuando murieron Paula y la hija de Willie. Su hijo mayor estaba en una prisión de alta seguridad de EE. UU.; el otro, perdido en la calle y usando heroína.

¿Qué le parece el mundo actual?
Es un mundo muy materialista, y me parece que hay verdadera nostalgia por valores humanos más profundos y espirituales. Vivimos mejor, en términos generales, pero no somos más felices.

14 sept. 2007

Isabel prepara novela de ficción

PUBLICA 'LA SUMA DE LOS DÍAS' (EL MUNDO)
Isabel Allende: 'Temía que mi nuevo libro provocara una ruptura en la familia'
EFESAN FRANCISCO.- La escritora chilena Isabel Allende temió "una ruptura familiar" por la publicación de su nueva obra, 'La suma de los días', que bucea en la vida de la autora y la de su familia en los quince años desde la muerte de su hija Paula.
Desde su casa de San Francisco, Allende ha hablado de su nueva obra, su concepto de familia, sus planes de futuro y la complejidad de escribir unas memorias basadas en acontecimientos y personajes reales.
"Temía que mi nuevo libro provocara una ruptura en la familia porque la gente no está acostumbrada a que sus cosas personales queden expuestas", ha afirmado Allende que, para evitar conflictos, confrontó su versión de los hechos con la de los familiares y amigos que aparecen en la historia.
"Quería ver lo que ellos sentían, cómo habían vivido el proceso, y ello contribuyó a hacer un libro mejor, más profundo y más honesto", ha añadido la autora.
'La suma de los días' comienza cuando la familia se reúne para esparcir las cenizas de Paula, fallecida en Madrid a los 28 años, y analiza las "tensiones y corrientes subterráneas" que arrastran a cada uno de los miembros del clan.
Allende recuerda que las dudas sobre difundir o no anécdotas personales también surgieron cuando publicó 'Paula', en 1994.
"Fue el viudo de Paula, Ernesto, quien me convenció de que el libro podría ayudar a otros y que ella estaría contenta. Por la misma razón creo que Paula estaría feliz con la publicación de 'La suma de los días'".
Añade que estas nuevas memorias "no son en absoluto tristes", pese a que muchos de los acontecimientos de estos últimos 15 años sí lo han sido.
"Todo depende de cómo mire uno las cosas. Yo he podido juntar un montón de gente para armar una familia, tengo un trabajo que me encanta y un marido que adoro y que, además, es mi amante. ¿Qué más quiero?", ha señalado.
El centro de 'La suma de los días' es precisamente esa familia que Allende ha ido creando poco a poco en las últimas dos décadas y que, pese a no compartir la misma casa, vive en un radio de escasos kilómetros y piensa en términos de comunidad.
"Cuando vine a California sólo pude traer a mi hijo Nicolás, pero ahora tengo aquí a mis nietos. Además hay amigos que se han ido incorporando a la familia, gente que ni siquiera habla el mismo idioma o tiene las mismas creencias".
Para Allende, ése es el futuro de la familia en las sociedades occidentales, "una familia por decisión, por elección. La familia tradicional, en la que la gente estaba relacionada por sangre y prácticamente obligada a permanecer junta ya casi no existe".
Allende, que alcanzó fama internacional con 'La casa de los espíritus' (1982), pasará los próximos meses promocionando 'La suma de los días' -"la parte más pesada de mi trabajo"-, pero espera poder recuperar el próximo año su tradición de empezar un nuevo libro cada 8 de enero.
"Creo que mi próxima obra será ficción", ha afirmado Allende, que asegura sentirse mucho más cómoda en ese género.
"He estado preparando una novela, pero aún no sé si estoy lista para escribirla. Los temas tienen que madurar, no es simplemente cuestión de sentarse a escribir", ha añadido la autora sin adelantar más sobre su próximo trabajo.
Cuando Isabel Allende está escribiendo se enclaustra en una cabaña en el patio de su casa californiana y sólo aparece "cuando mi marido me llama para cenar", pero la escritora afirma que esos retiros son buenos para la paz familiar.
"Cuando estoy escribiendo soy una persona encantadora pero, cuando no, la cosa se complica porque soy mandona, me meto en las vidas ajenas y se me ocurren un millón de ideas que incluyen al resto de la familia, así que a veces les obligo a hacer cosas que no quieren hacer", ha bromeado.

12 sept. 2007

Isabel vuelve a hablar con Paula

Isabel vuelve a hablar con PaulaTRINIDAD DE LEÓN-SOTELO (ABC)
MADRID. Jacques Brel dijo que «nunca se olvida nada, se acostumbra uno, eso es todo»; Van Gogh sentenció que «la tristeza dura para siempre»; Isabel Allende afirma que «aunque se quede bajo la piel, he aprendido a manejar la tristeza y hacerla mi aliada». No parece un mal camino y, desde luego, es el elegido a la hora de escribir su nuevo libro para el que Carmen Balcells, su «agente madraza», le aconsejó narrar sus memorias. La escritora pensaba que con «Paula» (1993) había saldado esa cuenta. Balcells no estaba de acuerdo, y venció. De este modo, nació «La suma de los días» (Areté), que se construye como una narración de todo lo acontecido, que no es poco, en el seno de la familia desde la muerte de su hija, a quien narra lo que no vivió.
Muchos lectores podrán pensar, incluso, que es en exceso prolija, que desnuda su intimidad, pero quizá sea, también, una más de las terapias por las que ha debido pasar para combatir el desgaste de penas insoportables. En todo caso, resulta hermoso que alguien se atreva a exponer su sentir, su alma, porque serán asimismo muchos los que alivien la suya a través de una que les es ajena, pero se les entrega.
Realismo mágico
Las memorias de Allende, hechas de dicha y sufrimiento se antojan próximas al realismo mágico -no entendido exclusivamente como género literario-, tal es lo que sucede. La autora de «La casa de los espíritus» no los olvida y les permite campar a sus anchas por sus nuevas páginas. Parece que el ser humano tiene la necesidad de creer en algo, y asiéndose a ello, Isabel visita astrólogos y participa en sesiones de espiritismo. Cree que «el misterio no es un recurso literario, como dicen mis enemigos, sino parte de la vida».
Relata la chilena que huyó de su patria, con sus hijos Nico y Paula, tras el golpe de Estado de Pinochet -ayer hizo 34 años-, que acabó con el gobierno legal de su tío, Salvador Allende. Recaló en Venezuela. Su hogar está ahora en San Francisco, cerca del célebre Golden Gate, en el lado oeste de la inmensa bahía. Se instaló en California con Willie, su segundo esposo, en 1986. Allí ha vivido rodeada de lo que llama su tribu -«no somos una familia, sino un pueblo»-, por cuya unión tanto ha luchado, aunque reconoce que, a veces, se pasó en el papel de matriarca -eso sí «sui generis», porque se autoinculpa de «mandona e independiente, tribal y solitaria por exigencias de su trabajo»-, no sólo con aquéllos a los que le unen lazos de sangre, sino con los amigos.
En «La suma de los días», con una omnipresente Paula como confidente, la lista de nombres se hace interminable: Nico, Alejandro, Nicole, Andrea, Tabra, la abuela Hilda, Fu, Grace, Sally, Celia, Jason, Jennifer, Giulia, Ernesto... El melodrama -ni la más intensa imaginación lo crearía, aunque ¿dónde está demostrado que no se abastezca de la realidad?- golpea al lector con dureza. Un ejemplo: Jennifer, hija de un primer matrimonio de Willie, se convierte en una drogadicta que no admite ayuda y se encamina hacia la destrucción total, algo que influye de modo traumático en quienes a través del cariño se empeñan en rescatarla. Otro: descubrir que Nico también lleva en sus genes la porfiria, la enfermedad que mató a Paula. ¿Uno más?: Celia, la esposa de Nico, descubre tras parir tres hijos que es lesbiana y Sally, su amor verdadero.
Lo que un hecho así supone para la familia no necesita comentarios, por muy liberal que la familia sea, y es cierto que Allende lo es. Quizá por eso sabe y ayuda a salir a los demás del hundimiento en el pozo de la infelicidad. No es extraño, pues, que un día le dijera a Willie: «Enderézate, tenemos que remar». Y vaya si remaron, incluso contra sus propios conflictos. Las alegres anécdotas de los nietos, el cariño que se impone a la adversidad, «locuras» familiares que mueven a risa y diversión, también campean por estas memorias. Isabel y Willie, viajeros ambos por cuenta propia, desierto incluido, se ausentan, a veces juntos, a veces ella en solitario por cuestiones profesionales. Destinos han sido Europa, Australia, Nueva Zelanda, zonas de África, Asia, incluyendo Estados Unidos, donde sólo le falta poner el pie en Dakota del Norte... Cosas de ser una escritora de fama mundial, algunos de cuyos títulos se han llevado al cine, no siempre con buen resultado.
Infinita vocación
La muchacha que empezó su carrera literaria en el periodismo se sumergió, después, en la ficción siempre con algún aliento de realidad vivida. Así nacieron «Hija de la fortuna», «De amor y de sombra», «Eva Luna», «El plan infinito»... Infinita parece su vocación, aunque ya no siga el rito de empezar un nuevo libro el 8 de enero de cada año. Como mujer, tal y como le escuchó a su tío Ramón, ha sabido deshacerse de «la camisa de fuerza de las convenciones». En su opinión, «la vida se hace caminando sin mapas ni forma de volver atrás». Deja claro que los enredos surgen en el momento menos pensado, pero ha logrado que ninguno de índole familiar asuste a sus nietos.
Feminista y femenina asegura que «nada la hace sentirse tan insegura como la falta de un espejo» y de hecho confiesa que se ha sometido a la cirugía plástica. Tenía 45 años cuando encontró a Willie y ahora anda en la sesentena. Mujer de carácter, escribe que desde que era niña cuidó de sí misma y se negó a ser la doncella del cuento, si bien ahora le gustaría serlo: «Me he cansado de matar dragones». Willie le asegura que para él siempre ha sido lo que ansía. Quizá por eso ella le hace una de las más poderosas declaraciones de amor que puedan darse: «Me conoce más que yo misma y aun así me ama. Como dos ciegos nos tocamos, nos olemos, percibimos la presencia del otro como se siente el aire». Sus memorias lo dejan claro.
Isabel Allende como madre se exige una oración interminable. Como mujer, su amor cabe en uno de esos boleros que arrasan el corazón y le permiten renacer día a día.

6 sept. 2007

Un Nobel para Isabel

Me pregunto: ¿Qué es lo que hay que tener para ganar el Nobel?
hay mucha gente que lo merecería y no lo tienen entre ellos ISABEL ALLENDE mi escaso conocimiento literario me obliga a saltarme algunas pautas de lo que debe tener un buen escritor porque la Señora Allende posee un estilo admirable en su narrativa que roza lo sublime logra transportarnos a mundos inventados , arrancarnos sonrisas, provocarnos emoción, incluso invitarnos a formar parte de su vida como lo hace en su última magistral Novela La Suma de los Días donde vemos a una Isabel amiga, madre, esposa, compañera, consejera , a un ser humano expuesto con humildad sin aires de grandeza .

Acabo de terminar el libro y la admiro aún mas, he conocido a la Isabel que imaginaba no me ha decepcionado en lo mas mínimo es ella brillando con todo su esplendor una estrella que exhibe sin tapujos, complejos, o hipócrita moral su vida como es, no como otros que inventan en sus Memorias anécdotas inexistentes con palabras rebuscadas escenas que nunca ocurrieron para dárselas de perfectos inventando una vida que nunca tuvieron.

Isabel se muestra en las páginas de su historia como una mujer fuerte, alegre por naturaleza, entrometida por voluntad y solidaria por devoción, un ser humano con un corazón fuerte y un alma noble sin aires de diva que habla sin prejuicios, sin temor de una familia normal como puede haber millones con la única diferencia que no esta la “chaparrita con mala leche” que ha conquistado el corazón de millones de lectores en el mundo entero.

Mi respeto y admiración es aun mayor me rindo ante tanto talento, versatilidad, energía, gracia, sencillez, humor y osadía para mi ya es merecedora de un Nobel , si es verdad que tan prestigioso premio se lo dan a quien lo merece por su talento ella que es nuestra de sus lectores sean de donde sean, practiquen budismo, ateísmo, sean gay o lesbianas blancos negros o azules, quizás ricos o pobres o quizás lagarto emplumado es de todos su nombre ya esta escrito en las páginas de la Literatura Universal . Quien como ella ha compartido un diario del alma escrito con lágrimas “Paula” , quien como ella ha hecho amar a un país , Chile, con su País Inventado, o querer leer un libro de historia con Inés del alma mía y ese amor tan inmenso por su Pedro el conquistador, o mostrarnos una realidad oculta por años junto a sus invisibles amigos en “La Casa de los Espíritus”

Isabel ciudadana del mundo merece el Nobel de Literatura ninguna escritora ha logrado cautivar a sus lectores que le somos leales durante años, hechizarnos con ese realismo mágico o esa realidad que nos sacude el espíritu y nos alivia las penas con su buen humor, leer sus obras es renacer, querer inventar lo inimaginable creer en los sueños imposibles y en espíritus que dictan libros y provocan sueños premonitorios, hace volar nuestra imaginación y convertirnos por segundos en protagonistas de esas historias con final impredecible.

Las Obras de Isabel Allende son sencillamente extraordinarias conocía a la Escritora y hoy conozco un poco mas al maravilloso ser humano que hay detrás de la “Maga de las Palabras”, ¡Enhorabuena Isabel!

5 sept. 2007

«Muchas mujeres hemos inventado una espiritualidad para sobrevivir»


Isabel Allende: «Muchas mujeres hemos inventado una espiritualidad para sobrevivir»
La autora chilena publica 'La suma de los días', un libro de memorias en el que intenta demostrar que vivir vale la pena. La obra trata de forma positiva las relaciones humanas
16.09.07 -
PACO SOTO
EMOTIVA. Isabel Allende encuentra en el hecho de escribir una forma de superar el dolor y el sufrimiento.
Título: 'La suma de los días' (Areté).Tema: Libro de memorias en el que narra aspectos fundamentales de su vida y la de su atípica familia.
Proyectos: La autora prepara un trabajo sobre la esclavitud, ambientado en Haití en el siglo XVIII.
La escritora chilena Isabel Allende acaba de publicar en España 'La suma de los días' (Areté), un libro de memorias en el que narra aspectos fundamentales de su vida y de su atípica familia. Pero ante todo habla de sentimientos y amor, de episodios dolorosos y terribles pero también felices y maravillosos. Isabel Allende, que concedió esta entrevista en Berlín, donde viajó para participar en la feria del libro, pone de manifiesto que «el hecho de poder escribir diariamente lo que una siente me ayuda mucho a superar el dolor y el sufrimiento».

¿El hilo conductor de 'La suma de los días' es la importancia de los sentimientos en los seres humanos?
Yo diría más bien que es un libro sobre las relaciones, y, sin duda, cuando hablamos de relaciones humanas nos referimos también a sentimientos. El libro es una celebración también de mi familia y de la vida que tenemos. Mi familia ha vivido problemas muy graves, de hijos muertos, de drogas, de nietos que nacen enfermos. En fin, a pesar de tanto dolor, hay que celebrar muchas cosas. En todas las familias hay problemas y creo que nosotros hemos superado la mayoría.

¿Es por esto último por lo que dice que, a pesar de que aborda cuestiones muy duras, no es un relato pesimista?
Por supuesto que no es pesimista, es un libro alegre, porque he querido demostrar que, a pesar de los pesares, la vida vale la pena. A veces no nos damos cuenta, y es una lástima. Por desgracia en la vida hay mucho sufrimiento, y sé de lo que hablo, y hasta he llegado a creer que Dios ha sido secuestrado por los hombres. Es quizá por esto que muchas mujeres de mi generación hemos tenido que inventar una espiritualidad para poder sobrevivir. Pero los sentimientos positivos nos permiten seguir viviendo.Pero el dolor y el sufrimiento son consustanciales al ser humano.En la vida hay de todo. Tengo la suerte de que escribo una carta a mi madre diariamente. Entonces todo queda registrado. Esta carta que nunca acabo me ha permitido sobrevivir al dolor. Creo que la mayoría de los seres humanos acabamos olvidándonos de los malos recuerdos y nos quedamos con lo bello. Lo aparcamos en el recuerdo. He conseguido borrar lo malo.

¿Qué representa la escritura en su educación sentimental?
Pues algo muy bello. Me ha ayudado mucho a superar los problemas y a madurar como persona.

¿Y también como mujer, madre y compañera sentimental?
Sin lugar a duda. Gracias a la escritura creo que soy mejor persona, pero también mejor madre, compañera, abuela, y hasta mejor madre adoptiva de mujeres jóvenes que conozco y están desamparadas. Desde que se murió mi hija Paula he andado como buscando a otras mujeres jóvenes para poder ayudarlas. El amor define toda mi vida, el amor a mis hijos, a mi marido y a mi familia. 'La suma de los días' es un libro de memoria sobre mi familia en el que el amor es fundamental. Tengo 65 años y suficiente madurez para escribir un libro de esta naturaleza. Cada 10 años, más o menos, una persona siente la necesidad de hacer cosas nuevas, siente que algo cambia en su cuerpo y en su mente. Las personas a tu alrededor cambian también, la vida cambia.Su relación con Willie, su marido, es básica en 'La suma de los días'.

¿Cómo sería su vida sin él?
Sin el amor por Willie yo no estaría en Estados Unidos. Llevamos 20 años juntos y es un compañero maravilloso. Y gracias a su carácter alegre y su tolerancia hemos podido formar una familia. Lo que él y yo tenemos es lo que va quedar: el amor.«Soy mandona»

¿Qué ha aprendido con su último libro?
Pues que todo es temporal en esta vida y que todo cambia. En estos últimos años los niños han crecido, Nicolás, mi hijo, ya tiene más de 40 años; Paula, mi hija, murió. Hemos tenido momentos difíciles y reconozco que estar casado conmigo no es fácil.

¿Por qué?
Porque soy una persona muy complicada y mandona. Tengo una vida pública compleja. Viajo mucho y soy muy desordenada.

¿El humor es algo esencial para que dos personas puedan mantenerse unidas?
Seguramente. Ni Willie ni yo tenemos una visión tétrica de la vida. Todo lo contrario. Hemos tenido momentos de gran tristeza, por ejemplo, cuando murieron Paula y la hija de Willie. Su hijo mayor estaba en una prisión de alta seguridad de EE. UU.; el otro, perdido en la calle y usando heroína.

¿Qué le parece el mundo actual?
Es un mundo muy materialista, y me parece que hay verdadera nostalgia por valores humanos más profundos y espirituales. Vivimos mejor, en términos generales, pero no somos más felices.

4 sept. 2007

Escribir me alivia el alma

ENTREVISTA:ISABEL ALLENDE“El escribir me alivia el alma"
Una obra emotiva en que Isabel Allende nos entrega la suma de sus días como mujer y escritora.

1. Haber escrito La suma de los días ¿es como haberse quitado un peso de encima, o por el contrario, fue una “dulce” tarea pendiente?
Lo que no escribo se me olvida y entonces es como si no lo hubiera vivido, por eso todo lo que me pasa acaba en tinta y papel. Es una dulce tarea porque me alivia el alma, pero siempre es difícil escribir una memoria, ya que se puede traicionar la intimidad de otras personas.

2. Ahora que ya dio a luz al libro, ¿quedó algo flotando en el aire? ¿Hay algo que escribió de lo que quizás se arrepiente hoy?
No me arrepiento de lo que he escrito, porque lo hice con honestidad y buena intención. Habría podido contar mucho más, por supuesto, pero hay un límite entre lo que quiero contar y lo que no me pertenece. Por ejemplo, tuve que eliminar al hijo menor de mi marido, porque él no quiso aparecer en esas páginas.

3. Este libro está basado en su percepción de sus familiares y amigos y la forma como usted los recuerda, ¿cómo piensa que sería un libro escrito por ellos sobre usted?
Esta pregunta deben contestarla mis familiares y amigos, porque yo soy muy vanidosa y creo que todos me quieren y me admiran. Me doy cuenta de que soy muy mandona y me meto demasiado en las vidas ajenas, pero mi disculpa es que lo hago por cariño, para ayudarlos y protegerlos. En realidad, si ellos contestaran esta pregunta, tal vez dirían que soy una matriarca insufrible y que lo mejor sería que diera la vuelta al mundo varias veces en cruceros ininterrumpidos, para que no tuvieran que verme más de cinco minutos en el puerto…

4. De su pequeña tribu, como cariñosamente usted la llama, ¿qué personaje requirió un trabajo artesanal extra?
Mi relación con mi hijo Nicolás es la que requirió más trabajo, porque estoy tan cerca de él, que no puedo verlo con claridad. A veces lo trato como a un muchacho y resulta que ya es un hombre de 40 años, padre de tres hijos. En largas conversaciones con él aclaramos muchas cosas y creo que nuestra relación se profundizó gracias al libro.

5. A propósito de paisajes griegos, como los que menciona en su novela, si tuviera que levantar un mini Olimpo personal con sus 5 libros favoritos, ¿cuáles serían esos libros?
Si te refieres a libros en general, diría:Las obras de Shakespeare - porque las leí muy joven y me despertaron la imaginación, el amor por la tragedia y la comedia y el teatro.
Cien años de soledad - porque es un libro que se puede leer muchas veces y me abrió las puertas al realismo mágico.
Las obras de Pablo Neruda - porque me basta leer un verso para sentirme inspirada y ponerme a escribir.
Un buen diccionario de la lengua española, incluyendo sinónimos, antónimos y rimas, porque es la mejor herramienta de mi trabajo.
Uno de los muchos libros que existen sobre Feminismo y espiritualidad - porque a menudo necesito refrescar esos temas.
Si te refieres a mis propios libros, serían:
La casa de los espíritus
– porque pavimentó el camino para mis otros libros y me convirtió en escritora.
Paula
– porque me salvó de la depresión, mantiene viva la memoria de mi hija, me permitió crear una Fundación en su honor y ha traído miles de cartas de lectores de todo el mundo durante casi quince años.
Hija de la fortuna
– porque me gusta esa muchacha, Eliza Sommers, que cruza el mundo en busca del amor y termina encontrando la libertad.
Inés del alma mía
– porque me gusta escribir novelas históricas y no podría haber encontrado un personaje más fascinante que Inés Suárez, ni un tiempo más interesante que la Conquista de Chile.
La suma de los días
– porque es la historia de la gente que más quiero en este mundo y deseo preservar esos recuerdos.
Entrevista por Marcela Álvarez, Editora de Tinta Fresca.

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