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31 ago. 2007

Isabel Sumando los dias...











Isabel Allende habla de “La suma de los días” y de su hija Paula
“Este libro no cierra una etapa”
Su última novela se inicia cuando la familia esparce las cenizas de Paula en un bosque. Ella tenía 28 años y un futuro que ahora se proyecta en la fundación que lleva el nombre de la escritora y que ayuda a diversas ONG.
Paula Frias Allende tenía 28 años cuando murió en 1992 a causa de las complicaciones de una extraña enfermedad llamada porfiria. Previo a desaparecer físicamente le dejó una carta a Isabel, hojas que se transformaron en esperanza para la madre escritora. Cuatro años después, en diciembre de 1996 nació la Fundación Isabel Allende, luego que la misiva apuntara a que los ahorros de Paula fuesen en ayuda a los niños.

Y en sus más de diez años, parte de los derechos de autor de Allende se destinan para la fundación, ubicada en una casa en Sausalito (Estados Unidos), la que entrega becas con el nombre de Paula; además de ayudar a niños y a mujeres maltratadas y en desamparo. En esa casa victoriana, manejada por la nuera de Allende, se define la entrega de los aportes a diversas ONG.
Para la autora de "La casa de los espíritus", "Paula está siempre presente en nuestra familia, sus fotos están por todas partes, hablamos de ella constantemente, la recordamos, vamos a pasear al bosque donde echamos sus cenizas. Tengo que agradecer las miles de cartas que me han llegado desde que publiqué Paula , de lectores que se han sentido tocados por mi hija. Y además está la fundación, que me permite continuar el trabajo que ella hizo en su corta vida. Entre otras cosas, la fundación tiene los Premios Esperanza, así es que su presencia también está teñida de esperanza".
PASADO DE DROGADICCIÓN
Una joven corriendo de vestido blanco en medio de un bosque. Esa es la imagen que retrata la tapa de "La suma de los días", la última entrega de la narradora. Esa postal, junto a la ceremonia de esparcir las cenizas de su hija en un bosque, son el inicio de la novela, que se une a la serie autobiográfica de Allende comenzada con "Paula" y seguida con "Mi país inventado".
"Para mí la escritura es necesaria para entender la vida y ordenar la confusión de lo que pasa. Hay mucha prisa y ruido en este mundo. Sin embargo, la escritura no ha reemplazado la terapia en las crisis que he debido confrontar, ha sido un complemento. La escritura todo lo transforma y sublima, la terapia es un espejo donde nos vemos en el presente y nos ayuda a cambiar de foco y de conducta", asegura.
En escena, también aparece su marido escritor, William Gordon y la vida que han llevado juntos en California, junto a los problemas que han tenido ambos con sus respectivos hijos. "El único que no lo aprobó fue mi hijastro menor, lo tuve que sacar y rescribir el libro entero. Él tiene 30 años, pero tuvo un pasado de drogadicción, ahora está limpio, pero usó heroína por muchos años", contó Allende a este diario en febrero pasado.
Y para terminar la escritora dice sobre "La suma de los días", ante tanta expectación en la prensa: "Es sólo otro libro en el camino de la escritura. Acabo de cumplir 65 años y supongo que eso significa que inicio otra etapa en mi vida, pero en lo profesional siento que he aprendido poco, me falta todo por descubrir y explorar. Es bueno escribir una memoria cada cierto tiempo porque así se puede ver con algo de claridad el viaje que uno ha realizado, pero no creo que este libro cierre una etapa".

27 ago. 2007

La Suma de los Dias

La vida de Isabel Allende y la de su familia, a fondo en un nuevo libro



Con humor y ternura, la escritora le cuenta a su hija Paula, muerta en 1992, qué pasó desde su partida. En un pasaje trágico, Allende le explica cómo se enteró de que un corte de luz la dejó sin oxígeno en el hospital.

Se podría pensar que Isabel Allende había abierto todo su corazón en Paula, el libro que escribió mientras su hija estaba en coma en un hospital. Allí, durante los largos meses en que Paula se obstinaba en no despertar, la escritora le contó la historia de la familia "para que cuando despiertes no estés tan perdida". El libro termina con la muerte de Paula y sí, parecía que eso era todo. Pero ahora Allende le vuelve a hablar a Paula en La suma de los días, que estará en las librerías el martes, y muestra un dolor que es infinito.

A poco de empezar el libro, Allende cuenta que, tras la publicación de Paula, en 1994, le llegaron miles de cartas. Y el horror: "Entre las cartas llegó la de una joven enfermera que te había atendido en la unidad de cuidados intensivos del hospital de Madrid. (...) La enfermera decía que después de leer el libro consideró que era su deber contarme lo que había ocurrido. La negligencia médica y un corte de electricidad, que afectó la máquina de oxígeno, te destruyeron el cerebro. Muchas personas en el hospital sabían lo sucedido pero trataron de ocultarlo".Difícil seguir adelante con ese peso. Pero la vida continuó y la familia se agrandó. Eso, empezando con la ceremonia en la que las cenizas de Paula fueron esparcidas en un bosque, es lo que Allende cuenta en este libro. "En La suma de los días, como en Paula, he procurado acercarme lo más posible a la verdad y a la realidad. Aclaro, eso sí, que en ambos casos se trata de libros muy personales, muy subjetivos.

Son libros escritos desde la emoción y el recuerdo".Claro que además de emoción y recuerdos, la materia prima del libro incluye las vidas de los demás. Sus vidas privadas, se entiende. La escritora resuelve esto en las primeras páginas de La suma..., cuando dialoga con su agente, Carmen Balcells: "A mi familia no le gusta verse expuesta, Carmen", dice la autora. "Si hay que escoger entre contar una historia y ofender a los parientes, cualquier escritor profesional escoge lo primero", le contesta desde Barcelona la "mamá grande" de la literatura latinoamericana. Y ahí vamos.Primero aparece Jennifer, hija de William C. Gordon, el actual marido de Isabel Allende. Jennifer es una drogadicta grave, que cuando empieza la novela se acaba de fugar del hospital donde la internaron. "Era adicta a casi todas las drogas conocidas, desde el tabaco hasta la heroína", dice Allende. Todo a su alrededor es triste hasta el día en que llega con una noticia: "Estoy encinta". Así, con su madre intoxicada, nació Sabrina, "de facciones finas y ojos grandes, almendrados y oscuros". Jennifer escapa y ahí van el abuelo Willie y la madraza Allende a rescatar a la chiquita, por cuya vida casi nadie apuesta. "Asumo mi papel de madraza con orgullo y liviandad. Nunca lo he sentido como una carga o como una tremenda responsabilidad. Se hace lo que se puede, no más, y por el camino se arreglan las cargas, como decía mi abuelo", comenta Allende a la prensa.

La escritura se ocupa de aclarar algunas dudas: "Willie y yo nos conocimos en 1987, tres meses antes de que tú conocieras a Ernesto. Alguien te dijo entonces que yo había dejado a tu padre por él, pero te prometo que no fue así".La vida sigue y acá está Nico, el hijo de la escritora, que se ha casado con Celia, una venezolana, y tiene tres hijos. La escritora discute con su nuera por las posiciones políticamente incorrectas de la chica, hasta el día en que, ah, Celia le cuenta que se enamoró de una mujer. "El amor es un rayo que nos golpea de súbito y nos cambia. Cómo no voy a entender lo de Celia y Sally", escribe.

¿Ahora sí es todo? No. El final sugiere que volveremos a saber de esta familia.

21 ago. 2007

Retratos de Isabel

Hermosas fotografías realizadas por
LORI BARRA
A menudo los estudiantes y periodistas piden un retrato mío que ellos puedan usar. Como siempre, parezco mejor en estas fotos que en persona. La luz, el maquillaje, y el ojo de un fotógrafo bueno pueden obrar milagros.






























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Isabel en Berlin en Septiembre


VII Festival de Literatura de Berlín se enfocará en Latinoamérica
La literatura latinoamericana contemporánea será el eje del VII Festival Internacional de Literatura de Berlín, a realizarse entre el 4 y el 16 de septiembre, y que este año contará con la visita de autores como Mario Vargas Llosa e Isabel Allende, entre otros, así como más de 200 actos y eventos que reunirán a amantes de la literatura de todo el mundo.
Más de un centenar de autores, entre los cuales habrá escritores de renombre internacional y nuevos talentos emergentes, se reunirán para ofrecer una amplia perspectiva de las nuevas tendencias de la literatura actual, además de servir de foro de encuentro y discusión. Lecturas, coloquios y veladas literarias centrarán la actividad de los más de veinte autores invitados de Latinoamérica.
El Festival Internacional de Berlín, con Ulrich Schreiber como director, es un evento organizado por la Fundación Peter Weiss, con el apoyo de la comisión alemana de la Unesco y la financiación del fondo cultural de la ciudad de Berlín.
El Festival cuenta con varias secciones. Los escritores de “Literaturas del Mundo” y “Caleidoscopio” fueron invitados especialmente por la dirección y el jurado del festival, del que forma parte Mario Vargas Llosa. Otra sección es “Scritture Giovanni”, un proyecto de cooperación entre cuatro festivales de literatura europeos: Festivaletteratura (Italia), el Hay Festival of Literature and Ideas (Gales), el Björnsonfestival de Molde (Noruega) y el Festival de Berlín. Como parte de la sección “Literatura tras las Rejas”, varios autores visitarán diversas cárceles donde leerán sus trabajos y conversarán acerca de literatura con los presos.
Entre los literatos latinoamericanos estarán, además de Vargas Llosa y Allende, Guillermo Fadanelli, uno de los más conocidos escritores surgidos del “underground” mexicano. Acudirá también Iván Thays, de quien Vargas Llosa ha dicho que es uno de los escritores más interesantes que han aparecido en América Latina en los últimos años.
Estarán también presentes José Edmundo Paz Soldán (Bolivia), uno de los máximos representantes de la generación “McOndo”; Guadalupe Nettel, una de las escritoras más jóvenes del panorama literario mexicano, y con una trayectoria imparable desde que publicó su primera novela en 2003; Reginaldo Ferreira da Silva, uno de los autores más respetados en Brasil; Amir Valle, narrador, periodista, crítico literario y ensayista cubano, y Edgardo Cozarinsky, cuya obra transcurre entre Argentina y Francia.
Se unen Antonio José Ponte, poeta cubano, ensayista y narrador; Piedad Bonnet, una de las máximas representantes de poesía colombiana contemporánea; la venezolana Laura Antillano; las argentinas Elsa Osorio, elogiada por A veinte años, Luz, y Liliana Bodoc, escritora y poeta de prosa impecable; la uruguaya Claudia Amengual; el colombiano Jorge Franco, y el argentino Martín Kohan.
También estarán presentes los mexicanos Ignacio Padilla, Cristina Rivera Garza y Eduardo Antonio Parra, el argentino Eduardo Sguiglia, el colombiano Juan Manuel Roca, el peruano Santiago Roncagliolo y el estadounidense de ascendencia cubana Oscar Hijuelos.
Fuente: La Jornada

2 ago. 2007

Isabel Allende regresa con 'La suma de los días'


La escritora chilena, que hoy cumple 65 años, lanzará la novela autobiográfica el 28 de agosto
EFE - Bogotá - 02/08/2007
La escritora chilena Isabel Allende celebra hoy su 65 cumpleaños en medio de los preparativos del lanzamiento, el próximo 28 de agosto, de su nueva novela La suma de los días, un libro entre la "autobiografía y las memorias".
La nueva obra comienza con toda la familia de Allende reunida para la triste ceremonia de esparcir las cenizas de su hija Paula y a partir de ahí mostrar los cambios que experimentan las relaciones familiares. "La familia nos da seguridad, compañía, protección y también nos rompe los nervios, pero yo no podría vivir sin ella", ha asegurado la escritora.
Allende nació el 2 de agosto de 1942 en Lima, donde su padre cumplía una misión diplomática, y es conocida mundialmente gracias a su primera novela, La casa de los espíritus (1982), que recoge más de medio siglo de la historia chilena, ha sido traducida a más de 27 idiomas y cumple este año un cuarto de siglo de publicada.
El padre de Isabel fue el diplomático chileno Tomás Allende, primo hermano del presidente Salvador Allende, derrocado en 1973 por el dictador Augusto Pinochet. "Lejos de ser triste, éste es en cambio un relato vital, sabio y humorístico de la vida sin Paula: sobre la familia, lo tradicional y los nuevos modelos, la maternidad, las relaciones de pareja, la infidelidad, la religión...", ha señalado la escritora en su página de Internet.
Durante la dictadura de Pinochet se exilió en Venezuela y España, durante 15 años, hasta que regresó a su tierra para recibir en 1990 el Premio Gabriela Mistral. Empezó andando con los espíritus de su famosa novela, nada más recibir la noticia de la muerte de su abuelo, y a la misma siguieron los títulos La gorda de porcelana (1984), De amor y de sombra (1984), Eva Luna (1987) y, entre otros, Paula (1994).

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