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18 feb. 2007

Viajando junto a la Señora Isabel...

Estuvimos con la escritora en Isla Negra
En la playa con Isabel
Después de diez años regresó a la casa donde Neruda le dijo que mejor se dedicara a la literatura. Le seguimos los pasos y nos habló de su fundación, de la píldora del día después, de cuando se “empelotó” en el Bin Ban Bun, de la próxima novela de su marido y de su último libro biográfico que le valió la censura de su hijastro.


Lyon & Lyon fue la productora que preparó la visita de Isabel Allende. Su productor general es el chileno Sergio León, y desde hace diez años se especializa en generar contenido latinoamericano.(Foto: Elvis González)
Por Javier García
Fotos: Elvis González
En acción
El documental sobre Isabel Allende será transmitido el 18 de marzo en Inglaterra. El programa “The South Bank Show” se transmite en Chile por la señal de cable Films & Arts los días lunes a las 13 y 23 horas.

Como en una ficción. El pasado viernes llovió en Santiago y muchos tuvieron que sacar la parca del ropero. La escritora chilena más leída después de Gabriela Mistral no estaba preparada para la ocasión. Ese día comenzaban las grabaciones para el histórico programa “The South Bank Show”, de la televisión británica.
Por la mañana, Allende viajó a Laguna Verde, en la V Región, con el staff del canal ITV. Quedaron enterrados en el barro que impuso la lluvia. Pero lograron salir del fango, y llegar donde Delia Vergara y Malú Sierra para conversar de los tiempos en que la escritora vivía del periodismo, haciendo atrevidas crónicas y reportajes vivenciales para la revista “Paula”.
Vergara fue directora de la prestigiosa publicación de los años 60 y Sierra, una de las grandes amigas de la autora de “La casa de los espíritus”. “Hablamos del impacto que tuvo la revista y de cómo era el Chile de entonces, y la labor que hacíamos. Les recordé que el trabajo que nadie quería hacer me tocaba a mí. Éramos todas muy jóvenes y estábamos inventando algo. Eran los ’60 en que todo estaba revolucionado, el mundo entero, la política, empezaban los movimientos feministas, los hippies”, dice riéndose y pasa a contar la anécdota que a 40 años aún le causa pudor.
Tuve que hacer para la revista un vivencial en el Bin Ban Bun, donde hice de bailarina y me desnudé. Bueno, eso lo filmaron y salió después en un programa de la BBC de Londres, ¡Imagínate cuando me vi en pelota con las plumas en el trasero!”.
Son pasada las tres de la tarde y se ha despejado en el litoral central. El cielo celeste ilumina los ojos de Isabel Allende, quien llega a Isla Negra saludando afectuosamente a quienes le piden autógrafos. El programa inglés que durante cuatro décadas ha realizado documentales con figuras de la talla de Clint Eastwood, Steven Spielberg, Woody Allen, Albert Camus y John Lennon, ahora hace de la casa del poeta su locación.
Allí donde un día de invierno de 1973 la autora de “La ciudad de las bestias”, visitó a Neruda para entrevistarlo. Pero las preguntas terminó haciéndolas el poeta con la recomendación final que se dedicara a tiempo completo a la literatura. “Yo trabajaba en la editorial Lord Cochrane, y él llamó por teléfono para que fuera ha verlo. Nos sentamos en el comedor, me dijo que le gustaban mis artículos que escribía en la revista ‘Paula’, que incluso se los mandaba a sus amigos. Cuando terminamos de comer me dijo que todos los defectos que yo tenía en el periodismo eran virtudes en la literatura, ¡porque inventaba y mentía mucho!”, dice a metros del mar, esperando que la llamen para filmar una toma, donde saldrá caminando por la arena. La gente se agolpa en las rocas, un niño le pregunta a su padre “¿Quién es ella?”, “La escritora más grande de Chile”, le responde.
“FALTA EDUCACIÓN SEXUAL”
Antes de leer dos poemas de Neruda en las afueras del bar frente a la cámara, un puñado de gringos rubios hacen fila para entrar a la Casa Museo. Un gato negro y enfermizo se cruza por las piernas de Allende, quien en voz alta recita “¿Qué pasará en Chile?, ¿Qué pasará en mi patria?”.
La pregunta se la hace la narradora en la actualidad. “Pienso que el país está muy bien, lleva muchos años de paz, de Concertación, yo que viajo por el mundo te lo puedo decir, la gente, a veces, se queja de llena”, asegura para luego retomar las filmación a cargo de dos mujeres inglesas, que dejan embobado a más de algún paseante.
-¿Cómo tomaste la muerte de Pinochet?
-Se tenía que morir, pero me dio mucha lástima porque nunca enfrentó a la justicia. Ahora es lamentable que quede aún pinochetismo, fíjate que Bush tiene todavía un 30% de apoyo, a pesar de todo lo que se ha demostrado, de lo mal que ha sido su gobierno, siempre habrá un sector que apoye a los asesinos.
-¿Qué opina de la píldora del día después?
-Me parece que es un avance extraordinario. Esto no existe aún en Estados Unidos, que se supone son mucho más avanzados que nosotros. Ahora con respecto al aborto, no debería ser necesario, porque si hubiese bastantes anticonceptivos y educación sexual, no tendría porque aplicarse. Es una medida extrema y terriblemente dolorosa para el alma de cualquier persona, y si se llega a ese punto debiera hacerse con precaución y no con un colgador de ropa sacado de un closet.
PASADO DE DROGADICCIÓN
Allende continúa sacándose fotos con la gran cantidad de gente que se le acerca. Las grabaciones han cesado por un momento y ahora visitará por dentro la casa del poeta sin fans a su alrededor. Al salir comenta “Me impresiona ver que este lugar que es el alma de Neruda está lleno de gente, y que ellos pueden gozar de sus cosas, como de la vista al mar”, señala quedándose pegada un instante mirando el horizonte para luego invitarnos a tomar un café en uno de los salones de la casa.
Hace diez años que la autora de “Eva luna” no visitaba Isla Negra. La última vez vino con su marido, el abogado y ahora escritor, William C. Gordon. “Tengo una foto con Willy en el bar. Cuando lo conocí, antes de que nos presentaran, él estaba al otro lado de la mesa, yo lo miraba y no decía nada. Le dije cuéntame tu historia. Empezó a contarme su vida delante de toda la gente, ¡me pareció tan extraordinaria! Esta historia algún día la voy a escribir, le aseguré, y por cuatro año visitamos los lugares donde ocurrieron ciertos hechos de su vida, y así escribí ‘El plan infinito’. Mi madre me dijo ‘esto te va a costar el divorcio’, pero a él le encantó”, dice mientras regresa con su mirada al bar que está a un par de metros.
Los ocho de enero son una ceremonia para Allende. Es el día que comienza a escribir sus libros. Pero ocurrió la excepción. “Me senté temprano al computador y tenía otra idea en mente, pero sonó el teléfono, era mi agente, Carmen Ballcels, y me dice ‘léeme la primera frase’, pero yo no tenía esa frase, y me dice ‘escribe una memoria, porque ya es tiempo’”.
La novela se llamará “Una tribu de novela” sobre los últimos diez años de su vida. Allende escribe sólo en castellano. “Esta vez tuve que traducir la obra al inglés, sacarle copia y pasárselo a la familia de mi marido, para ver si ellos lo aprobaban o no, el único que no aprobó fue mi hijastro menor, lo tuve que sacar y rescribir el libro entero. Él tiene 30 años, pero tuvo un pasado de drogadicción, ahora está limpio, pero usó heroína por muchos años. Entonces no quiso quedar con el rótulo de drogo”, expresa tajante para contar que nunca se fumó un pito de marihuana.
-¿Y en qué está su marido?
-Terminó su segunda novela negra, situada en los años 60 en San Francisco. El personaje principal es un reportero, bien rasca, un pobre diablo. Su primera novela la encontré pésima. Le dije ‘Si has trabajado tu vida como abogado, escribe sobre lo que sabes’. Ahora empezó el tercer libro.
La autora de “Inés del alma mía”, ayer grabó por la mañana junto al equipo de la TV inglesa en la Plaza de Armas, donde junto a la figura inmóvil de Pedro de Valdivia habló del Chile conquistado, de Inés de Suárez, para luego viajar en la tarde a Chimbarongo y reunirse con una amiga. Hoy filmarán en el Patio de los Naranjos, en La Moneda, y por la tarde en el cerro San Cristóbal. Mañana regresa a Estados Unidos con una serie de papelitos en su bolso. Recados de Chile que va guardando en su sostén como un tesoro. LCD
PAULA DEL ALMA MÍA
Bromeando ante la Fundacion que lleva su nombre dice “Ese es mi imperio”. Ubicada en una casa victoriana en Sausalito (Estados Unidos), el cual fue el primer burdel de la ciudad, ahí se define donde van a parar los fondos de la organización, manejada por la nuera de Allende, y que ayuda a diversas ONG’s. Las becas llevan el nombre de su hija fallecida y que inspiró su libro del mismo nombre, Paula. “Trato de no trabajar con gobiernos ni con la Iglesia. Ahora estamos con un programa de una mujer que ayuda a quienes cruzan la frontera de México a Estados Unidos arriba de los vagones de un tren, y que al caer son cercenadas sus piernas y brazos. Esta mujer, Olga Sánchez, durante años trabaja anónimamente recibiendo a estos heridos. Un chico que vivió esto terminó escribiendo un libro sobre ella, así la conocí”.

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